3 diciembre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Muere una gran benefactora Celayense. Doña Lupita Díaz de Suárez

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Celaya.- Una gran señorona Celayense se nos fue, una mujer siempre con la sonrisa en el rostro, una mujer que se dedicaba al altruismo.


Mujer excepcional dotada de virtudes, que supo darle valor a la vida con generosidad y calidad humana; dedicada madre de familia y esposa, amorosa abuela, y reconocida por quienes le conocieron como un ser ejemplar, así es recordada Lupita Díaz Córdoba de Suárez.

Perteneciente a la célebre familia de comerciantes celayenses llegó a al mundo un 8 de agosto 1935, recibida con inmenso amor por sus padres  el empresario don Adrián Díaz Córdoba y María Guadalupe Morín Zabala.

Hija única, no conoció hermanos, pero sí un amor fraterno con primos y amistades cercanas, disfrutando a su lado de una feliz infancia y adolescencia, desde la cual ya se vislumbraba la personalidad que forjaría su vida.

Gran amor recibió de sus padres, Lupita Morín y Adrián Díaz Córdoba.
Fue una joven distinguida entre la sociedad celayense, contrajo matrimonio con don Roberto Suárez Nieto, empresario y político su compañero de toda la vida por más de seis décadas.

En compañía de su esposo Roberto y sus hijos, Adrián, Georgina, Marcela y Roberto.

Formaron una bella familia con sus hijos Roberto, Marcela, Adrián y Georgina, estirpe que creció con sus hijos políticos, Gustavo González Benassini. Verónica López Padilla, al darles la dicha de contar con el amor de once nietos: Marcela, Adrián, Gustavo, Regina, Norma, Sandra, Daniela, Roberto, Carla, Paulo y Katya, y ocho bisnietos.

Fue su familia de un valor invaluable en su vida, por ello se mostraba siempre motivada por mantenerla unida, y reconocen sus hijos entre sus grandes enseñanzas, el ejemplo de amor que tuvo para ellos y su inquietud de pensar siempre en los demás. Lo cual predicaba con ejemplo, pues por muchos años fue benefactora de causas sociales.

Su vida benefactora la realizó en asociaciones como AMSIF (Asociación Mexicana para la Superación Integral de la Familia) y apoyaba también a varias congregaciones religiosas como las Madres Clarisas, Madres de los Desamparados y Madres Carmelitas, además del Asilo de Ancianos, entre otros.Con alegría vio crecer a su familia con once nietos y ocho bisnietos.
Fue apoyo invaluable para su esposo, a quien acompañó siempre en sus proyectos de vida, ya fueran familiares, empresariales o de la función pública.

Durante el periodo que él fue elegido como Presidente Municipal, doña Lupita desempeñó cabalmente sus funciones como Primera Dama en su ciudad natal, trabajando activamente en el DIF Municipal.

Don Roberto Suárez Nieto y doña Lupita Díaz Córdoba Morín de Suárez.
Portadora de gran sencillez y amabilidad, entre sus amistades es recordada como una anfitriona excepcional, de amistad sincera, siempre luciendo una sonrisa y de un trato agradable.Una mujer prudente, apegada a la religión y a su familia, formada en valores, los que supo hacer valer a lo largo de su vida, ayer dejó este mundo para descansar en espera de volverse a reencontrar con los suyos, legando el consuelo de haber disfrutado una vida plena de cual deja un bello testimonio.


Lupita Díaz Córdoba deja un recuerdo entrañable en la sociedad celayense.
Descanse en paz, Lupita Díaz Córdoba Morín de Suárez.


Una mujer invaluable deja a los celayenses, descanse en paz.

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