23 noviembre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Los retorcimientos de la coma

3 minutos de lectura

Enrique R. Soriano Valencia

Llevo años en el intento de desterrar la idea de que la coma sirve para respirar cuando se redacta, para separar cuando se enumera y unir oraciones. En momentos, esa lucha me es fatigosa por tantos que sostienen esas ideas imprecisas. Al escucharlo, debo recurrir una y otra vez a las razones para desmentir esos usos. La coma, a mi juicio, es el signo de puntuación menos comprendido.

En los sistemas de mensajería del teléfono, por ejemplo, es ausente donde debería estar presente y se incluye donde no es correcto. Por ejemplo, en el inicio, el saludo. He visto casos como «Hola Raúl». Así como está, debe interpretarse como una persona con dos nombres. Sin embargo, con una coma de por medio entre las dos palabras, su sentido ya es el vocablo de saludo y el nombre de a quien se dirige el mensaje. Justo por eso se llama coma vocativa. La palabra vocativo significa «llamar o nombrar a alguien». Por eso, dejar de incluirla implica que la persona tiene un nombre raro (Hola), pues la segunda parte de lo enunciado se reconoce perfectamente como nombre propio.

Cabe aclarar que la coma en este sentido es vocativa, pero se puede confundir con la idea de que separa. Este último concepto es también otro de las funciones imprecisas que se le achaca a la coma. Me refiero a que alguien pudiera suponer que con la coma se separa el saludo de la persona. Aunque una idea así sería fácil de comprender para algunos, no es exactamente el concepto aplicable.

Cuando una persona lee un listado, observa comas entre los distintos conceptos. Por ejemplo: «Ve a la tienda a comprar cebollas, chiles, papas, jitomates y cilantro». A este uso de la coma se le adjudica la función de separar los diferentes elementos nombrados. Sin embargo, también considero impreciso la forma de visualización. En ese enunciado la coma en realidad une o vincula cada elemento al verbo. Si su función fuera separar, lo único por comprar sería las cebollas pues lo demás estaría ya separado. Luego entonces, conceptuar a la coma con esa función es errónea.

Ahora, mi recomendación es que esta función vinculante, de unión, sea aplicada para enumerar personas, animales, cosas, conceptos o cualidades. Llevar esta función a la reunión de más de dos oraciones, francamente hace confuso su uso.

Se abusa tanto de la coma, que se olvida de la función del punto y seguido: precisamente unir diferentes oraciones (intenciones completas, gramaticalmente hablando) en un concepto general (el párrafo). Enunciar párrafos solo con comas como elemento unificador de oraciones hace confuso o más difícil comprender un contenido. Para un lector no habitual, párrafos unidos por comas les es incomprensible porque no logran definir de forma determinante cada concepto que sí podría enunciar una oración delimitada por punto.

La coma tiene una función más de intención que respiración, separación o enlace de oraciones. Esos mitos hacen confuso su uso eficiente. Por ello, lo invito a los cursos que ahora imparto en línea.

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