En su estancia
por Celaya, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Gerardo Martínez, pintor y
grabador celayense, quien  impartió un
curso de xilografía en el Instituto Tecnológico de Celaya a los estudiantes del
ITC. Es importante apuntar que Gerardo

radica desde hace 20 años en la ciudad
de Oaxaca; aquí la entrevista que Pandora le hizo al artista celayense:

¿Cuál es la razón por la que te fuiste a Oaxaca?
“Porque no tenía
oportunidades como artista aquí en Celaya, y en Oaxaca encontré un medio donde
desarrollarme. Yo tengo 15 años trabajando para Francisco Toledo, soy el
administrador de su colección gráfica, contamos con 84 mil fotografías y 21 mil
gráficas de los artistas más influyentes del mundo desde el siglo XVI a la
fecha.”
¿Dónde realizaste tus estudios?
“Pues yo estudié
en el Tecnológico y arte he tomado talleres con artistas, por ejemplo
xilografía estudié con Toledo, litografía con Per Anderson y así ha sido con
los Castro Leñero, Juan Alcázar y artistas de esa talla; trabajé también en
talleres cerca de artistas como su ayudante por muchos años y esa ha sido mi
escuela.”
Realmente, la escuela artística no la tuviste en
Celaya, ¿te tuviste que ir de Celaya para estudiar?
“Efectivamente,
yo digo que mi escuela más importante es el Instituto de Artes Gráficas, que no
es una escuela en sí mismo pero tiene una biblioteca con más de doce mil
volúmenes todos especializados en artes hay gráfica, pintura, diseño, arquitectura
y literatura… Para mí Oaxaca es mi escuela, sigue siendo, sigo aprendiendo
nuevas técnicas… Hace unos 6 meses se compró una máquina risográfica, es lo más
novedoso que hay en impresión, se logra licuar la tinta de offset y lograron
hacer una impresora como una fotocopiadora y al día de hoy se imprimen libros
con esa impresora.”
Prácticamente tú eres más oaxaqueño que celayense ¿no?
“Ya voy a pedir
la nacionalidad (risas) porque la
mitad de mi vida ya la viví yo allá. Oaxaca es hermosa, me encanta, hay mucha
cultura; en veinte años yo no he terminado de conocer todo lo que ofrece Oaxaca
culturalmente, para mí es estar más cerca a la realidad de México. Pero, la
verdad yo sí quiero mucho a mi pueblo, me gusta mucho Celaya porque yo nací
aquí. En Oaxaca en el puro centro tenemos más de 25 museos, en Celaya tenemos
el Museo de Historia que me da pena mencionarlo y entonces no tenemos museos.
Para mí el único museo digno de traer a visitantes es el Tecnológico por su
acervo plástico (murales) de artistas reconocidos, mismo que se puede
acrecentar. “
En tu opinión, ¿qué significa ser un artista en
Celaya?
“Ser artista en
Celaya es como ser una persona rara, con muy pocas opciones pero yo quisiera
como todos los artistas que conozco celayenses, que hay mucho talento, que
hubiera oportunidades aquí. Llevo quince años administrando la colección de
Toledo y las únicas personas que me hicieron caso cuando yo ofrecí la colección
para una exposición fue el Tecnológico, ni si quiera Casa de la Cultura. Tuvo
que ir un director, que ya falleció, a ser director del Tecnológico de Oaxaca
para que nos conociera y aceptará traer la colección, misma que se expuso en el
Centro Cultural del ITC de Celaya. En esos mismos años vine a Casa de la
Cultura, me presenté con los directores y nunca me hicieron caso, nunca
quisieron traer nada de la colección. Hasta ahora volví a contactarme de nuevo
con el Tecnológico y de nueva cuenta tienen la intención de traer obra de la
colección de Toledo a la ciudad.”
¿Cómo hizo el Tecnológico el contacto contigo para que
pudieras venir a dar el curso?
“Pues mira tengo
una hermana que trabaja aquí, ella se hizo amiga de Luna la maestra de artes de
acá, y platicando le platica de mí, Luna le dice que quiere conocerme y me
contacta por Facebook, conociéndonos me dijo que había un concurso para un
mural, le mandé el proyecto y afortunadamente quedé, a partir de eso la conocí
personalmente a Luna y al Subdirector. Hace como un año y medio de eso, pero el
contacto siguió y me invitaron en esta ocasión a dar una conferencia sobre el
mural y un curso de xilografía. Los muchachos quedaron muy entusiasmados, son
buenos, la verdad es que sí hay talento en Celaya el problema es que no
encuentran cómo desarrollarse. Ellos quieren ir ahora a Oaxaca a visitarme para
que les enseñe un poco más y pueda encaminarlos.”
¿Cuál fue el impacto que tuvo el curso en los
estudiantes del Tecnológico? Porque nadie pensaría que un Instituto enfocado en
la tecnología fomente la cultura y las artes.
“Yo vi a los
estudiantes muy entusiasmados, yo los veo muy receptivos, los vi muy creativos
también y con muchas ganas de continuar, de hecho me comentaron que fue muy
poco tiempo. Porque al hablar se van ampliando las posibilidades del taller no
solo hablamos de impresión japonesa, de cómo se hace el grabado en metal; es
decir, tienen mucha curiosidad y se quedaron con ganas de seguir, de hecho nos
dimos cuentas de correo para seguir en contacto.”
¿Las autoridades del Tecnológico no te han propuesto
continuar o traer algo más al Instituto?
“De un taller
no, pero me pidieron que participara en un proyecto de una escultura móvil para
un edificio del Campus 2. Yo lo que quiero es que la comunidad estudiantil lo
haga y me gustaría trabajar en conjunto con ellos. Había un empresario egresado
del Tecnológico, mismo que aportó dinero para los murales, quien me escucho
decir en la conferencia que me gustaría hacer la escultura móvil con material
reciclado, yo les armo el proyecto y que los estudiantes lo desarrollen pues
para ello serán ingenieros, resultó que el empresario se dedica al acopio de
PET y me dijo yo te pongo todo lo que se
ocupe
y eso me llenó de mucho gusto.”
  
Para finalizar, seguramente regresas a Celaya dos o
una vez al año a visitar a tu familia cuando te dan días libres en Oaxaca,
dinos ¿cada que regresas a la ciudad cómo vez la cultura, se ha estancado o ha
avanzado? Según tu visión de artista, independientemente si tu respuesta a la
anterior pregunta es positiva o negativa, ¿qué les dirías a nuestras
autoridades?
“Amm tristemente
yo no podría hablar positivamente de lo que veo cuando regreso que suele ser
una o dos veces al año, tengo contacto con artistas muy buenos de aquí,
pintores muy buenos e impresores gráficos muy buenos que siempre los siento que
están luchando por no claudicar con respecto a su trabajo. ¿Por qué mi visión
es está? Porque yo vengo de un lugar donde hay cinco mil artistas viviendo en el
estado, de estos hay alrededor de tres mil que están censados y publicados en
unos libros que edito la Casa de la Cultura de Oaxaca, abres uno de ellos y ves
al artista con una de sus obras, su teléfono y su dirección de correo
electrónico, porque ese estado se ha preocupado para que haya un directorio de
artistas con el objeto de que se conozca su historia. Como yo veo tanto en
Oaxaca y se hace cada vez más y más, cuando regreso a Celaya y veo una
exposición fotográfica en los pasillos de Casa del Diezmo o Casa de la Cultura
pienso seguimos nadando en contra
corriente
, no veo que haya un despertar. Obviamente yo sé que puedo ser
criticado por lo que digo, probablemente se han hecho cosas mejores que no he
logrado ver, pero me deja muy triste ver la museografía, no se conoce la
museografía en Celaya. No se cuida como se exhibe la obra, como se enmarcan las
piezas, ni siquiera porque vaya en detrimento de la pieza sino que ni siquiera
se antoja visualmente al espectador. Mientras en otros lugares se implementan
los aromas para la museografía, aquí todavía no sabemos cómo distribuir unas
fotografías o hacerlas más atractivas para el espectador.

Sí me preocupa mucho porque yo sé que hay muchos
artistas buenos de aquí que siguen sin posibilidades de desarrollarse, incluso
veo en estos artistas que al no tener un contacto con otros artistas de nivel
internacional y al no tener una biblioteca donde puedan estudiar, se van
quedando atrás. ¿Qué podría decirles a las autoridades? Pues en principio, que
pongan personas que verdaderamente estén preparadas para el arte, que hayan
estudiado o que demuestre su currículum que ellos han participado en esto del
arte durante muchos años. Esto de que pongan a personas que no están
capacitadas en el arte para administrar centros culturales, siempre va a ser
como un relleno, como un pasatiempo, no lo van a tomar en serio, y si no lo
toman en serio la verdad es que hace de Celaya un lugar muy poco atractivo para
vivir. Me van a decir, no aquí hay mucho trabajo, aquí hay muchas empresas, sí,
pero cómo es la calidad de vida, ¿realmente se es feliz en Celaya? El arte es
importante para el desarrollo humano, el arte hace que la gente sea más
sensible y por lo mismo menos violenta. Pero si seguimos apostando a que esto
sea un mercado de productos, vamos a desperdiciar los momentos de muchos
artistas que se siguen dando acá, y lo más triste es ver que tenemos vecinos
que sí lo están haciendo ¡hay un Centro de las Artes en Cortazar! Me parece
increíble que se hayan adelantado a nosotros en eso, Celaya no tiene uno, hay
uno en Salamanca y yo me pregunto ¿y Celaya? ¿Qué pasa en Celaya? ¿Por qué no
se lo toman en serio?