0 6 mins 5 meses

E. Primatesta.

Mis estimados y queridísimos hermanos, ¿Me extrañaron? Vaya pues, la cosa es que me ordenaron hacer un lapso y dejar pasar la elección, y las razones –aunque objetables, había que obedecer- fueron varias.

Así que aquí me tienen, ahora para hacer algún somero análisis de los resultados. Bueno, empezaré diciendo que, estamos en un mes y fecha (06-06) un tanto dominada por el demoño (En este caso “azul”), por eso ganó quien ganó. ¿Cómo decir qué hubo una contienda bajo las reglas democráticas? Sería mentir y no se trata de una mentirilla “piadosa”. Compraventa de votos, dádivas y óbolos, despensas, amenaza de perder algunos apoyos, etc. Y como la mayoría de los feligreses andan cortos en sus economías, pues que se le hace. Prefirieron apoyar a la corrupción. Es de no entenderse, pero así son los hechos. Más de sesenta y cinco mil votos, pesan. Sí. Por más que no sean del todo derechos.

Resulta un tanto chocante. Por ejemplo, la hermanita Elvira, en su oportunidad, logró más de cincuenta mil votos, el lobo disfrazado de San Martín, al igual en 2018, logró más de cuarenta mil sufragios, siendo disque “independiente”. Pero, la gran preguntota: ¿De dónde salieron los otros más de veinte mil?
(¿De la alianza ciudadana? Porque por ahí van los números de los que querían desbancar a la actual Presidente).
Al día de hoy, Celaya tiene más de setecientos mil habitantes (Y contando), aunque en el INEGI nos dicen que andamos en medio millón, pero eso es sabido que es por razón de no dar más presupuesto. ¿Será cierto? No hay página virtual del INE en que me pudieran informar cuántos están en el padrón de electores, pero al final da lo mismo: sesenta y cinco mil, no son mayoría de 50+1, es por supuesto, un número que dio legalmente el reconocimiento de un “ganador”, pero esos votantes están muy por debajo del número mayor de empadronados con licencia para votar. Así que no la tienen fácil, por más que sigan pensando que en Celaya, están llenos de “penitentes”.

De verdad, que imploro en mis oraciones –y ustedes queridos feligreses, debían de hacer lo mismo- que la imposición, digo, la oposición se mantenga ojo avizor. Que cumplan su promesa o sostengan sus dichos: Qué les interesan los habitantes de esta ciudad, hoy con el deshonroso lugar de la más peligrosa.

“El brujo menor”, debe ser más acucioso y preparar alguna “alianza” en defensa de los celayenses, si es que de veras es polaco, pero eso sí, debe dejar al tal Solís, si es que repudia a las “ratas”, como dijo al inicio de su campaña. Ya lo veremos. Y claro hay aquí, actores políticos que no necesariamente son de algún partidazo. (No me refiero al grupillo de “Por un México Digno”, esos déjenlos echando café, para eso sí le hayan, y además, no practican la democracia, tienen al mismo presidente desde hace más de 10 años, nomás).

Ah y los Morenos, bueno, hijos de Amlo, están desmoronando lo que tanto trabajo costó a su apá. No crean que no tiene sus cosijos y los va a poner a trabajar. Faltaba más. Hay que estar muy avizores: Ya quitó al hermanito Herrera, de Hacienda y todo indica que lo pondrá en el Banco de México: ¿Con qué objeto? Primero, porque puede y luego, porque quiere. ¿Va tras las reservas? O sólo le hará al “chino” (Poner su lavandería). Desde que aquí le dicen los feligreses (conservadores como tú, o ni tanto tampoco): ¡Contén tus ansias de “torero”, que el toro (USA), enviste de verdad!

Y desde aquí, aunque un poco tarde, le enviamos el pésame (No tan sentido en realidad) al monagrillo que salió de Profeco. Ni modo mijo, estaba escrito que ibas a perder, pero no oíste las trompetas de Jericó (Acá le dicen Sinhué y no es egipcio). Ni modo que estés pensando en volver como el hijo prodigo de Amlo, a la Profeco. Niguas, ni lo intentes.

Bueno, mis queridísimos hermanos, no dejen de orar para que nos vaya bien, sobre todo, qué el lobo disfrazado de San Martín, pueda enmendar el camino, está a tiempo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *