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El Retrato en la pared.

Saby Cash.

Fui a visitar a uno amigos, fuera de la ciudad.
La casa es muy hermosa, y algo misteriosa.
A mis amigos les gusta mucho esa casa.
Es muy antigua.
Me dicen que tiene más de cien años.
A mi, me intrigó un retrato en una pared; es muy peculiar.
Esa pared se veía, cómo si estuviese suspendida,
pintada de verde claro, y muy cálida.
El retrato era de una campesina, muy hermosa.
Cuenta la historia, de que el Conde,
era un ser solitario, elegante, y un poco huraño.
No le gustaba convivir con nadie.
Dicen, que el fue un millonario excéntrico,
dulce y muy inteligente.
Se enamoró de una muchacha que vivía
en una aldea, algo retirada de la casa del Conde.
La chica, era muy bonita, pero, pobre y sin educación.
Ella, buscaba la forma de aprender a leer,
pero sus padres la castigaban cada vez que ella
hacia un comentario sobre el  de aprender a leer.
Un día, ella estaba en el establo ordeñando una vaca,
cuando vio pasar a un hombre, vestido elegantemente.
La chica dejó de hacer, lo que estaba haciendo, y
muy despacito, fue siguiendo a ese Señor tan elegante.
Escondida detrás de unos matorrales, ella observaba y
vio a varias persona y escuchó lo que tramaban,
pero, no supo de quién estaban hablando,
y el porqué le querían hacerle daño.
Pasaron los días y ella, esa chica linda y rebelde,
Caminaba despreocupadamente, de pronto, se
detuvo bruscamente,
A lo lejos visualizó al Conde.
Se preguntó quién era él.
Pasaron dos meses, y durante ese tiempo
la chica observaba y seguía al Conde,
Ya de regreso para su casa, volvió a ver a aquéllas
personas, que planeaban a hecerle daño a una persona.
Le comento a su padre.
-Padre, Usted conoce a unos señores, que visten
muy elegante y hablan muy raro.
-No, respondió, el padre.
Por qué lo pregunta?
-Planean hacerle daño a un Señor que vive allá
en la ribera.
-No se meta, y no diga nada a nadie, puede ser
muy peligroso para Usted.
Hagame caso.
-Sofia, así le llamo su padre.
No quiero que vuelva para aquél lugar,
se lo prohíbo.
-Si Padre, respondió Sofia.
La chica, desobedeció a su Padre, y continuaba
siguiendo por todas partes al Conde.
Sofía, se enamoró del Conde y a él
le encantaba verla, diariamente.
Se acostumbró a su presencia.
Ella parecía un corderito asustado.
Le perdió el miedo y cada vez se acercaba más a él.
Sus pláticas eran en silencio.
Él se reflejaba en la mirada de ella.
Y sentía una profunda paz, al verla a los ojos.
Era y se sentía en el paraíso.
Llego el día fatídico.
Quisieron asesinar al Conde, y
la chica le gritaba que se cuidara, más él no la escucho,
ella corrió velozmente y protegió al Conde; su gran amor.
Una flecha envenenada, le atravesó el corazón de Sofia.
Murió lentamente, en los brazos del Conde y le
confeso todo y el porqué lo seguía todos los días,
para protegerlo, también le dijo que lo amaba.
El Conde m amando a hacer un retrato de Sofia
y lo colgó en la pared, de su sala.
Y desdé ese día, le juró a Sofia, amarla hasta
la eternidad.
Y día, a día veneró su imagen, hasta su muerte.
Y el retrató, aún continúa en esa henorme, y bella casa.

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