16 mayo, 2021

Escala asesinato de policías en Guanajuato: van 71 al cierre de septiembre por 79 de todo el 2019

El municipio de Celaya es el más afectado, con el homicidio de 19 agentes, seguido de Silao, con 10; captura del «Marro» parece no haber impactado a largo plazo en reducción de homicidios

En 2020 Guanajuato no es únicamente el estado con más homicidios dolosos, la entidad también está a punto de rebasar las muertes de policías ocurridas en todo el 2019 apenas en el cierre de septiembre.

El problema de la violencia sigue soslayado por las máximas autoridades del estado, que este fin de semana recibieron al embajador norteamericano para presumirle su «preocupación por la seguridad», aunque a nivel local se evita el tema ante la opinión pública.

En la entidad, el homicidio de policías no solo no disminuye, sino crece para posicionarse por tercer año consecutivo con más casos en este rubro a nivel nacional. Tras finalizar septiembre, van 71 asesinatos, a punto de alcanzar las 79 del año pasado, faltando aún tres meses para que concluya este año.

Destacan particularmente dos municipios: Celaya, con una larga trayectoria de violencia, que en 2019 registró 10 asesinatos de oficiales de distintas corporaciones, en 2020 casi ha duplicado esa cifra, mientras que Silao es la entidad con mayor crecimiento, al pasar de un caso a 10.

El registro anual de homicidios de oficiales inició justamente ahí, en Silao, cuando el 10 de enero, dos policías municipales fueron atacados en la zona de la Central de Autobuses. Trascendió que uno de ellos, Manuel Iván, de 22 años, no portaba arma, no tenía licencia porque apenas había ingresado de la corporación y así lo mandaron a patrullar.

Hace unos días, el gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, aseguró no estar «con los brazos cruzados» frente a la inseguridad y presumir, durante la visita del embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, que se cuenta con el apoyo y colaboración del gobierno de aquel país «para tener mejores policías e investigadores», los cuales, sin embargo, no tienen es la certeza de concluir su jornada con vida.

Al contexto se suma que la captura de José Antonio Yépez Ortiz también conocido como «El Marro», presunto líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, quien fue señalado por años por el gobierno de Guanajuato y el gobierno federal como el principal generador de la violencia en el estado, fue promovida como el principio del fin del imperio de las delincuencia organizada en la entidad, algo que no se refleja en las estadísticas.

Guanajuato rompe parámetros

De los 442 policías asesinados que la organización Causa en Común contabiliza entre enero y septiembre de este año, una sexta parte corresponde a Guanajuato, primer lugar nacional en delitos en estas circunstancia, duplicando las cifras de otros estados y muy por delante de sus propios números previos.

Y mientras la cifra nacional representa casi un 50 % más comparado con el mismo periodo de 2019, en Guanajuato es aún peor: los 71 casos registrados en el conteo de POPLab representan casi el 60 % más de los que hubo en esos primeros nueve meses.

Desde que Causa en Común inició su conteo, el mes más letal ha sido junio de este año, con al menos 64 casos. Guanajuato, por sí solo, en diciembre de 2019 registró 25 policías víctimas de homicidio, alrededor de un 40% de la cifra máxima a nivel nacional, por lo que ya se anunciaba el incremento de violencia que se vive en la entidad este 2020.

POLICÍAS EN LA MIRA

El que podría considerarse como el ataques más sangriento contra las corporaciones policiacas en Guanajuato este año fue el perpetrado contra elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado sobre la carretera estatal Apaseo El Alto-Jerécuaro, en la comunidad de El Chamizal, el pasado 3 de julio. El atentado cobró cinco vidas mientras que otros dos elementos, de sexo femenino, resultaron lesionados, todos eran integrantes del Mando Único de Jerécuaro.

Precarización laboral, militarización y recortes presupuestales

En Guanajuato se afirma, como parte del discurso oficial, que sus agentes están entre los mejor pagados del país, pero este año las autoridades establecieron en 13 mil 740 pesos con 34 centavos netos el salario mínimo mensual del policía raso de cualquier corporación en los municipios, mientras que en estados como Baja California son 18 mil y en San Luis Potosí, un sueldo promedio a los 21 mil 190 pesos mensuales.

Salarios bajos, jornadas laborales extenuantes, capacitaciones exprés, falta de equipamiento y equipo de protección, además de los riesgos a su integridad y a su vida son algunas de las situaciones adversas a las que se enfrentan las policías de este país, resultado de lo que Causa en Común llama un abandono institucional crónico, que se acentuaría luego de que los legisladores federales no asignaran presupuesto en 2021 al Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), lo que representaría su desaparición y con ello, el debilitamiento de los municipios que contaban con este recurso para equipamiento.

El gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo anunció que exhortaría a los diputados federales a que “peleen por el Fortaseg, porque va en contra de cualquier lógica, desaparecer el fortalecer a las policías municipales es un grave error, es un retroceso”. El Fortaseg representó este año una inversión de 4 mil millones de pesos, de los cuales se asignaron al estado 215 millones a repartir en 17 municipios.

Foto: especial.

Captura del «Marro» no reduce homicidios, acepta AMLO

El presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió al tema de la inseguridad en Guanajuato y al arresto del «Marro» hace unos días, al criticar al gobierno estatal por la notable difusión de la captura de esta «gran personalidad de la delincuencia», pues además de que no es serio, «tampoco resuelve nada»:

“Lo estamos viendo en el caso de Guanajuato, se detuvo al jefe de la banda y todavía no podemos reducir el número de homicidios, que es lo que nos importa más que nada, porque se dan reacomodos y sigue habiendo homicidios; menos(sic), pero ahí está el problema“.

En el rubro de policías, varias corporaciones municipales han sido señaladas como estar coludidas con este grupo delictivo o con su rival, el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Si bien en agosto, mes de la captura del Marro, se registró un solo caso de homicidio en la entidad, de un elemento de la Fiscalía General del Estado en León, el siguiente mes la violencia regresó y hubo otras 9 bajas en cuatro corporaciones.

Primera víctima de octubre, 72 del año

Con José Antonio Yépez libre o detenido, en Guanajuato se siguen cometiendo masacres y descubriendo fosas clandestinas. Los asesinatos de policías y ex policías tampoco paran.

El cuerpo de un ex agente municipal de Salvatierra, Raúl Alberto apodado «El Pollo» fue encontrado torturado y mutilado, en el panteón de la comunidad de Santo Tomas, el 3 de octubre.

El hallazgo, del que no hubo una postura oficial, se registró al mediodía del sábado sobre el camino de tierra que conduce a Molino de Ávila, cerca del panteón de Santo Tomás, lo cual generó la movilización de personal policiaco y de emergencias al lugar. Ninguna autoridad confirmó la identidad de la víctima, quien había dejado hace poco la corporación. El joven había sido reportado como desaparecido en las horas previas al hecho.

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