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Arturo Miranda Montero

Hacer las cosas con la fuerza irracional es lo nuestro.

Empresa fue la de Hernán Cortés, y muy exitosa. La emprendieron los insurgentes y duraron en guerra once años. Los pronunciamientos de todo el siglo diecinueve era emprender la bola unos contra otros. La revolución se emprendió de norte a sur sin miramientos. Y los ganones de ese movimiento emprendieron dos tareas exitosas: una empresa política en donde dirimir quién sí y quién no tendría el poder; la otra, un conglomerado de monopolios disfrazados de patrioterismo que enriqueció a sus manejadores y empobreció a los mexicanos.

Entre las personas privadas, emprender en México significaba estar bien y de buenas con el poder político en todos sus órdenes. Era un acuerdo de ganar-ganar. Unos arriesgaban sus dineros y los otros procuraban los cobros más o menos legales. Las más exitosas son, sin duda, las empresas del crimen organizado que ya controlan porciones territoriales con todo y sus economías.

Cuando un número de empresarios ya no quiso seguirle el juego a los políticos priistas, decidieron hacer política por y para ellos mismos (criminales incluídos). El caso Guanajuato es prueba viva de eso: treinta años que los gobiernos panistas procuran el bienestar de los empresarios antes que otra cosa. Con el pretexto inatacable de que deben crearse empleos, las facilidades para que se asienten empresas extranjeras y algunas de por acá, se exentan de casi todas las obligaciones que los demás hemos de cumplir sin miramientos. Y los cargos políticos también se ofrecen a quienes tengan presencia empresarial, desde donde trafican las influencias sin tapujos. Un día eres empresario y al día siguiente funcionario, y al término, ya cuentas con más riquezas. Por algo, 25 empresarios de Guanajuato están en los Pandora Papers.

Las empresas del Estado (PEMEX o la CFE, por ejemplo) han sido saqueadas a ojos vistas y ya son incapaces de cumplir eficientemente con sus razones, habiéndose quedado muy obsoletas. Esas gatas aunque las revuelquen…

Bueno, pos por todo ello, México es un desastre del capitalismo en lo que usted quiera y mande.

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