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*Que se defienda solo, le sugiere Diego a Zamarripa; *Espejel, el zapatero que creció como la espuma; *El comprometido regreso a clases y la opacidad de cifras COVID

1. Obligado por la presión de AMLO, Zamarripa saca la cabeza del agujero

Ilustraciones: Pinche Einnar.

Intenso el regreso de vacaciones para el fiscal general del estado, Carlos Zamarripa, quien no solo se topó con dos declaraciones del presidente de la República cuestionando su trabajo, sino también con la difusión de una indagatoria de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sobre su patrimonio y el de sus allegados.

Y aunque el gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, ya había salido a dar la cara por el polémico funcionario, Zamarripa no pudo escapar de salir a ofrecer sus propias aclaraciones, así haya sido a regañadientes.

El pretexto fue la información sobre la captura de una célula del Cartel Jalisco, detenida en Guanajuato después de que escapó de un secuestro una mujer retenida en una casa de seguridad a tres cuadras de la Fiscalía del Estado. Parecía un asunto de poca monta para ameritar una conferencia conjunta del dúo Zamarripa-Alvar Cabeza de Vaca, pero así se dio.

Evidentemente el fiscal y sus asesores de manejo de medios, como el vocero marquista Enrique Avilés, sabían que era la oportunidad para que se presentaran toda clase de preguntas, como fue el caso.

Sin embargo, el siempre aplomado funcionario no tuvo el temple esta vez para ofrecer una conferencia de prensa sosegada y contestar todas las dudas, sino que trató de interrumpir el ejercicio periodístico cuando apenas empezaba el intercambio y fue necesario que las y los reporteros se arremolinaran para acompañarlo en un trayecto que le debió parecer eterno, preguntando sobre todas las dudas en materia de seguridad que abundan en Guanajuato.

Allí respondió a trompicones sobre temas tan relevantes como el auge del narcomenudeo, las críticas presidenciales, la investigación de la UIF y el espionaje del que se ha señalado a su agencia de investigación criminal.

Zamarripa asegura que hay más carpetas por narcomenudeo, casi el doble en 2021 contra el periodo similar de 2020, debido a su trabajo, no a la mayor presencia de este delito. Si así fuera, cabría preguntar que estaban haciendo en años pasado y a qué obedece esta repentina intensificación de la actividad.

Al contrario de lo que presume Zamarripa, todo indica que están creciendo los niveles de consumo, de trasiego y de organizaciones criminales vinculadas a los narcóticos y sustancias ilícitas. Esa misma intensificación es la que está impactando el mayor nivel de asesinatos dolosos, especialmente en León. Como bien señalan analistas, el fiscal ya solo ve lo que quiere, con una conveniente ceguera de taller después de tantos años de ejercer un poder sin contrastes.

Resulta claro que la decisión de salir del fiscal no fue tanto por propia iniciativa, como una petición desde la oficina del gobernador, donde ya no parecen estar dispuestos a que las broncas de la seguridad sigan lastrando la imagen de Diego Sinhue, sobre todo en la segunda parte de su gobierno.

Por lo pronto, el funcionario respondió a los cuestionamientos con un reto abierto al presidente de la República al asegurar que todos los funcionarios federales de Guanajuato se llevan muy bien con él, lo que sin duda es cierto en el caso de la Fiscalía General de la República, desde donde el delegado David Carmona prácticamente actúa como uno más de los fiscales regionales de Zamarripa.

Habrá que ver cómo prosigue esta confrontación que se ha vuelto compleja y retorcida. Diego Sinhue se queja de que AMLO no lo recibe para gestionar apoyos especiales al estado. Andrés Manuel López Obrador plantea que para avanzar en la colaboración en materia de seguridad, el fiscal Zamarripa debe hacerse a un lado. Y ahí se encuentran entrampados.

Por lo pronto, el gobernador de Guanajuato muestra que aún no está preparado para separarse de la inconstitucional influencia de Miguel Márquez en su gobierno y que prefiere pelearse con la federación que distanciarse del exgobernador quien es el mayor apoyo de Zamarripa como muestra la desmedida defensa que realiza Román Cifuentes el todavía dirigente del PAN y el principal acólito del político de Purísima.

2. Francisco González Espejel, el misterio de un emporio inexplicable

El empresario que salió a la palestra pública esta semana, dueño de la empresa Clasben, fabricante y distribuidora de calzado, mantiene una amistad de larga data con Alvar Cabeza de Vaca y Carlos Zamarripa Aguirre, incluso desde antes de que ocuparan sus actuales cargos.

Francisco Isidro González Espejel mantuvo hospedada en sus instalaciones la empresa de seguridad de la que fue socio Cabeza de Vaca fugazmente entre 2009 y 2012, en el cruce de los bulevares Francisco Villa y González Bocanegra, en León.

A lo largo de la siguiente década, González Espejel creció de manera espectacular como empresario del calzado, presumió en publicaciones su ascenso desde sus modestos inicios como «diablero» en la central camionera de León hasta magnate de la venta por catálogo.

Lo que nunca se explicaban sus competidores y colegas era cómo podía ofrecer calzado en precios por debajo del costo de producción. González Espejel despertaba curiosidad, animadversión y también envidia.

Quienes lo conocen aseguran que su personal de seguridad está conformado por elementos de la Fiscalía del Estado, integrantes del GERI nivel 12. Su convivencia con el fiscal y el secretario de seguridad era cotidiana: comidas varias veces a la semana y asistencia a los partidos de futbol del León.

Ayer, interrogado sobre el tema, el fiscal Zamarripa refrendó su amistad con Espejel, al que siempre ha considerado un gran empresario y aseguró que las pesquisas de la UIF estaban cerradas hace un año.

El dato no es exacto, como puede conocerse en el portal del Poder Judicial siguiendo el rastro del expediente de amparo indirecto 245/2020 en el Décimo Sexto Juzgado de Distrito de Guanajuato, cuyo proceso sigue vivo hasta la fecha y uno de sus últimos movimientos es del 30 de julio de 2021 en donde se registra la interposición de un recurso de revisión a la sentencia de amparo, solicitada por la Unidad de Inteligencia Financiera, para evitar el descongelamiento de las cuentas de González Espejel.

La indagatoria sigue viva, como se ve, aunque el fiscal de Guanajuato se considere «personalmente ofendido».

3. Persiste manipulación de cifras COVID en vísperas del regreso a clases

Los indicadores de casos activos de la federación y el estado siguen sin coincidir. Normalmente la federación era la que iba rezagada en la recopilación de casos y los datos del estado eran superiores, por eso la diferencia de los semáforos que definía cada instancia.

Sin embargo, de unas semanas a la fecha, la discrepancia dio la vuelta y la página de Salud federal está reportando más casos que los que informa la secretaría de Daniel Díaz Martínez.

Este viernes, por ejemplo, la diferencia era de mil 600 casos menos los informados en Guanajuato que los reportados por la página federal. El rezago no parece accidental, sino perfectamente intencional y para muchos profesionales de la salud en la entidad tiene una clara explicación política.

El secretario de salud, al que la pandemia le ha despertado apetitos políticos, no quiere entrar en conflicto con actores económicos de León ni con el gobernador del estado, poniendo en evidencia las consecuencias de haber permitido y alentado un evento como la feria de verano.

Resulta que de los casos «rezagados» para reportar al sistema epidemiológico nacional, más de la mitad corresponden a la ciudad de León.

Esta «administración» de la información ocurre en vísperas de que se dé el regreso a clases presencial y también cuando la altamente contagiosa variante Delta del virus se encuentra ya en Guanajuato, en al menos dos casos reportados oficialmente, pero muy probablemente también en los no detectados y entre los «rezagados».

Ir a clases es visto por la Secretaria de Salud y la de Educación como un «riesgo calculado», sin embargo, lo sería menos si las autoridades no le ocultaran información a los ciudadanos en momentos por demás delicados de la evolución de la pandemia.

Queda por saber si este manejo de la información se encuentra validado por el jefe de gabinete Juan Carlos Alcántara y por el gobernador Diego Sinhue Rodríguez, o si se trata de una decisión unilateral de Daniel Díaz Martínez.

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