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Por, Prof. Jorge Gordillo
 ¡Saludos graciosos! He olvidado a Don Armando Fuentes
Aguirre, más conocido como “Catón”. Se me antojó leerlo y, como siempre, me
deleito enormemente con su estilo. Lo quiero compartir. Leamos: “¿Cuánto hace
que no te dicen una adivinanza? ¿Cuánto hace que no la dices tú? Años y muy
felices días, me supongo. Los de la niñez quizá. ¿Sabes cuándo vas a decir
adivinanzas otra vez? Cuando seas abuelo igual que yo, y tengas un nieto de
cinco años y una nieta de cuatro que te pidan: –Abuelito, dime una adivinanza.
Entonces recordarás las que tus padres y tus abuelos te
dijeron: la de una vieja larga y seca que le escurre la manteca; la de la
tejedora que en alto vive y en alto mora; la de tito capotito, sube al cielo y
tira un gritito; la de aquella señorita muy aseñorada con muchos remiendos y ni
una puntada… Las adivinanzas son cosa muy bonita, joyas de folclor, igual que
los refranes.
Mi nueva profesión de abuelo, la más hermosa profesión de
todas, me ha puesto en la tarea de buscar por doquier adivinanzas. “Por
doquier” significa en todas partes. Eso significa que las he procurado en
libros –muy pocos hay que traten de este importante asunto–, y que le he
preguntado a quien se deja si sabe alguna adivinanza. Cosa rara: en la ciudad
ya no se usan las adivinanzas, pero en el campo sí. Del potrero me traje unas
muy lindas que me dijeron las señoras de más edad del rancho. ¿Por qué me
gustan las adivinanzas? Por varias y muy diversas causas. Algunas tienen
ingenio que rutila; otras poseen belleza literaria: son diminutas metáforas
encantadoras; en unas se hallan muestras de honda filosofía… Y todas se llevan
a emplear eso que tan de moda está en el nuevo siglo, el llamado “pensamiento
lateral”, que es la aptitud de acabar todos los ángulos de una cuestión en vez
de considerar  nomás el que está enfrente
y a la vista. ¿Te digo una adivinanza? De ellas tengo una bolsa llena. Una por
una las iré sacando, y pondré las respuestas al final.
1.-Arca cerrada de buen parecer, ningún carpintero me la puede
hacer, sólo  el Dios del Cielo con su
gran poder.
2.-Me estiro, me encojo y de hule no soy. Con el sol acudo;
de noche me voy. 3.-En una verde montaña estaba la Virgen pura, con su ramo en
la cabeza y su niño en la cintura. 4.-Una serpiente ligera que se está en su
madriguera, y, aun en esa prisión, de muchos es perdición.
5.-Cuando me amarran me voy; cuando me sueltan me quedo.
6.-Aquí van los frailecicos desfilando en procesión. Siete
grandes, cuatro chicos, y un enano de pilón.
7.- Aunque digas que está mal, está bien. Aunque digas que
está bien, está mal.
8.-Somos hijos delgados de madre gorda. Dormimos apretados
bajo una colcha. Juntos andamos, pero nos separamos cuando caen gotas.
9.-A ver si hay quién acierte: ¿cuál es el apellido de la
muerte?
10.- Tres mujeres vestidas de luto: la más vieja va
adelante, la no tan vieja va en medio y la joven va detrás.
¿Quién es la viuda? Respuestas: 1) el coco; 2) la sombra; 3)
la planta del maíz; 4) la lengua; 5) la cartera; 6) los meses del año; 7) el tamal;
8) los alambres o varillas del paraguas; 9) Segura; 10) la viuda es la mujer de
labios gruesos. (Esta adivinanza es para ser dicha, no leída.)
” Del mismo Catón les presento otra de sus joyas literarias:
“No voy a decir el nombre de ese nieto mío. Si lo digo, el mundo empezará ahora
a protegerse de él. Este nieto mío tomó un pedazo de carbón y sobre el piso de
cemento escribió con grandes letras una palabra fea.
Cuando la vi y corrí a borrarla ya era tarde: los padres del
pequeño la habían visto ya. Su mamá le dijo con severidad: –Te vamos a lavar la
boca con jabón. Y respondió el chiquillo: –No dije la palabra la escribí. No
deben lavarme la boca: deben lavarme las manos. ¡Ay hijito! No quiero alarmar a
tus papás con vaticinios ominosos, pero me temo que vas que vuelas para
abogado. O si no para jesuita.” Nos leeremos en la próxima.
Ficha Técnica: Titulo: De Abuelitas, Abuelitos y Otros
Ángeles Benditos, Autor: Armando Fuentes Aguirre Catón, Editorial: Planeta,
Precio: $188.00, Capturista: Miriam Vanessa Guerra López.

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