por Pablo Hiriart
Se trata de un estado cuya demografía no pesa en el padrón
electoral nacional y los esfuerzos de los partidos estarán enfocados en ganar
Veracruz, Puebla y Oaxaca, entre otros numéricamente importantes. Pero
Aguascalientes es una excepción que debería ser la regla, y no se le puede
dejar a la deriva en cuanto a gobierno.

 Aguascalientes es un
estado que ha crecido a tasas superiores que China, sin delincuencia y casi sin
desempleo. Un mal gobierno puede dar al traste con esa joya.
Gobernadores priistas han destrozado Veracruz. A Michoacán
los perredistas le han dado indicadores económicos africanos, y Querétaro está
en riesgo de retroceder si el gobernador panista continúa por el mal camino que
comenzó.
Las personas sí importan, no únicamente el partido.
Hay que cuidar Aguascalientes. No cualquiera puede gobernar
un estado así de pujante. Y la candidata de la alianza que encabeza el PRI,
Lorena Martínez, tiene un programa interesante para mejorar lo que ya funciona
bien.
¿Cuál es el problema de Aguascalientes? Los bajos salarios.
Hay empleo, pero se paga mal.
Un joven que ingresa a la industria automotriz de ese estado
va a ganar (cinco mil 800 pesos mensuales) mil pesos menos que uno que entra a
la misma rama de la producción en Puebla o en Morelos.
Eso tiene que revertirse. ¿Cómo? Con un buen gobierno, que
dé facilidades a la inversión productiva y a las empresas ya establecidas, a
fin de que bajen sus costos de producción y puedan aumentar salarios.
Les tengo fe a candidatos del estilo de Lorena Martínez,
independientemente del partido que sean.
Ella no ha desarrollado los dotes populacheros –que a veces
ganan elecciones– de su contrincante, pero está conectada con la modernidad y
con el conocimiento. Y la diferencia entre un buen gobernador y un mal
gobernador es todo para un estado.
Querétaro tuvo la buena fortuna de un ciclo de buenos
gobernadores panistas y priistas. Eso no debe perderse en Aguascalientes. Hay
que cuidar esa entidad.
Leo en el programa de Lorena que plantea crear un
“Aguascalientes Valley” –a semejanza del que existe en San José, California–,
para desarrollar un polo de investigación científica y tecnológica.
La ecuación es sencilla, pero pocos la entienden cuando se
trata de llevarla a la práctica: a mayor conocimiento, mejores ingresos. El
sueldo de cada empleo derivado de la innovación, equivale al monto de tres
salarios en promedio.
Por eso es importante el tema de las propuestas, sobre todo
para un estado tan encarrilado como Aguascalientes. Y lo que hace Lorena
Martínez es plantear una plataforma que vincule a los sectores educativo,
gubernamental y social para favorecer el desarrollo y la innovación científica
y tecnológica, aplicados a los requerimientos de ese estado.
Se proponen escuelas bilingües e innovadoras para la
enseñanza de inglés, programación y uso de tecnologías de la información desde
preescolar.
A diferencia de otros estados que se consumen en una grilla
improductiva, en Aguascalientes hay un proyecto que defender e impulsar.
 Y eso sólo lo puede
hacer un buen gobernador.
Gobernadora, en este caso.
Twitter: @PabloHiriart