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Este artículo fue censurado por  el periódico AM; dejo de escribir para este medio…

La Sra. Paniagua, la sectaria y arrogante alcaldesa que nadie conoce
La política es local
Iñigo Javier Rodriguez Talancon
Íñigo Javier Rodríguez Talancón
Algunos acontecimientos recientes en Celaya nos han permitido constatar, o poner al descubierto, el verdadero talante sectario e intransigente de la cabeza visible de quienes ahora nos gobiernan, la señora Elvira Paniagua Rodríguez…
Estos acontecimientos a que refiero tuvieron su inicio en tres marchas ciudadanas de protesta por la inseguridad pública que padecemos, y mientras duraba la inexcusable ausencia del director municipal del rubro, quién andaba en ocurrente viaje de playa por el extranjero.
La aclaración que a esto siguió tuvo como colofón abiertas amenazas, debidas a la difusión de estos hechos en términos non gratos a la alcaldesa; fueron proferidas a un prestigiado medio local por un singular personero de ella, un tal Jaime Acevedo, de quién se dice presume poseer anchas influencias.Se afirma en específico, que fue la señora Paniagua la que deslizó estas amenazas, vía la interpósita intervención del susodicho personero, demandando la cabeza de dos conocidos comunicadores de la localidad, Daniel Almanza y Xermán Vázquez, con lo cual manifestaba el malestar causado por los términos en que manejaron sus notas periodísticas.
Pero continúo esta columna con una remembranza de hechos no tan recientes, más bien de cuando nos gobernaba el PRI, para contrastar y poner todo esto en contexto: en aquellas épocas del priísmo clásico, en nuestro Municipio, y en prácticamente todos los municipios del País, la designación del presidente municipal recaía en alguien notable de la localidad; en alguien conocido y reconocido públicamente por algún mérito o título sociales o cívicos.
Así, las nomenclaturas priístas de aquel entonces eran muy cuidadosas en definir este asunto, pues estas designaciones se consensaban ampliamente entre los diferentes grupos de interés; y los ayuntamientos se integraban en forma representativa de acuerdo a cuotas distributivas entre los diferentes sectores actuantes de ese ahora ya difunto partido.
Pero con la llegada del PAN al gobierno local esto se rompe en forma por demás drástica, hasta llegar a nuestra desastrosa actualidad.
Y es que, desde que ellos han gobernado, las últimas tres décadas -con algunas excepciones al inicio de esta azarosa nueva época del panismo en el poder-, todo ha sido imposición y verticalismo ejercido por un acotado conciliábulo y conforme a una lógica siempre facciosa y excluyente.Es por este motivo que las designaciones, cómo las recientes, siempre han recaído en persona ajenas a Celaya, y que realmente nadie conoce…
Y menciono impuestos, ya que el PAN fue un partido que alguna vez ejerció la democracia interna. Fue sin embargo secuestrado por un alevoso grupito de advenedizos yunquistas que, eso sí, con el tiempo hemos llegado a conocer muy bien, merced a sus desmedidos apetitos de vivir del presupuesto; pues tenemos casi 25 años viéndolos alegremente saltar de puesto en puesto.Así, aun cuando Elvira Paniagua es ahora la alcaldesa de Celaya, sin embargo pocos, muy pocos, saben en realidad quién es, como no sean aquellos pertenecientes a sus círculos más íntimos. La inmensa mayoría de los celayenses ignoramos cuales fueron sus méritos o títulos cívicos ponderados para ser designada a ocupar este importante cargo, los cuales, por lo demás, nunca han existido ante el imaginario colectivo.
Y es que en Celaya mucha gente, quizás toda la llamada clase media tradicional y agregada, no la conoce, ni sabe de dónde vino o salió; pero sobre todo no sabe cuáles fueron los atributos que justificaran su arribo al alto cargo que ahora nos presume y ostenta…
Sí, es verdad que formalmente ganó la elección –pero con una disminuida primer minoría- que la puso en el despacho de la presidencia municipal; empero, no es muy claro para esa mayoría que no la conocen, y que además no votó por ella, que haya ganado esa elección, advirtiendo la existencia de un fraude.
Pero en todo esto, se recuerdan casos muy similares ocurridos antes, cómo el del singular matrimonio Rivera-López Silva, el primero paisano de la señora Paniagua, oriundos de la vecina Salvatierra; pareja que no obstante a que ambos fueron diputados en varias ocasiones, y también alcaldes de Celaya, aún ahora nadie sabe con certeza quiénes son.
Yo conocí a la Sra. Paniagua en el año 2007 cuando fui regidor del ayuntamiento y ella directora de Desarrollo Social, en la administración que encabezara otro virtual desconocido, Gerardo Hernández.Y es que en ese susodicho gobierno al que en condición de opositor pertenecí, la mayoría de los altos cargos de la administración fueron obsequiados a forasteros, a gente venida particularmente de municipios como León, o Salvatierra, u otros lugares, incluso fuera de Guanajuato. Fueron impuestos a Celaya por el PAN estatal, o por los altos mandos de la obscura cofradía del Yunque, que para el caso son lo mismo.
Así, es fácil percibir que el gobierno del Municipio ha sido constituido los últimos años en una suerte de agencia de colocaciones; en un amplio reservorio de chambas accesibles sólo para panistas y favoritos.
Conocer a quienes nos gobiernan es una necesidad cívica, que para nosotros los celayenses pareciera un lujo. Hemos estado por mucho tiempo, quizás demasiado, en manos de personas de las que si no conocemos por lo menos de sus orígenes o procedencias, menos de sus capacidades o intenciones.Celaya después de más de dos décadas de ejercicios gubernamentales autistas e indolentes, está irreconocible; esto se palpa en la inseguridad galopante que a todos nos agrede…
Esperemos, pues, que la Señora Paniagua sea la última de esta funesta zaga de alcaldes ignotos e impuestos por instancias obscuras, y transitemos a otro estadio público más abierto e incluyente; pero su gobierno inicia y, para nuestra desgracia colectiva, será de percepción muy larga.
Conocer a la alcaldesa, aunque sea en esos rasgos sectarios e intransigentes, es ya un pequeño avance, aunque sólo sea para ponernos en alerta y evitar ser sorprendidos de nueva cuenta…@inigorota

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