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(Y Dos Posdatas)
Ricardo González Melecio

 Las candidaturas independientes están diseñadas, por parte de los partidos políticos, para que haya numerosos obstáculos que les dificulten el acceso al poder a los ciudadanos sin partido. Los partidos son los que realmente legislan a través de los designados por ellos, para crear las leyes en las Cámaras de diputados y senadores, y que éstas sean acordes a sus intereses partidistas.
 Los partidos políticos tienen secuestrado el poder y lo detentan para beneficio de ellos y no del pueblo. Las trabas y candados que ponen, para cubrir los requisitos para ser aspirantes a una candidatura son difíciles de cubrir. La primera etapa consiste en crear una asociación civil, y que ésta esté debidamente registrada en el Registro Público de la Propiedad con su correspondiente copia certificada y darla de alta en el SAT; abrir una cuenta bancaria y que lo haga el representante legal. En el caso de los aspirantes a alcaldes, estos deben de integrar su planilla, tomando en cuenta la equidad de género y presentar toda la documentación correspondiente al Instituto Estatal Electoral, en este caso de Guanajuato, junto con la intención de participar y presentar una declaración patrimonial, debidamente detallada.

 La segunda etapa es reunir las firmas requeridas, que en este caso de Guanajuato es del 3% de la lista nominal de Electores. Esto se debe hacer sin contar con ningún apoyo económico por parte de las autoridades electorales, pero estas fiscalizan los recursos no otorgados por ellos y también todos los eventos realizados en esta etapa de recolección de firmas. Si no se cuenta con autofinanciamiento ni con apoyo externo, el cual está también supeditado a requisitos fiscales, pues entonces no hay garantía de éxito. Para reunir las firmas requeridas, se necesita contar con toda una organización e infraestructura de la que solamente los partidos políticos grandes poseen. En el caso de Celaya, son cerca de 12 mil firmas las requeridas, con su correspondiente copia de la credencial de elector, y el 50% de ellas, por lo menos, deben ser de la mitad de las secciones electorales, con por lo menos el 1.5% de la lista nominal de electores.

 En mi caso, como aspirante a presidente municipal de Celaya, no cubrí con las firmas requeridas. Cuando tomé la decisión de participar fue tarde y ya en la etapa de recolección de firmas se requieren recursos para integrar las brigadas encargadas de reunirlas y el plazo de 45 días es insuficiente. La experiencia que tuve fue aleccionadora e incluso las cosas malas que me pasaron, fueron buenas, porque aprendí de ellas. Conocí a personas valiosas y agradezco la asesoría y valioso apoyo de funcionarios del IEEG como los licenciados Leopoldo González y el paisano Arturo González. También de la contadora Concepción Barrón Rodríguez, del área de fiscalización y agradezco el apoyo solidario de mi planilla y de los ciudadanos que me manifestaron su entusiasta respaldo.
 Esto no se acaba hasta que se acaba. Mientras hay vida hay esperanza. Perdí una batalla, pero no la guerra. Esperaré la próxima contienda electoral, pero con la experiencia acumulada, me prepararé con tiempo y haré reuniones con todos los amigos que tengo en el municipio e incluso en el estado. Como dijo MacArhur: “Volveré”…y con más fuerza. Sólo la muerte o la falta de salud impedirán que yo sea presidente municipal de Celaya, en la próxima contienda electoral. Ya voy a empezar a preparar toda la organización y logística que se requieren. No voy a esperar tres años, ya lo empezaré a hacer.
 Por último, deseo que los candidatos independientes del estado y del país, lleguen al triunfo y que realmente su motivación para llegar al poder sea verdaderamente ayudar al pueblo. Su falta de compromisos hacia un partido político, al ser independientes, alienta a pensar que sin ataduras ni coacciones por parte de las cúpulas internas que tienen todos los partidos, podrán realizar libremente su altruista labor en beneficio del pueblo. Espero que al Bronco le puedan conceder el registro, previo conteo de los votos anulados.

POSDATA UNO.- De verdad que Peña Nieto como enseña el cobre y la corrupción que el abandera. Por instrucciones de él, la PGR, exoneró a Cesar Duarte el ex gobernador de Chihuahua. Es obvio que Duarte lo amenazó con decir la verdad de ese dinero sustraído ilegítimamente de las arcas estatales y que fue a dar al bolsillo de Peña. Esta es la lectura que se da a este hecho y no hay otra explicación de este desistimiento de la Procuraduría. Con esto se evidencia, una vez más, que este gobierno está hundido en un mar de corrupción, mentira y engaño. ¿Y así quieren que el pueblo vote por el Pri?

POSDATA DOS.- ¿Será verdad que nadie de los que les han ofrecido la candidatura priísta a la alcaldía municipal de Celaya la acepta? Pues creo que hay reales posibilidades de una alternancia en el poder. Creo que Celaya ya está harto de este gobierno panista que tanto

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