21 octubre, 2020

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3 minutos de lectura

El libro y la pandemia
Enrique R. Soriano Valencia

Hoy es el Día mundial del libro. En otros momentos y en otros países es costumbre hoy regalar un libro y una rosa a los amigos. En la cuarentena en casi todo el mundo hoy lo impide.
Este valioso producto del ingenio humano debería ser el compañero ideal para esta etapa de confinamiento. Leo en redes sociales que las crisis emocionales empiezan a aparecer en los hogares a causa del encierro a que nos ha sometido la pandemia. El libro podría ser un excelente aliado por las razones que daré un poco más adelante. Y si alguien pretextara su falta de hábito, la situación podría ser la condición ideal para adquirirlo. Los hábitos se desarrollan por la repetición de la actividad. Así el cuerpo se acostumbrará y lo pedirá cuando en su momento.
Si experimenta angustia por no poder salir, tome como ejemplo al propio Julio Verne. Cuando adolescente se enroló en un barco mercante para recorrer el mundo. El padre, al darse cuenta de su desaparición, de inmediato recorrió los muelles y a empellones lo sacó del barco donde se encontraba. Enfadado, el padre lo hizo prometer solemnemente que jamás se embarcaría fuera de Francia. Julio Verne no solo cumplió su promesa en su juventud: jamás dejó su país en toda su vida. Quedó atrapado en su tierra natal, pero muy particularmente en su casa y en la biblioteca. Sus lecturas, entonces, lo llevaron a los lugares más insospechados: viajó a una centena de países, a conoció el fondo del mar y los abismos más insondables, deambuló por el centro de la Tierra e, incluso, rodeó la Luna desde una cápsula. Los libros, las lecturas, lo llevaron a potenciar su poderosa imaginación para deleitarnos con 54 novelas y 20 cuentos. Su casa era el lugar desde donde conoció como pocos el mundo… y nos compartió sus viajes.
Por otra parte, la psicología nos informa que gracias a las lecturas nos es posible vivir muchas vidas. Los personajes de novela y cuento nos enriquecen porque tocamos pensamientos y corazones; conocemos y participamos de las costumbres de las más raras y alejadas etnias; nos apasionamos de las variadas formas de reaccionar ante acontecimientos y situaciones muy alejadas de nuestra vida cotidiana; y aprendemos a visualizar de forma diversa el mundo. La variedad de reacciones, temas y lenguaje nos facilita como lectores la empatía, enriquecer el proceso de razonamiento y aumentar nuestro vocabulario.
Si a ello sumamos el compartir con nuestros familiares (también en confinamiento) las lecturas, la socialización y el nivel de estrés y conflicto tenderán a bajar. Todos sabemos que una buena charla reconforta y fortalece nuestro espíritu.
No abundo sobre el enriquecimiento cultural e incremento reflexivo pues son temas evidentes y ya muy comentados en escuela o cursos.
Múltiples editoriales han liberado sus títulos con el propósito de contribuir a que las horas de estancia en casa se enriquezcan. Es decir, que pueden ser bajados totalmente gratuitos. Como alternativa para los que no gustan de los libros electrónicos está el intercambio  de títulos que puede organizar entre ciudadanos. Un libro en promedio debe ser leído por cinco personas. Algunos libros, por desgracia, duermen sueños eternos porque solo están almacenados en estanterías o cajas.
Este Día mundial del libro podría representar un parteaguas en las lecturas mundiales si el confinamiento se usa positivamente mediante el fomento a la lectura de todos los integrantes de la familia.
El 23 de abril fue instituido por la ONU, a través de la Unesco, organismo centrado en la Educación y la Cultura, desde 1988 para fomentar el hábito de la lectura y defender los derechos de autor. Se escogió esa fecha por la coincidencia de fallecimientos en ese día de grandes autores: Miguel de Cervantes (que fue la noche del 22); William Shakespeare (las diferencias calendáricas de ingleses y españoles propiciaron registrar la misma fecha, pero median 10 días entre ambas defunciones) y Garcilaso de la Vega, llamado el Inca.
Lea y comparta lo leído. Eso le traerá grandes beneficios.

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