16 enero, 2021

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Apóstrofo y apóstrofe

Enrique R. Soriano Valencia

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Es muy común escuchar una palabra por otra. Me refiero a confundir las palabras apóstrofo por apóstrofe. Ambas existen, pero tienen significados diferentes.


La segunda, la más usada inapropiadamente, se refiera a una figura literaria. El Diccionario de la lengua española enuncia en esta entrada: «Interpelación vehemente dirigida en segunda persona a una o varias, presentes o ausentes, vivas o muertas, a seres abstractos o a cosas inanimadas, o a uno mismo» (en el antiguo DRAE había una segunda acepción como sinónimo de dicterio, denigrativo que insulta y provoca).

En tanto, de apóstrofo precisa: «Signo ortográfico (‘) utilizado en español para unir dos palabras, indicando la elisión (supresión) de un sonido, generalmente una vocal».

Es decir, que por alguna extraña razón se ha trastocado de forma masiva (al menos en México) una palabra por otra: su usa la palabra apóstrofe para referirse al apóstrofo.  

El apóstrofo no formaba parte del alfabeto de nuestro idioma. El alfabeto que usamos contiene signos para letras (que representan sonidos), para puntuación (pausados o entonación) y de apoyo ($, %, «, “, /, §, +). Los expuestos aquí entre paréntesis no son todos, pero entre ellos está el apóstrofo (‘), un signo propio de otras lenguas. Se usa para respetar la grafía de textos procedentes de otros idiomas: Mary’s house (la casa de Mari, en inglés), Hector Bianciotti de l’Académie française (Héctor Biancotti de la Academia francesa).

No obstante, hace apenas unos años se admitió su uso para reflejar el habla popular, como cuando alguien dice: «Voy pa’l monto». Por tanto, su uso formal en español es desaconsejado porque es una forma incorrecta de habla; pero en literatura se admite como licencia para caracterizar el estilo de algún personaje.

Otro error: es común observarlo en la pluralización de siglas en nuestro idioma, por ejemplo, en las organizaciones no gubernamentales: «Las ONG’s se han opuesto a…». Ese uso del apóstrofo no tendría mayor sentido en otros idiomas porque en el inglés indica posesión y en francés una tonalidad que no corresponde. En español las siglas no se pluralizan. Además, el artículo ya refleja plural. Por tanto, lo adecuado en español sería

«Las ONG se han opuesto a…».

Lo mismo sucede cuando se refiere a una decenio de años. Por ejemplo, suele aparecer: «En la década de los 80’s…». Lo aconsejable en nuestro idioma es: «En la década de los 80…»; también es correcto enunciar «Los años ochenta del siglo pasado…» o «Los ochentas del siglo pasado…», ya que se refiere a cada año que comprende esa década.Tampoco debe aplicarse para señalar millones (y billones de forma doble).

La última Ortografía (2010) señala que los únicos signos no numéricos admisibles en la enunciación de cifras son la coma y el punto; ambos solo se usan para dividir enteros de fracciones: $23.18 o $23,18. Las comas usadas para miles y el apóstrofo para millones no deben usarse.

Concluyo, al apóstrofo solo debe recurrirse para reflejar de forma escrita una forma popular de hablar en la que se elimina uno o varios sonidos.

Cualquier otro uso, es falta ortográfica porque no corresponde a algún uso contemplado por la Ortografía académica.

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