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¿En Celaya cuando?
León, GTo.- Se acerca el momento que miles de leoneses esperan: Que la ex-alcaldesa de León sea llamada a rendir cuentas por las múltiples irregularidades que se presentaron durante su trienio, y que apuntan hacia ella como la principal artífice de beneficiarse con recursos públicos en la asignación de obras, compras, contratos y concesiones.

Y no crea que los resultados de las auditorías que ponen al descubierto la corrupción, el tráfico de influencias, moches y sobrecostos vienen de la Contraloría Municipal, ahí es evidente que López Santillana no tiene la más mínima intención de perseguir ningún delito, pues al parecer existe un pacto Santillana-Botello de “no agresión” y hasta los mismos proveedores “barbaristas” siguen “ganando” los contratos millonarios y ahora se sabe que hasta parientes del alcalde son.

Es la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato (ASEG) las que están enviando sendos oficios a Bárbara Botello Santibáñez, Roberto Pesquera Vargas, José Martínez Plascencia, Norberto Origel Camacho, Christian Jones Albo, Oscar Pons González, Salvador Ramírez Argote, José Cruz Hernández Moreno, José Guadalupe Pedroza Cobián, Martín Ortiz García, Francisco Javier Aguilera Candelas y otros, donde les piden la aclaración de serias observaciones en cuanto al destino y aplicación de dinero público, además de explicaciones sobre contratos y concesiones cuya asignación evidencia un claro daño al patrimonio municipal.

Y es que al parecer el ex-tesorero Roberto Pesquera, “maquillista oficial” de las cifras y balances del gobierno del cambio tranquilo no alcanzó a encubrir, ocultar, alterar y/o esconder todos los actos de corrupción que se dieron sin el más mínimo recato y ahora que están terminando las revisiones empiezan a salir a la luz la posible comisión de delitos por varios cientos de millones de pesos contra las arcas del municipio de León.

Se habla de decenas de demandas penales contra altos funcionarios de la pasada administración y lea usted bien, en la lista estaría incluida la mismísima Bárbara Botello. Fuentes cercanas nos informan que la declaración patrimonial de la ex-alcaldesa no corresponde en lo más mínimo con las propiedades y negocios que le han encontrado y en los que ella tiene intereses y/o es dueña. Nos dicen también que investigan cuentas bancarias, inversiones y participaciones accionarias de todos los más altos ex-funcionarios “barbaristas”, cuyos montos no corresponden con los salarios que tenían y menos con las declaraciones patrimoniales que presentaron en su momento.

¿Se imagina usted una solicitud de desafuero contra Bárbara Botello? ¿La visiona usted en la cárcel? ¿Ve usted en un juzgado tras las rejas al altivo y soberbio Roberto Pesquera rindiendo su declaración? Pues estos escenarios podrían no ser imaginarios, ni estar muy lejos de que sean una realidad en el corto plazo.

Importantes fuentes involucradas en las auditorías que se le practican al gobierno de Bárbara Botello nos confirman que existen suficientes pruebas, documentos y testigos que hacen impostergable la presentación de denuncias penales por delitos relacionados con la malversación de fondos públicos contra “barbaristas” y que hacen prácticamente imposible que puedan salir bien librados.

A lo mejor Bárbara Botello y sus secuaces olvidaron que ya hay nuevas leyes contra el lavado de dinero de procedencia ilícita y no tendrán forma de explicar las enormes cantidades que poseen en sus chequeras y cuentas de ahorro, en propiedades que si bien algunas no están a su nombre aparecen “sospechosamente” en el Registro Público de la Propiedad reservándose el usufructo o el dominio pleno para sí o no pensaron que algunos presta-nombres declararían quien les dio los recursos económicos para montar negocios y que ya han revelado a autoridades federales y estatales quienes son los verdaderos dueños. Se les cayó el teatro pues.

Y ya como última mala noticia para los “barbaristas”, es que los delitos que se les imputará son calificados como graves…y no hay fianza. Y al parecer desde México no hay ninguna intención de ayudarlos, es decir, los dejaron solos y a su suerte. Ni hablar, en ésta vida, tarde o temprano todo se paga.

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