26 enero, 2021

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Las pensiones se hunden, las Afores se enriquecen

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Miguel Alonso Raya

La emergencia sanitaria y económica que enfrenta el país por el COVID-19, reafirma la vulnerabilidad y la desigualdad del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). Primero, porque este esquema no da para garantizar pensiones dignas; y segundo porque frente a una crisis como la que enfrentamos, los únicos que pierden son los trabajadores, porque los dueños de las administradoras de fondos para el retiro (Afores) siguen obteniendo ganancias a través del cobro de las comisiones, sin importarles lo que sucede con los ahorradores.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), durante el mes marzo las Afores se vieron afectadas por el impacto del Coronavirus en los mercados, al reportar minusvalías (pérdidas) por 156,450 millones de pesos, las más altas que se hayan registrado en la historia del SAR.

Hasta antes de marzo, la minusvalía más alta fue la de octubre del 2018, por 131,000 millones de pesos, cuando se anunció la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Simultáneamente, también como consecuencia de la contingencia, entre el 13 de marzo y el 6 de abril, se perdieron 346,878 empleos –según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS)-; por lo que los retiros de las Afores por desempleo alcanzaron también un record histórico al inicio de 2020.

Los trabajadores que tienen cuenta en alguna Afore pueden disponer de una parte de sus recursos anticipadamente, ya sea por matrimonio o por desempleo, previo cumplimiento de los requisitos establecidos en la ley.

A decir de la Consar, de enero a marzo pasado, los retiros  parciales por desempleo que hicieron los trabajadores, de las 10 Afores que operan, alcanzaron los 3 mil 537 millones, lo que constituye la cifra más alta para un mismo período.

Las Afores administran 66.4 millones de cuentas, sin embargo, casi dos terceras partes de ellas están inactivas por la movilidad entre el mercado laboral formal y el informal en el país, pero todas pagan comisión. Manejan además un monto de 3 billones  914  mil 156 millones de pesos, menos las minusvalías de marzo de este año.

De tal manera, que la crisis generada por el Coronavirus está impactando de  manera diversa a los recursos que tienen los trabajadores en las Afores, y ahora también, los bonos de PEMEX.

De entrada por las minusvalías, que prácticamente son recursos perdidos porque la pandemia está provocando una recesión mundial que tendrá consecuencias muy fuertes para el país.

Además, los retiros parciales aumentarán porque la pérdida de empleos se incrementará y no existe seguro de desempleo. La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), calcula que se perderán más de un millón de empleos formales.

Situación que impactará  en el  incremento de las cuentas inactivas, y con ello,  la reducción de aportaciones a las Afores por parte de los trabajadores, Gobierno Federal y patrones.

Es urgente que el Gobierno Federal intervenga y frene la sangría de los ahorro de los trabajadores no sólo en tanto dure la pandemia, sino a corto y mediano plazo porque la recuperación económica del país va para largo y la pérdida de empleos se acrecentará, por la crisis de salud, energética y económica.

Muchas de las empresas que ahora suspendieron actividades han despedido trabajadores por la falta de ingresos, pero además, la reapertura no será fácil, sobre todo, por la falta acuerdos y de apoyos por parte del gobierno para mantener los empleos; y las que lo hagan, difícilmente  podrán recontratar a todos sus trabajadores.

Una acción inmediata es que el Gobierno Federal acuerde con las Afores la suspensión del cobro de las comisiones. Otro, es que amplíe las medidas para ayudar a los trabajadores, como el ingreso básico universal o el seguro de desempleo. Y por supuesto, los apoyos a las empresas o a los trabajadores directamente, el asunto es proteger los empleos.

A largo plazo, junto con otras medidas, se  tiene que hacer una  revisión integral del  sistema de cuentas individuales. Porque está claro que no garantizan otorgar pensiones, menos aún, que estas sean dignas y los únicos que pierden, en tiempos normales y de crisis, son los trabajadores.

Ya basta de demagogia, lo único que nos ayudará a enfrentar con mejores resultados la emergencia, será un Pacto de Estado o un Nuevo Acuerdo Social. Es la hora de ver por el país y por todas y todos los mexicanos.

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