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(Y Dos
Posdatas)
Ricardo
González Melecio
Los
neoliberales que hemos padecido en los últimos años en el gobierno desde De la
Madrid, pasando por Fox y Calderón hasta el actual Peña, han hecho todo lo
posible para entregar la riqueza del país al extranjero. A Pemex la han
desmantelado y llevado a la quiebra para entregarla a precio de ganga a las
trasnacionales.
Deliberadamente
han hecho quebrar a Pemex, para abaratarla y poder venderla en remate al mejor
postor con perfil de extranjero. No han combatido, sino que se han aliado con
los corruptos sindicalistas que están en ese organismo público y la han
convertido en la caja chica de los funcionarios corruptos. El no haberle dado
la autonomía financiera a Pemex y que le quitaran la mayor parte de sus
ingresos fue parte de esta estrategia, porque al no tener dinero para
exploración, perforación, extracción y distribución, permitió que llegara a
este punto donde se redujo la extracción del crudo y al estar así, en esta
precaria situación, tuvieron justificación los neoliberales para hacer la
reforma energética para que así los extranjeros “nos salvaran” e hicieran lo
que Pemex pudo hacer si le hubieran dado precisamente esta autonomía
financiera.
En estas
circunstancias llega al rescate BlackRock. Pero ¿Qué es BlackRock? No, no es
una banda de Rock, ni un centro nocturno o un restaurante. No. Es ni más ni
menos que la mayor administradora de fondos o activos del mundo. Apenas fue
creada en 1988 por 7 accionistas siendo los dos principales Laurence Fink más
conocido por Larry, y Robert S. Kapito y ha tenido una rápida expansión en
prácticamente todas las áreas de inversión, como son pensiones de empresas,
administradoras públicas, sindicatos e industrias, gobiernos, compañías de
seguros, fondos de inversión de terceros, bancos, fondos patrimoniales
soberanos, organismos oficiales, etc., como usted puede ver, estimado lector,
es una enorme compañía financiera e inversionista trasnacional que maneja más
de 6 billones de dólares.
Si Blackrock
fuera un país, sería la cuarta economía del mundo, después de Estados Unidos,
China y Japón. Así de grande es la economía que maneja esta entidad financiera,
con filiales en las principales ciudades del mundo. El acercamiento o alianza
con Pemex, de esta trasnacional, fue en el 2015. Sus inversiones y préstamos a
Pemex han sido cuantiosos desde ese momento, de tal manera, que directa o
indirectamente a través de los principales bancos del mundo de los que es
accionista, se calcula que le ha prestado a Pemex cien mil millones de dólares.
A raíz de que López Obrador nombró a Octavio Romero Oropeza, como nuevo
director de Pemex, en el nuevo gobierno que entra el uno de diciembre, esto no
les gustó a los acreedores de Pemex e incrementaron un medio por ciento anual
la tasa de interés, lo que significó de golpe y porrazo un incremento de 500
millones de dólares al pago de intereses de esta deuda. Efectivamente a
BlackRock no le gustó nada este nombramiento, porque ya se siente dueña de
Pemex y de hecho lo hubiera sido, si los neoliberales hubieran seguido en el
poder. Éstos no se hubieran detenido en su anhelo por entregar los bienes
nacionales en manos de los extranjeros y del pequeño grupo que no llega a una
docena de ricos de México.
BlackRock
como que ya se siente la dueña, no sólo de Pemex, sino de México, ya que se ha
constituido en la mayor inversionista del Mercado Bursátil de México y tiene
acciones en 69 de las principales empresas en la Bolsa Mexicana de Valores.
Entonces cuando quiera puede derrumbar la Bolsa de Valores de nuestro país y de
hecho ya está chantajeando a López Obrador de que no siga en sus planes de
construir refinerías, porque se les acaba su negocio de exportación de gasolina
a nuestro país. Este es el país que dejan los neoliberales empezando por
Salinas que es el titiritero de Peña.
En este
contexto, el verdadero contrapeso de Obrador no van a ser los partidos
políticos, ni siquiera el poder judicial, sino que el verdadero contrapeso van
a ser los mercados financieros y la principal será la poderosa BlackRock. Esta
es una parte de la herencia nefasta de este gobierno neoliberal…
POSDATA
UNO.- En Celaya no tenemos Procuraduría Federal del Consumidor, (PROFECO),
porque la presidencia municipal no pagaba las rentas de esta dependencia
federal. El convenio con el municipio fue roto por el anterior Ayuntamiento y
continúa con éste. Para poner una queja hay que ir hasta Irapuato, quien tiene
únicamente 4 personas en el área administrativa para atender a 31 municipios.
El subdelegado es Roberto Zamora y la encargada de servicio es Teresa Ortiz. Al
desparecer la Profeco de Celaya, se incrementó su carga de trabajo, pero no se
aumentó el personal.
POSDATA
DOS.- Siguiendo con mi costumbre de criticar o felicitar a funcionarios públicos,
felicito a la lic. Fernanda Badillo, quien está en el módulo de atención
primaria del Ministerio Público de la subprocuraduría de Celaya y quien hace su
trabajo con eficacia, eficiencia y espíritu de servicio. Le mando un cordial
saludo.
Comentarios
y opiniones a los correos
Twitter:@gonzalezmelecio

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