0 5 mins 3 semanas

Velia María Hontoria Álvarez

Hace unos días, Banxico informa de la nueva alza en las tasas de interés, previene, una vez más, de la continua inflación que sufre nuestra moneda; por lo que nuestros productos, servicios seguirán en atoré, la campana suena recio, nos recomiendan uso de flotis.

Estas acciones, ajenas a la voluntad del mañanero, son detonantes en las que el aviso debe de hacer eco en la inversión y el consumo ¿por qué debo flotar? Podrá preguntarse usted amable lector; pues, dicen los que saben, que continua la economía de nuestro país frenada, no habrá apetito por prestamos –pues serán caros- disminuirá considerablemente el interés por crecer en los negocios, se afectarán las compras y ventas; con la implicación para creación de empleos y disminución de los mismos.

Entonces, me pregunto ¿cómo es posible que el señor que vive en palacio este creando un banco y atasque de propaganda que ya llegaran miles de millones de créditos, subsidios y no se cuánta absurda parafernalia kafkiana? De dónde, sacará recurso para la creación de más de mil sucursales, cuando aún una importante parte de la población no cuenta con las vacunas pues hay donación a otros países amén de una profunda ineficacia en el abastecimiento. ¿Será la razón de esta frenética cacería de brujas por parte del SAT? ¡vayaustéasaber¡Aventarse la puntada de suponer que este maravilloso banco, tendrá un mejor tipo de cambio, del que actualmente se consigue, no depende de la voluntad o el deseo de tan bienaventurada cabecita, sus palabras son un gran engaño.

Nosotros mortales, podemos insistir en apostarle a nuestra preciada e individual economía, para flotar, manteniendo el compromiso por comprar y consumir local puede incidir en que estas decisiones económicas, que antes ni mirábamos y son foco de relevancia nos afecten lo menos posible. Reconocer, que este gobierno busca destruir los avances tecnológicos ganados, es punto determinante para nadar, revise – aunque sea de ojeada- la iniciativa de reforma en ley energética en donde se nos obliga a consumir el servicio de CFE por más sucio y caro que este sea es prueba irrefutable; rompiendo con todos los avances obtenidos en la búsqueda por apoyar a nuestro planeta, a las familias que menos tienen y a quiénes se les recuerda en discurso; apoyar la ineficacia de CFE –amen de su profunda falta de renovación- es apostarle a vivir en el apagón.

Tal vez, solo nos resta jugar con creatividad, en lo que confiamos pasé este vendaval, al que hemos sido expuestos por la inconciencia de tantos mexicanos que no reflexionaron el poder de un voto.Afortunadamente las redes sociales, han sido también utilizadas para que las personas desde sus casas y cocinas puedan ofrecer cientos de productos y actividades para facilitar la vida de otros y así también cooperar en nuestra economía. Reconocer, además, que el bicho sigue dando de qué hablar y que, con el pesar de mi gusto por convivir, estar con los que amo, disfrutando su presencia debe seguir siendo tema de cuidado, de atención prioritaria pues bajar la guardia solo puede traernos deuda y enfermedad.

Por eso en estas letras nos convocó a cerrar filas, cuidemos a los que amamos con la prevención que ofrecen las medidas de higiene, de economía ; no desaprovechemos la inmensa oportunidad que tenemos al asistir a un trabajo, a una escuela. Es responsabilidad de todos y no solo de unos cuantos el llegar a puerto en bien y seguros o usted ¿Qué decide?…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *