0 11 mins 2 semanas

Jeremías Ramírez

El Estudio de China es un libro contundente, revelador, un mazazo a la cabeza de la práctica médica y a la de la industria farmacéutica y alimentaria, y tiene la virtud de derrumbar mitos que han contribuido al incremento de las enfermedades modernas: diabetes, Alzheimer, arterioesclerosis, cáncer….

El estudio de China básicamente es el reporte de investigación médica del Dr. T. Colin Campbell, médico e investigador estadounidense, sobre la incidencia del cáncer en China. Pero este libro es, además, un tour del despertar de la conciencia de un investigador que busca respuestas a los problemas de salud más acuciantes de mediados del siglo XX.

Antes de entrar a la reseña del libro, empecemos por conocer quién es el Dr. T. Colin Campbell. Este hombre de ciencia nació en el estado en Pensilvania, Estados Unidos, el 14 de marzo de 1934. Creció en una granja lechera y por ello estaba habituado a considerar a la carne y a la leche como alimentos básicos, fundamentales, y altamente benéficos.

Por su relación familiar con la cría de ganado, estudió Medicina Preveterinaria en la Universidad Estatal de Pensilvania. Después de obtener su título de pregrado, y mientras completaba su primer año en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Georgia, le ofrecieron una beca y una oportunidad de investigación. Con este apoyo, el Dr. Campbell completó su educación en la Universidad de Cornell (maestría en Ciencia, Ph.D.) y el MIT (investigador asociado) en nutrición, bioquímica y toxicología. Pasó 10 años en la Facultad de Bioquímica y Nutrición de Virginia Tech antes de regresar a Cornell, en 1975.

Su formación lo llevó participar en diversos proyectos de investigación dentro y fuera de Estados Unidos. Uno de estos trabajos lo realizó en Filipinas donde se registraba una alta desnutrición entre la población infantil pobre y que estaba provocando muchas muertes. Para solucionar el problema decidieron proporcionarles una dieta rica en proteínas de origen animal: carne y leche.

Y en efecto, el problema de desnutrición se empezó a resolver, pero al mismo tiempo puso en evidencia otro problema: un incremento en la incidencia del cáncer.

La investigación reveló que el agente cancerígeno que estaba provocando esas muertes era la aflatoxina, un tipo de toxinas producidas por ciertos hongos en el maíz, los cacahuates, la semilla de algodón y en la cáscara dura de las nueces. Pero la interrogante era saber por qué al mejorar la alimentación se presentaba este problema, qué correlación había.  ¿La aflatoxina era el único responsable del cáncer? En esa búsqueda el Dr. Campbell encontró en una publicación médica el reporte de una investigación realizada en la India sobre el cáncer del hígado y su relación con las proteínas de origen animal. Dicho experimento se había realizado con ratas, las cuales dividieron en dos grupos. A ambos grupos se les suministraba aflatoxina y al primero se le daba en su dieta el 20% de proteínas de la leche. Al otro grupo sólo se le daba el 5%. En el primero el 100 por ciento de las ratas desarrollaba cáncer; pero en el segundo, ninguna presentaba la enfermedad.

De regreso a Estados Unidos realizó los experimentos y encontró los mismos resultados: ratones expuestos a la aflatoxina se enfermaban de cáncer sólo cuando recibían el 20 por ciento de proteínas de la leche, pero no se enfermaban si recibían el 5 por ciento o menos, ni aun subiendo el nivel de la aflatoxina. También encontró que con las proteínas de origen vegetal el cáncer no se desarrollaba, aunque el porcentaje fuera mucho más alto.

               A mediados de los setenta el primer ministro chino, Chou En Lai, se le diagnóstico cáncer de próstata que lo llevó a la muerte en 1976. Este problema le hizo darse cuenta que el cáncer empezaba a crecer en ciertos núcleos poblacionales chinos, particularmente en donde había mayor desarrollo económicos. Para tratar de entender las causas e implementar una estrategia para reducir el problema convocó a diversos científicos para que realizaran un macroestudio en un amplio sector de China. Campbell fue uno de los científicos del Proyecto creado en 1983 por la Universidad de Cornell, la Universidad de Oxford y la Academia China de Medicina Preventiva para explorar la relación entre la nutrición y el cáncer, el corazón y enfermedades metabólicas.

               La investigación confirmó que las proteínas de la leche era un detonador de la enfermedad, pero además descubrió que no sólo esta proteína potenciaba el cáncer sino de hecho todas las proteínas de origen animal en mayor o menor medida, y que, en contraparte, las proteínas de origen vegetal, aunque se administraran en abundancia, eran inocuas.  De modo que quienes se alimentaban con una gran dotación de proteínas animales, padecían mayormente cáncer, contrario a quienes llevaban una dieta a base de plantas, de alimentos integrales y bajos en grasas.

Sus hallazgos lo llevaron a seguir investigando y poco a poco fue descubriendo los factores que disparan no sólo el cáncer sino muchas de las enfermedades que aquejan al hombre moderno como las cardiopatías, la obesidad, la diabetes, los cánceres, las enfermedades autoinmunes y las enfermedades óseas, renales, oculares y cerebrales, como el Alzheimer. Y descubrió que todas estas enfermedades se resolvían con una dieta basada en vegetales.

A partir de estos hallazgos empezó a desarrollar estrategias curativas a base de dietas vegetales y creó una guía para la buena nutrición en el que detallaba ocho puntos principales de los alimentos y la salud, que permiten alcanzar una vida saludable pues entre sus beneficios está el vivir más tiempo, sentirse y verse más joven, tener más energía, perder peso, bajar el colesterol, prevenir enfermedades cardiacas o autoinmunes, entre otros.

El libro termina con un tema muy controversial: ¿Por qué nunca se habla de esto, por qué no se sabe, por qué los médicos nunca incluyen una dieta saludable a base de vegetales como estrategia de recuperación de la salud? El Dr. Campbell afirma: porque hay intereses creados que han generado un lado oscuro de la ciencia, y esto ha llevado a la academia a implementar un reduccionismo científico el cual se enfoca a sectores muy acotados del cuerpo humano (de ahí las especialidades) sin considerar el cuerpo humano como un todo, como un sistema en equilibrio e interdependiente; y todo ello porque en la salud hay un jugoso negocio derivado de los fármacos, de los grandes laboratorios que los fabrican al grado, incluso, que ha cooptado la academia para que se enfoquen en la aplicación de fármacos más que en la salud integral de los pacientes.

Esto le provocó al Dr. Collin haya sido marginado del ámbito médico, a pesar de que les demostró que las estrategias de salud que había desarrollado eran (y son) efectivas.

Su estudio ha tenido amplia difusión y ha motivado a muchos médicos de diversas partes el mundo a investigar y a ampliar los conocimientos que él ha obtenido a través de la investigación y de la práctica médica. Tal es el caso del Dr. Alejandro Sacha Barrio, del Perú, quien, incluso, dirige un centro de investigación de la medicina natural, o del Dr. Alonso Vega de Costa Rica, entre muchos otros.

El impacto de este libro motivó al director de cine Lee Fulkerson a realizar en el 2011 el documental Tenedores sobre cuchillos, (en inglés Forks Over Knives) producido por Monica Beach Media. Este documental es fácilmente localizable en YouTube, el cual demás de poner en pantalla la parte medular del libro, inserta entrevistas con el Dr. Collin y con el Dr. Caldwell Esselstyn, cardiólogo, quien promueve una dieta de alimentos integrales a base de plantas para prevenir las enfermedades coronarias y cardiovasculares. La dieta excluye todos los productos y aceites de origen animal y recomienda alimentos como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y especialmente verduras crucíferas.

Si usted lee este libro le puedo afirmar que será el principio de su concientización hacia una vida saludable y a una nutrición inteligente. E irá descubriendo que hay un enorme movimiento configurado por muchos médicos, nutricionistas, productores de vegetales orgánicos, campesinos, colectivos, periodistas, divulgadores de la salud, mercados artesanales que están construyendo una red que combate a la industria alimentaria y a la industria farmacéutica con propuestas novedosas para vivir armónicamente corporal y ambientalmente, pues como dice un slogan de la medicina natural: lo que es bueno para el cuerpo humano es bueno para el medio ambiente.

Este libro se puede conseguir fácilmente por internet en las mejores librerías de México o en Amazon o en Buscalibre.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *