20 octubre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Alemanismo y el Salinismo.

2 minutos de lectura
Por.- Pedro Salmerón
Hay dos puntos de inflexión para que se jodiera la República: el alemanismo y el salinismo. En el primer periodo se impuso la doctrina de la mexicanidad, de la que me ocuparé a lo largo de este año (de ella y sus efectos culturales y educativos).

¿Cómo traducía el PRI-gobierno las brillantes tesis de Octavio Paz y Emilio Uranga? Dos citas del presidente nacional del PRI, Gral. Rodolfo Sánchez Taboada:

Anterior a toda teoría de origen extraño que pretendiera explicar o transformar nuestras realidades; anticipándose a las grandes conmociones de otros países, sin precedente alguno, la Revolución Mexicana tiene sus raíces en las necesidades de nuestro pueblo; y la Constitución general es una creación del pueblo para la defensa de sus derechos y de sus libertades…
La mexicanidad significa para nosotros una actitud clara y precisa que se aleja constantemente de las teorías cuyas abstracciones no corresponden a las realidades; dirige su atención hacia la verdad contenida en los hechos, en nuestras auténticas tradiciones, midiendo nuestras capacidades psicológicas y económicas para defender los intereses morales y materiales de la patria a la que con orgullo pertenecemos.

Partir de México, de la observación de su geografía, de sus condiciones generales, del conocimiento de su historia, de las grandezas y las deficiencias de sus hombres; reflexionar, madurar el pensamiento y reflexionar (sic) el resultado de este proceso con los ideales de la Revolución para actuar luego en la vida pública de México con lealtad y decisión, constituye la acción de la mexicanidad.
(31 de octubre de 1947, para coronar la depuración de «comunistas» del PRI).
La tortuosidad de sus propósitos hace que sea tal el vacío que los rodea, que su propio ambiente les ha impedido encontrar el eco popular que ambicionan. Habiendo elegido el equivocado camino de querer desarraigar los sentimientos patrióticos del mexicano para suplantarlos con doctrinas contrarias a nuestra nacionalidad, han caído en el más completo descrédito y esto ha contribuido a afianzar en el corazón de los buenos mexicanos la fe en la historia de su Patria y en la tradición heroica de su pueblo. Por esto, frente a ellos, nuestro Partido sostiene que seremos mejores revolucionarios en la medida en que seamos mejores mexicanos. Nuestra Revolución ha salido de las necesidades, de los ideales y de las tradiciones históricas de nuestra Patria. No necesitamos leyes o banderas ajenas; nuestra salvación está dentro de nuestro territorio; a la luz de nuestra historia y solo merced al esfuerzo de nuestra propia voluntad. Jamás podríamos defender los intereses de la humanidad traicionado los intereses de nuestra patria.
(15 de diciembre de 1949, tras el golpe militar al Sindicato Ferrocarrilero).

Mas reportajes

2 minutos de lectura
3 minutos de lectura

Deja un comentario

También te puede interesar

3 minutos de lectura
1 minuto de lectura
3 minutos de lectura