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Norma Meraz

Las elecciones del 6 de junio fueron una muestra fiel del valor que tiene votar en libertad.

Los mexicanos despertaron y en cantidad inusitada –para unas elecciones intermedias– salieron a votar por quienes creen que los podrán representar mejor ante las autoridades y defender de las arbitrariedades del Poder.

La clase media, golpeada por la pandemia, la “austeridad republicana “, la ineptitud del gobierno respecto de políticas públicas que las apoye, como guarderías infantiles, atención médica para niños y mujeres con cáncer, creación de empleos formales, la permanencia del Seguro Popular, las casas para mujeres golpeadas. un servicio de salud público que atienda oportunamente y con disposición de insumos necesarios en las clínicas y hospitales con suficiencia de personal médico además de fármacos básicos; fue lo que cambió el vestido blanco y negro de Mexico por uno de colores .

En las clases medias descansa la gran mayoría de población económicamente activa del país y al desaparecer esa fuerza de trabajo – primero por la pandemia, por cierto muy mal manejada-, por dar preferencia a una política social, basada fundamentalmente en el aporte de una renta a los adultos mayores –lo cual es muy válido–, además de repartir becas en efectivo a jóvenes, de los cuales la mayoría nunca se inscribieron en talleres o fábricas para su capacitación -, estos programas de reparto de monedas sin control, no repercuten en una palanca para el desarrollo económico .

Estas clases medias, en lugar de permanecer en el mercado de trabajo, generando bienes y servicios, se les conmina a regresar a casa y esto hace que se rompa una cadena de producción que ayude a la economía del país.

En el año 2019, México no registró crecimiento económico y en el 2020, decrecemos el 8%. Si la proyección. Para fines de este año es de 5% de crecimiento, estaremos todavía por debajo de la tasa de estabilización económica.

Cierto es que con las elecciones se recupera el equilibrio democrático ; el partido del Gobierno le queda a deber al Presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque haya ganado 10 gubernaturas, u 11, con la de San Luis Potosí que ganó el Partido Verde – partido gerencial-, que se vende al mejor postor ..

Pero la clase media que votó en el 2018 por una buena opción, frente a la corrupción desbordante del gobierno de Enrique Peña Nieto, esa misma, hoy proletarizada, le dio la vuelta a las elecciones .

Esas clases medias satanizadas por el Presidente López Obrador, en donde se ubican los investigadores, los creadores artísticos, los intelectuales, académicos y muchas organizaciones llamadas de la sociedad civil que, trabajan para ayudar a los enfermos con Síndrome de Down, o a mujeres y niños con Cáncer, a los niños quemados, a todos estos núcleos de la sociedad que no atiende el gobierno, son precisamente quienes votaron por opciones diferentes al Presidente ; es así que MORENA le falló a su Jefe máximo. Las clases medias son la clave para el proyecto de nación de López Obrador, sin embargo, hasta la casilla donde votó el Presidente, perdió Morena, como perdió también la Alcaldía donde vive actualmente el Jefe del Ejecutivo, el Palacio Nacional en la Alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México.

Y como reza el dicho “ nunca digas nunca”, el Presidente López Obrador que había insistido en que en su sexenio no habría “ moches”, se estará mordiendo la lengua pues tendrá que echar mano de unos cuantos quintos para hacerse de los diputados federales que le hacen falta para sacar adelante las reformas constitucionales que se propone .

El mismo Presidente, adelantó que podría negociar con el PRI y el “ pobre Alito”, Dirigente Nacional del Revolucionario Institucional, aceptó de entrada, siempre y cuando fuera una negociación pública ; pero Alito se aceleró y abrió la boca antes de escuchar las voces fuertes de su Partido, que dicen “ que “no será así “.

Creo que Alito después de esta debacle que sufre el PRI, debería irse de paseo, por simple dignidad aunque a saber, si la conoce ; sólo perdió 8 Estados !

Este 6 de junio dejó al desnudo, el sistema de partidos políticos de México.

Un Movimiento de Regeneración que le queda a deber al Presidente, un PRI que está en los huesos, un PAN disléxico, un PRD agonizante, un Movimiento Ciudadano que se quiere comer el mundo a puños y los demás, no existen; amén de haber dejado en el camino más de un centenar de homicidios de precandidatos, candidatos y personal político relacionado con las elecciones !

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