0 3 mins 1 mes

E. Primatesta.

“El que habita al abrigo del Altísimo, se acoge a la sombra del Todopoderoso. Yo le digo al Señor: Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en que confío.” (Salmo 91:2,3)

Queridísimos hermanos, debemos pensar con mayor profundidad, sobre lo que diga el “Tlatoani” de Palacio Nacional. No para tomar en serio sus diatribas, como la más reciente contra su propia Alma Mater, sino para de plano, hacer oídos sordos.

Su “crítica” a la UNAM, tiene una razón de ser: ¡No la conoce! Pues pasó de noche, cuando fue ahí, estudiante, mejor dicho un fósil. ¿Qué significa Universidad desde el contexto de un centro de Estudios? El diccionario de la RAE, define: “Del latín, universitas, àtis’universalidad, totalidad, ‘colectividad’…, en lat. Mediev. ‘institución de enseñanza superior’. Es implícito, sobre todo hoy, que se trata también de conjunción de la diversidad de tipos de estudios, grados académicos, profesores, alumnos, incluso, se estudian o analizan toda clase de ideologías, como es el caso de la UNAM. No se trata de otra en donde sí predomine las ideologías burguesas o de liberalidad capitalista, o de ideas religiosas, como sí existen en México y que por regla general, pertenecen al ámbito de la Educación Privada –por cierto, por que el gobierno, es incapaz de abarcar todas las latitudes académicas y/o científicas y/o de las Humanidades- amén de que así es, en cualquiera democracia.

Pero, entonces, la queja del “Tlatoani” puede ser porque la mayoría de los estudiantes de la UNAM, resulten “aspiracionistas” –quieren progresar- y eso para el monagrillo Andresito, es “pecado social”.

Bueno, pues de locura este presi. ¿Cómo nos verán en otros países? Tal vez el preciso quiera que los estudiantes de la UNAM, vayan a clases, -con todo y pandemia- vestidos con calzón de manta y huarache y los profes al menos con gabán de las montañas de Guerrero; se queden al menos unos tres lustros para que aprendan bien sus materias. Qué el Señor nos agarre confesados.

Levantemos el corazón, y oremos para que esta pesadilla, este infierno en la tierra, se acabe.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *