1 diciembre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Cenicienta en Guanajuato

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Arturo Miranda Montero

Como el presidente municipal capitalino se piensa príncipe encantador, inventa espectáculos para lucirse.

Uno de esos consistió en regalar zapatos a escolapios a quienes reunió en la explanada que se usa para todo en la ciudad, y allí lució sus encantos. El caso es que no pasaban muchos días cuando ya se había roto el encanto. Los dichosos zapatos con logo municipal repujado eran tan chafas que se rompían.

Si todo eso fuera lo único, el cuento acabaría. Pero lo que está encerrado es el gato de la corrupción.

Resulta que se gastaron en la administración municipal una millonada sin que nadie pueda ubicar al proveedor. Los impresentables ayuntantes hicieron mutis y lanzaron la bolita a donde cayera; los funcionarios fingieron demencia, incluido el único que se las sabe de todas, todas: el mago tesorero. En eso de administrar el erario tiene colmillo por las veces que ha ocupado el cargo; bueno, hasta presidente municipal ha sido. Él tiene que saber a quién y cuánto se le dá.

Comprarle a un fantasma zapatos pagados al triple de su verdadero costo es simple y llanamente un robo.

Como puede entenderse, hacer cosas malas disfrazadas de buenas no siempre resulta un buen punto para una carrera política. Aunque el grado de cinismo puede que les alcance para seguir en el botín: ya anunciaron que tendrán otra tanda zapatera con un nuevo padrón de beneficiarios.

El cuento no termina en que fueron felices por siempre; termina cuando la carroza se les convierta en una simple calabaza.

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