Mié. Sep 23rd, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Esta Boca es Mía

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Desde mi libertad
Por. Jorge Montes González
Esta semana voy a tratar un tema que resulta
políticamente no correcto, pero yo no estoy para hacer lo políticamente
correcto, sino sólo lo que yo considero correcto. El domingo pasado cuando
asistí a un servicio religioso, escuché un discurso digno del medievo, la parte
más oscura de la humanidad. Donde los católicos y musulmanes se mataban en
guerras con el único pretexto de defender a Dios.
Mi instrucción religiosa la recibí de mi abuela, que
no era una mujer muy instruida pero sí muy inteligente, que vivía su fe como
pocos; lo primero que me decía es que Dios nos había dado el regalo más valioso
para el hombre que era el Libre Albedrío y lo que quiere decir que las personas
tienen el poder de elegir y tomar sus propias decisiones.
Tiempo después he aprendido algunas cosas por parte de
los jesuitas y redentoristas, donde instruían que nadie es salvado o condenado
más que por sus propias acciones, que si alguien actúa mal es responsabilidad
del que lo hace y de nadie más, y que a final de cuentas si seremos salvados
será por la benevolencia de Dios, nadie se salvaría por sí mismo.
Bueno, ¿y por qué tanto rollo? Pues es muy fácil, la
campaña principal de la iglesia contra los mal llamados matrimonios
igualitarios, que debería llevar otro nombre ya que etimológicamente no podrían
ser llamados así, pero este tipo de uniones se tienen que legislar, reglamentar
y reconocer. No porque yo esté o no de acuerdo con ellos, dejará de ser el
derecho de los demás a hacer de su vida lo que mejor les guste, siempre y
cuando no dañen la libertad de los demás.
Y esto que hoy comparto no es una lucha ni a favor o
en contra de la diversidad sexual, sino a favor de la libertad, cuando en el
discurso dictado desde el púlpito por los ministros religiosos, condenaban este
tipo de uniones y veían la viga en el ojo propio o seguirán buscando la paja en
el ajeno, nunca vi un mea culpa cuando los escándalos los persiguieron y siguen
culpando; ésta es la forma de expiar sus pecados, yo pienso que no.
Todos tenemos a expresar nuestra opinión sobre los
temas, pero hay que ser muy responsables sobre nuestros dichos y hechos. Además
en un recinto que se habla de amor, compasión y perdón, donde el mismo Papa
Francisco ha dicho sobre la homosexualidad. “El catecismo de la Iglesia
Católica lo explica muy bien. Dice que no deberían ser marginados por ello,
sino que deberían ser integrados en la sociedad”, añadió. “El problema no es
tener esta orientación. Debemos ser hermanos”. 
El culpar al Presidente Peña o a cualquier otro, no
sólo refleja que esto es parte de una campaña donde algún partido político de
derecha muestra su cara más fascista junto con la iglesia buscando sacar raja
partidista ya con rumbo al 18.
«No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no
seréis condenados; perdonad y se os perdonará». (Lucas 6,37). Quien juzga a su
prójimo se erige en amo, y usurpa, de hecho, el lugar de Dios. Te invito a
decir: viva la libertad, desde mi libertad.
Mi correo y Facebook [email protected];
twitter y periscope @JORGEMONTES; liga musical de la semana
https://www.youtube.com/watch?v=FBztKatKWtY

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