0 2 mins 2 meses

Egoberto Serrano, el director de cultura de tristes referencias, está pidiendo firmas a los artistas que apoya. A cambio de, por ejemplo, usar gratuitamente el auditorio Francisco Eduardo Tresguerras, Serrano pide una hoja con firmas del elenco, con miras a respaldar su intención de ser -no se ría-, otra vez director.

Aparte de usar entonces el patrimonio del instituto para su promoción infumable, el director le pidió a su equipo de medios oficial que le organizaran una rueda de prensa y que invitaran al alcalde electo, Javier Mendoza, para que recibiera en ella las firmas que sigue juntando.

Como esa solicitud está que zumba de disparatada, pues los trabajadores municipales no pueden andar promoviendo con infraestructura institucional a nadie en esta vida, se negaron.

¿Y qué creen? Mágicamente hubo un recorte de personal, de esos que en ese instituto se inventan con singular alegría, y ahora hay personas sin trabajo porque el señor Egoberto no tiene llenadera y, por lo visto, tampoco sentido común.

¿A quién se le ocurre?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *