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Trapitos… al sol

 Celso Rico Rivera

La esperanza de cambio en el Gobierno municipal de esta ciudad de Celaya a efectuarse en el próximo mes de octubre, no es una más.

Se trata de la asunción de un poder emanado de la voluntad civil que clama a gritos un CAMBIO en la orientación y el modelo que los últimos presidentes municipales han seguido.

El reto para la señora ELVIRA PANIAGUA RODRIGUEZ será utilizar las grandes bocanadas de oxigenación política que le dieron miles de votos (¿millones?) que le dieron los celayenses y lograr que la gente percibiera el CAMBIO anhelado.

El reto de Elvia Paniagua Rodríguez no será tarea fácil.

En otros países (Venezuela y Argentina) quienes propusieron cambio en la orientación del modelo se encontraron que la realidad es más terca que las promesas y que los ciudadanos que antes aplaudió y alentó se cansan con la facilidad si no lo perciben un cambio automático en su nivel de vida o cuando menos señales de que el futuro más próximo que lejano se dará?

Reorientar la política económica, reinventar la política social, iniciar una nueva táctica para dar mayor seguridad pública, reglamento integral, reforzar la justicia, promover reglamentos cuando su partido no tiene mayoría en el Ayuntamiento, parece un panorama más dantesco que paradisiaco.
La presidenta municipal, próxima tendrá que poner a trabajar a marchas forzadas a su gabinete y Secretario quien, al igual tomara posesión, luego que lo ordene el Cabildo en la misma ceremonia de toma de posesión de Elvira Paniagua,  en los primeros minutos para iniciar contactos, acuerdos con las fuerzas políticas, principalmente con MORENA, a efecto de que el tan ansiado cambio inicie sobre rieles.

El discurso de la Paniagua, en el lugar máximo del evento, la tribuna del municipio, deberá contener elementos de dialogo y concertasecion más envatolamiento o triunfalismo.
Ojala así sea

Estar a la altura de los tiempos que en Celaya se viven, será el máximo reto del panismo y su presidenta.

 Así, estamos cerca de terminar una era e iniciar una nueva llena de mucho optimismo.
Celaya es el fruto de muchos esfuerzos que le han dado rostro, alma y cultura, muchas manos y corazones  se han fundido en el rojo vivo de la historia para poder fraguar una ciudad y esperanzadora.

Estamos inmersos en la ansiosa carrera hacia la modernidad característica por la globalización y la apertura, que implican no solo el enriquecedor intercambio de técnicas y productos materiales sino también el de ideas, costumbres, formas de pensar y vivir que pueden respetar y promover la dignidad de toda persona humana, o ignorarla hasta destruirla. Las evidencias no dejan lugar a duda hay valores que engrandecen al hombre y contravalores que lo despenalizan.

Conscientes de las realidades a las que se enfrenta la ciudad de Celaya y basados en estos postulados, en 1995 un grupo de jóvenes guanajuatenses sintió la necesidad de dar vida a una nueva institución apolítica y aconfesional, que sumara esfuerzos para llevar a cabo acciones concretas que permiten que al estado y a cada uno de los guanajuatenses seguir progresando en humanidad, despertando el interés por conocer, apreciar, preservar y promover la vivencia de los valores propios de nuestra cultura mexicana.

 Fue así como nació México, Paz y Progreso en sus valores culturales, que tiene como objetivo servir a nuestra patria salvaguardando y promoviendo todos aquellos  valores propios de nuestra cultura mexicana que, herencia del pasado o conquista madura y responsable del presente, integran y proyectan a nuestra ciudad por sendas de justicia, verdad, paz, fraternidad y progreso.

Dijo Rosaseas: “Las ideas generadas y abstractas con la causa de los demás más grandes errores humanos”.

TRAPITOS… AL SOL

Supongamos el siguiente escenario: a usted, estimado lector, se le designo como nuevo titular de una dependencia importante del sector público de la Señora Elvira Paniagua, en su municipio de residencia. Se le advierte que para operar deberá sujetarse a todas las restricciones existentes. No puede adquirir herramientas de trabajo ( v.g papel, tintas, plumas, mesas y computadoras) sin pasar por los trámites requeridos (que son complejos y seriamente controlados por una o dos unidades centrales). No tiene flexibilidad ni autonomía (o si la tiene esta demasiado condicionado) en el manejo de recursos humanos, materiales, financieros y administrativos. Por diversas razones una parte de su personal es inamovible, independientemente de su desempeño. Aunado a lo anterior, se enfrenta a serios problemas de cultura institucional (el personal esta desmotivado, por es los ciudadanos reciben un muy pobre desempeño del gobierno y de sus instituciones cuanto a los resultaos obtenidos por la instrumentación política, planes y programas… lo espero en la próxima, gracias… al Sol.

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