16 mayo, 2021

Regresaré, quizá en el veintiuno

Velia María Hontoria Álvarez

Como agua rasposa y resbaladiza avance en este año, me detuve en los recovecos de la oración y seguí arrastrándome; muchas veces volé entre canciones madrugadoras con las que escuchaba que los nubarrones podían quedarse y que yo resistiría

Consideraciones sobre remuneraciones y compensaciones a los trabajadores de la salud

Como agua rasposa y resbaladiza avance en este año, me detuve en los recovecos de la oración y seguí arrastrándome; muchas veces volé entre canciones madrugadoras con las que escuchaba que los nubarrones podían quedarse y que yo resistiría. Sin experiencia fui perdiendo la expectativa y decidí sacarle lustre al día se presentará como viniera. Gané perdiendo, naufragué sin remos, perdí mi vela, se oscureció el gran faro, dejo de tintinear la esperanza de “en la otra vida”. A su paso y no al mío concluye revoltoso sin calma soplando arenisca al corazón este dos mil veinte que me engrapo con sus veintes.

¿Qué esperar? La sorpresa se ha vuelto mi aliada y hacer cosas diferentes en la diferencia del absurdo como fue tomarme de tres a 12 limones- en ayunas- a pesar de la gastritis para espantar al de los picos hasta hoy -dicen- me ha valido la salud; bailé en la chamba con los ojos llenos de ríos haciendo ejercicios respiratorios con los equipos de dos a tres veces al día para mantener un mejor ánimo y no perder la querencia ni el gusto a pesar de la distancia. Aprendí que la moda es la diferencia y el morado combina con el verde; memoricé brazos, calores y aromas para abrazar con palabras. Decir lo siento, te quiero, para dejar de extrañar esa constante que como imán se pega al silencio vaporoso que ahora dejan mis palabras.

Con sorpresa supe de los fuertes que se desbaratan, cohabité con los mitos hechos realidades que trae el viento de los deseos olvidados. Las campanadas tocaron un largo son a la inversa y aquellos que gustaban creer en encuestas o en gráficas se resbalaron en este largo remolino de trinos, una extraña ecuación hizo materia mostrando que aquello que puede restar suma y lo opuesto puede servir de apuesta para el viejo gallero, entonces #adiósgolondrina la telenovela aún no tiene ganada la taquilla.

Me acomode en la absolución de ser perdonada ignorando la ofensa, he llorado en el consuelo y sin indulgencia me río de cualquier babosada. Mis valores han sido pilares en los que sostengo mis angustias y titubeos. He tomado decisiones que las conjuré en el imposible, he corrido en las cañadas para recoger los ecos que han dejado aquellos que con la misma ignorancia han atinado al centro. Sin miedo y con respeto confió recibir el veinte del veintiuno no espero rescatar aquel que decidió dejarme, ni creo regresar sobre mis pasos. Otra soy y me transformo, con menos maquillaje, mucho rizo y poca grasa.

Te abrazo lector querido agradecida por los mensajes llenos de luz, la puntual critica, el razonado dilema con la respuesta sincera. A ti, gracias, pues hemos hilado juntos lágrimas, risas, conjurando especulaciones. Te agradezco por recordarme de los años pasados y traerme de vuelta. Bendecida soy por esa renovada amistad, el consuelo cuando soportaste mi alma al presentir que se evaporaba en el dolor; me reconforto en cada una de tus llamadas, en esas letras por pocas que hayan sido, sábete suficientes pues estaban llenitas de todo. Amada ciudad aquí sigo, hasta la vista.

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