16 mayo, 2021

300 años de Evangelización en Santa Cruz

Víctor Manuel García Flores y Víctor Manuel García Cervantes

El epistolario franciscano de la fundación de cuatro pueblos hermanos     Dentro del archivo histórico del convento de San Francisco, en la ciudad de Celaya, Guanajuato, aún sobreviven algunas de las cartas que abordaron la temática de la fundación de cuatro pueblos hermanos: Santa Cruz de Comontuoso, San  Joseph de Los Amoles, Nuestra Señora la Conquistadora del Guaje, y San Bartolomé del Rincón; resguardadas en un epistolario, estas misivas abordan temas de carácter religioso y de cuáles serían las tareas a seguir para la administración de los cuatro nuevos curatos. Desde principios de 1700, de la orden franciscana avecindada en Celaya, frailes evangelizadores apoyaron la fundación de cuatro pueblos que ayudarían a acabar con los problemas de: proliferación de caseríos dispersos, no tener un templo, inadecuada administración sacramental y la pobreza en la práctica de la doctrina católica debido a la lejanía de los templos.

Frailes franciscanos evangelizando en caseríos en tierras de haciendas

     Fray Antonio Trejo en su papel de Ministro Provincial en la provincia de San Pedro y San pablo, que tiene como curía principal, el convento de San Francisco de la ciudad de Celaya, retomó la idea de varios frailes franciscanos evangelizadores contemporáneos a él, como fray Juan Rico de Luarca, fray Juan de la Cruz, y fray Jerónimo de Sierra, entre otros; de apoyar y presionar a los indígenas otomíes, mestizos, criollos y españoles, trabajadores y arrendatarios de tierras en las zonas oeste y sur de la jurisdicción de Celaya, para concretar la fundación de pueblos que coadyuvaran tanto a la vida en sociedad como a la labor franciscana en la región. Con esta idea ya desmenuzada, los frailes evangelizadores de la zona se reunieron con los habitantes de las tierras de las cuatro principales haciendas de aquellas zonas sur y poniente de la jurisdicción de Celaya, y plasmaron su petición en una serie de cartas dirigidas al virrey Francisco Fernández de la Cueva Enríquez, donde se podía leer la súplica de los trabajadores y arrendatarios de estas regiones para que se concretase la fundación de pueblos, y así, poder llevar una vida bajo la obediencia de la doctrina católica.     Tras dejar el puesto de ministro provincial, fray Antonio Trejo, en 1711, los siguientes ocupantes del cargo: fray Francisco Contreras (1711-1714), fray José Picazo (1714-1717) y fray Fernando Alonso González (1717-1720), continuaron con la labor de intentar concretar la fundación de estos poblados; labor que se vería retrasada, ante la negativa de los hacendados de Comontuoso, Los Amoles, El Guaje y El Rincón; quienes, se negaban a ver afectadas sus tierras y además perder los ingresos de aquellos trabajadores que les rancheaban una parcela de terreno, para establecer sus humildes caseríos allí; adjunto a estas situación, la alcaldía mayor de la ciudad de Celaya y la real audiencia de la Jurisdicción de Celaya, tomaron la decisión de proteger los intereses de los hacendados, haciendo caso omiso a las órdenes del siguiente virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva. Ante estas inesperadas contrariedades, los frailes y pobladores que anhelaban la fundación de los pueblos-doctrina, teniendo su templo, no cesaron; y en 1717, a la llegada de Baltasar de Zúñiga Guzmán Sotomayor y Mendoza al puesto de virrey, volvieron a insistir, narrando todas las peripecias que habían sufrido durante la última década y como aún no lograban concretar la orden del virrey anterior.

Asignación de solares y la cédula virreinal

     Con todos estos antecedentes en manos del virrey, Baltasar de Zúñiga, a mediados de 1717 ordena al obispo de Michoacán, fray Felipe Ignacio Trujillo Guerrero, mandase edificar capillas provisionales en las congregaciones de indígenas de Los Amoles y El Guaje, y en los parajes a desmontar en Comontuoso y El Rincón; sin importar quien no estuviese de acuerdo con esta determinación, fuese hacendado o autoridad local; además de, girar la orden a la alcaldía mayor de León, de desmontar los terrenos que serían afectados, órdenes que se asignarían a fray José María Ausquerque y al teniente José de Villa y Urrutia, ya que, la alcaldía de Celaya había estado en contubernio con los hacendados que serían afectados; para que no fuera como en años atrás, que no realizaban estas labores ordenadas por el anterior virrey. El 21 de septiembre de 1717 se asignaron los solares y colocar la primera Santa Cruz en terrenos de la hacienda de Comontuoso y después se siguió en los otros tres pueblos en trámite de fundación.

     Para la ejecución de templos y mandar a vicarios a colocar las primeras piedras y erigir capillas provisionales desde 1717, y así, poder atender a los naturales, mestizos, criollos  y españoles, en sus necesidades religiosas. El 9 de octubre de 1718, se expide una cédula virreinal donde se acredita la fundación de estos cuatro pueblos y sus nombres oficiales.

     En carta del 13 de enero de 1719, el secretario del obispado de Michoacán, Juan Francisco de Figueredo, notifica al guardián del convento de San Francisco, en Celaya, fray Francisco Díaz, que avisase al ministro provincial, fray Fernando Alonso González, que eligiesen para su posterior aprobación,  un cura interino al resguardo de los cuatro pueblos, el cual, apoyaría en las tareas sacramentales y en la administración del diezmo.

     En la misiva fechada el 27 de febrero de 1719, Juan Francisco de Figueredo, secretario del obispo de Michoacán, fray Felipe Ignacio Trujillo Guerrero, escribe al ministro provincial,  fray Fernando Alonso González, avecindado en Celaya, sobre la segregación definitiva de los cuatro nuevos pueblos, de la doctrina de Celaya; y de su administración futura por un cura regular en cada pueblo.

     En carta fechada el 1 de marzo de 1719, se aprueba al predicador jubilado, fray Miguel de Guevara, con el nombramiento de cura interino en los curatos de los pueblos nuevos de:

Santa Cruz de Comontuoso;

San  Joseph de Los Amoles;

Nuestra Señora la Conquistadora del Guaje; y

San Bartolomé del Rincón.

     Tan solo, faltaría el visto bueno del virrey, al que se le presentarían, el título y testimonio de fray Miguel de Guevara, para su debida aprobación como vicario interino. Miguel de Guevara, fraile de la orden de San Francisco, radicado en la ciudad de Celaya, fue el primer cura provisional del pueblo de Santa Cruz de Comontuoso.     Al constituirse la vicaría de Santa Cruz de Comontuoso y de los otros tres pueblos-doctrina de la región, fue necesario dotar a estos lugares de un cura provisional, que llevase a cabo las tareas de evangelización y administración eclesiástica en dichos sitios; y es así, que en el mes de marzo de 1719, fray Miguel de Guevara es propuesto por el ministro provincial fray Fernando Alonso González, y ratificado por el obispo de Michoacán, Felipe Ignacio Trujillo Guerrero, y el virrey Baltasar de Zúñiga, para ostentar el cargo de cura interino de los pueblos-doctrina de Santa Cruz de Comontuoso, San Joseph de Los Amoles, Nuestra Señora la Conquistadora del Guaje y San Bartolomé del Rincón; cargo que desempeñaría hasta principios del año de 1721.

Fundación y Evangelización en Santa Cruz

     José Bravo, fraile de la orden franciscana, ordenado en el convento de San Francisco en la ciudad de Celaya, fue el primer vicario fijo de Santa Cruz de Comontuoso. Así, poder atender a los naturales, mestizos, criollos  y españoles, en sus necesidades religiosas.

      El 3 de mayo de 1721, fue la fundación oficial con la ejecución de la cédula virreinal del 9 de octubre de 1718, la evangelización franciscana y se dotaba al pueblo de Santa Cruz de Comontuoso de un cura regular o vicario fijo, puesto que recayó en las manos de fray José Bravo, quien bendijo y elevó el santísimo sacramento al altar del aún en construcción templo de Santa Cruz.

     Hace 300 años, nació la evangelización franciscana en el pueblo de Santa Cruz de Comontuoso, teniendo el primer vicario fijo, fray José Bravo, que comenzó a evangelizar aquí y en otras poblaciones rurales.

     El 14 de Septiembre de 1723, durante la administración de fray José Bravo se inauguró el primer templo de Santa Cruz y la casa eclesiástica. Él sería el encargado de llevar a buen puerto la evangelización y labor eclesiástica en los primeros años de vida del pueblo.

     Por este tricentenario, este 3 de diciembre de 2020 para la franciscana Parroquia de La Santa Cruz se inicia el Año Santo, apertura del año jubilar por los 300 años de Evangelización en Santa Cruz de Juventino Rosas, Guanajuato.

     Con motivo de los 300 años de la fundación oficial del pueblo de Santa Cruz de Comontuoso 1721-2021 y su presencia franciscana; el señor obispo de Celaya, Benjamín Castillo Plascencia y el párroco franciscano fray Francisco Javier Amézquita Velasco, a las 12:00 horas de este jueves 3 de diciembre, se dio el  inicio del año jubilar con la apertura de la Puerta Santa de la Parroquia de La Santa Cruz. A partir de cada día 3 de cada mes en 2021, podrán ganar la indulgencia quienes pasen por esta Puerta Santa y cumplan con los requisitos para ganar la misma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: