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Víctor Manuel García Flores

     Hoy es el 127° Aniversario Luctuoso de Juventino Rosas Cadenas, por fallecer el 9 de julio de 1894, en el puerto de Surgidero de Batabanó, municipio de Batabanó, Provincia de La Habana, en Cuba. El último año de su vida de Juventino Rosas, por tener ya reconocimientos y consagración por ser ya internacional su inmortal vals Sobre las olas, estuvo en triunfos y éxitos como director de la Orquesta Típica Mexicana en Estados Unidos, y además como director de la Compañía Típica Ítalo-Mexicana en Cuba; pero infortunadamente, por darle mielitis transversa de la médula espinal en esa bella isla caribeña, murió. En lápida de su tumba quedaron estas palabras: “…la tierra cubana sabrá conservar su sueño.”

Exposición Universal Colombina de Chicago

     Desde hacía algún tiempo durante el siglo XIX, se venían desarrollando periódicamente en diversas ciudades del planeta, principalmente en Europa, una serie de exposiciones universales, en las que se mostraba al mundo los adelantos en varias áreas de la cultura y del conocimiento científico y tecnológico, exposiciones que en la actualidad se siguen celebrando. Y en 1893, correspondió a una ciudad de América, la organización de tan magno evento; así, se efectuó la Exposición Universal Colombina de Chicago en los Estados Unidos, llamada así, en conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento de América. En cuyo certamen de música, participó la Orquesta Típica Mexicana.

 Previamente en la ciudad de Saltillo, Coahuila, en México, Eduardo Gariel editó 4 obras de Juventino Rosas Cadenas: el vals “Soledad”, el danzón “Flores de Romana”, el vals “Flores de Margarita” y la polca “Flores de México”, que fue una edición especial para su participación en la exposición de Chicago. La Exposición Universal Colombina inició el 1° de mayo de 1893, mientras que la Compañía de la Orquesta Típica Mexicana llegó a Chicago el 18 de mayo, actuando en el Teatro Marlowe el día 22 y en la Nave Central del Edificio de Manufacturas de la Exposición el día 25.

 Es en dicho certamen, según la afirmación de algunos investigadores que infortunadamente no está documentada, en el que el director de la Orquesta Típica Mexicana, el ya famoso Juventino Rosas, obtuvo 4 medallas de oro, diplomas honoríficos, y el título de Profesor de Composición de Mérito, por sus excelentes actuaciones, lo que ningún músico mexicano había logrado. De ser verídica tal versión, por fin se reconocía la enorme calidad musical de ese joven guanajuatense de apenas 25 años de edad, y no en su tierra nada más, sino también en el extranjero; la fortuna parecía que empezaba a sonreírle, sin imaginar lo que el trágico destino le tenía preparado. Posteriormente, del 9 de junio al 19 de agosto, la Orquesta Típica Mexicana actúa en el Café Midway Plaisance en la misma ciudad de Chicago.

La Compañía Típica Ítalo-Mexicana

      En el certamen musical de la Exposición Universal Colombina de Chicago, también participó una orquesta de una compañía italiana, cuyo dueño, Pascualino Bianculli viendo la calidad de la orquesta mexicana, y principalmente, la de su director Rosas, propuso a algunos de sus miembros, entre ellos a Juventino, unirse a su compañía en una gira por varios estados de la Unión Americana, que continuaría por Cuba, nuevamente en los  Estados Unidos,  y  finalizaría en Europa,  cuna de los grandes maestros  de la música clásica. Pascualino Bianculli se asocia con el cubano radicado en México, Eduardo González López, y así a fines de 1893, nace la Compañía Típica Ítalo-Mexicana de González y Bianculli, bajo la dirección artística de Juventino Rosas Cadenas, que asociada a una empresa de dramática española. De Chicago emprende una gira por varios estados norteamericanos, hasta llegar a Tampa Bay a principios de 1894, de donde la orquesta partiría a Cuba, la bella isla del Caribe, en donde sorprendería la muerte al joven compositor santacrucense.

  Los integrantes de la Orquesta Típica Mexicana que no participaron con la compañía italiana, regresaron a México y siguieron fortaleciendo tal compañía que afortunadamente todavía hasta la fecha existe, con 137 años de vida artística (1884-2021), ahora con el nombre de: Orquesta Típica de la Ciudad de México.

Éxito total en Cuba

      Brevemente, de 1868 a 1894, en esta época, se suscitaron el inicio de las Guerras de Independencia de Cuba contra España; la Guerra de los Diez Años, el Período de Entreguerras y el ideario político-social de José Martí. Entre 1878 y 1895 los Estados Unidos hacen importantes inversiones en Cuba, principalmente en el azúcar, la minería y el tabaco. En 1895, sus inversiones ascendieron a 50 millones de pesos. También en esta etapa Estados Unidos intensificó su control comercial sobre Cuba.

    José Martí, fue la figura cimera del siglo XIX continental. Su ideario político–social trascendió las fronteras de su patria, marcando pautas que condujesen a América Latina a su “segunda independencia”. Con la creación del Partido Revolucionario Cubano, concebido como la organización única de todos los independentistas cubanos que debía conseguir los medios materiales y humanos para la nueva empresa emancipadora, y su labor como periodista de talla universal, impulsó una labor de esclarecimiento y unificación, centrada en los núcleos de emigrados cubanos, principalmente en Estados Unidos, pero con amplia repercusión en la isla. Martí impulsó una tremenda renovación dentro de las letras hispanas de fines de la centuria. Después de 1895, continúan la Guerra del 95, la Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense, la Intervención Estadounidense y la República de Cuba, el 20 de mayo de 1902.

      Procedente de Tampa Bay, Florida, en los Estados Unidos, en el vapor correo norteamericano “Olivette”, llega a La Habana, Cuba, el lunes 15 de enero de 1894, la Orquesta Típica Ítalo-Mexicana y su director artístico Juventino Rosas. En la isla caribeña, el compositor guanajuatense alcanzó un éxito total, en lo que parecía ser el principio de una cadena de triunfos y el reconocimiento internacional, que probablemente continuaría en Europa, cuna de los grandes genios musicales clásicos, a la corta edad de 26 años, que cumpliría precisamente a los pocos días de llegar a Cuba; pero, el inexorable destino, le tenía preparado otro plan.

Grandes triunfos en magnos escenarios

      La Compañía Típica Ítalo-Mexicana cosechó grandes triunfos en los mejores escenarios de la época, en las principales ciudades de la isla: el grandioso teatro Payret en donde debutó, el de mayor capacidad en Cuba; el gran teatro Tacón; el teatro Albisu; el teatro Injoa (después llamado teatro Martí); el teatro Alhambra; el teatro Esteban (hoy llamado Sauto); el Liceo Artístico y Literario de Matanzas; el teatro de la Caridad; el teatro Tomás Terry, en donde años después cantó el gran Caruso; el teatro Brunet, ahora en ruinas; y, el teatro Principal. Todos estos escenarios, se encuentran en las ciudades de: La Habana, Matanzas, Cárdenas, Santa Clara, Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spíritus,  Manzanillo, Santiago y Guantánamo.

      En todos los lugares que actuó la orquesta, su director artístico ya reconocido como compositor del vals Sobre las olas, Juventino Rosas Cadenas, fue el artista más aplaudido por el público que abarrotó los escenarios. Compuesto por lo más selecto, entre los espectadores se encontraban los personajes más destacados en los ámbitos político, económico, social y cultural,  además de gente del pueblo, en una época en que Cuba todavía dependía de la corona española, pero ya continuaban sus guerras de Independencia.

      Los principales periódicos de ese tiempo: el Diario de la Marina, El País, el Aurora del Yumuri, el Correo de Matanzas, el Diario de Cienfuegos,  y El Telégrafo, entre otros, destacaron la llegada a la isla de la compañía y la serie de conciertos ofrecidos por ésta, resaltando la presencia de su director de orquesta, el famoso compositor Juventino Rosas.

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     Se dice que en su estancia en la antilla del Caribe, Juventino compone su primera ópera y deja escritas otras obras inéditas; además, junto con el poeta guantanamero Regino Boti, el compositor santacrucense concibió un texto para el vals Sobre las olas.

Mielitis transversa de la médula espinal y Surgidero de Batabanó

 En el sur de la isla, en Santiago de Cuba, concluida su exitosa gira la Compañía Típica Ítalo-Mexicana, abordó el vapor costero “Josefita”, que los llevaría al puerto de Surgidero de Batabanó, desde donde por ferrocarril, llegarían a La Habana, para de allí tomar un vapor correo que los conduciría a Estados Unidos, en donde continuaría la gira, para después partir hacia Europa.

      Pero en el trayecto de Santiago a Surgidero, Juventino Rosas Cadenas contrae una enfermedad tropical conocida como mielitis transversa de inflamación en un segmento de la médula espinal, que provocó que al desembarcar la compañía en el puerto de Surgidero de Batabanó, el 27 de junio de 1894, Juventino Rosas que ya tenía muy avanzada la enfermedad, con dolor raquídeo y radicular, debilidad, y parálisis; y por lo tanto, por lo grave de su estado ya no se le llevara a La Habana, a donde el resto de la compañía continuó con el viaje; pero en Estados Unidos, sin su estrella y atractivo principal, Juventino, la Compañía Típica Ítalo-Mexicana fracasó y se desintegró.

Convalecencia y muerte

  En el puerto de Surgidero de Batabanó, Juventino Rosas Cadenas fue atendido en la cama 15 de la sala de distinción, destinada a personas pudientes, respetables y famosas; de la Quinta de Salud de Nuestra Señora del Rosario, propiedad del médico José Manuel Campos Martínez, a solicitud de Manuel Torres Oláinz el alcalde del lugar. En dicha Quinta de Salud, y pese a los esfuerzos y atenciones del galeno Campos Martínez y su personal, a las 17:00 horas del día lunes 9 de julio de 1894, falleció Juventino Rosas, considerado como el mejor músico mexicano del siglo XIX.

  La población del lugar, en todo momento estuvo al pendiente de la evolución de la enfermedad del compositor santacrucense; y el cuerpo sin vida de Juventino, fue expuesto con solemnidad y honores  en el Centro de Pescadores y Artesanos, a donde el pueblo acudió a rendirle tributo. El comercio y las dependencias estatales, cesaron sus labores en expresión de duelo; y, el sepelio y el cortejo fúnebre, fueron encabezados por las autoridades municipales y una nutrida concurrencia. Isidro Albayna Rodríguez, testigo de los hechos,  y quien visitó a diario al compositor en su convalecencia, dio fe de que “…Juventino Rosas fue enterrado en sarcófago y vestía pantalón de buen casimir a cuadros y zapatos con hebillas a los lados…”

  En el tomo IV, folio 27, del libro de defunciones  correspondiente al año 1894, del Registro Civil de Batabanó, se asentó que Juventino Rosas Cadenas murió a las 17:00 horas del día lunes 9 de julio de 1894, de mielitis espinal, en la Quinta de Salud de Nuestra Señora del  Rosario, en Surgidero de Batabanó, municipio de Batabanó, Provincia de La Habana, en Cuba. Desde 2010, el municipio de Batabanó está ubicado al suroeste de la Provincia de Mayabeque, Cuba, dejando de pertenecer a la extinta Provincia de la Habana.

      Tras el fallecimiento del gran compositor guanajuatense, en  el panteón de Surgidero de Batabanó, una mano anónima cubana, que bien pudo ser la de un poeta, colocó en su tumba una lápida con la siguiente inscripción: “Juventino Rosas, violinista mexicano y autor del vals Sobre las olas, falleció en julio de 1894. La tierra cubana sabrá conservar su sueño.”

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