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Y DOS POSDATAS)
Por Ricardo González Melecio
Hay que ser como Cristóbal Colón: descubridores. Él lo fue
de otro continente, nosotros debemos ser descubridores de la verdad que subyace
en el fondo de la mentira. Para encontrarla debemos desembarazarnos de tabúes,
prejuicios, costumbres y falsas programaciones que nos impusieron y vienen de
generación, en degeneración.
Desde pequeños nos imponen nuestros padres sus costumbres,
religiones y creencias. Lo que a ellos les enseñaron sus padres, a su vez nos
lo enseñan a nosotros, sin detenerse a pensar si es verdad aquello que nos
imponen. Ni siquiera ellos saben si lo que les enseñaron fue lo correcto y
verdadero, simplemente continúan mecánicamente con la tradición y con sus usos
y costumbres las que les fueron impuestas. Ellos permanecen aferrados a esos
patrones de conducta y “educan” a sus hijos de acuerdo a esas programaciones.
La sociedad a su vez, hace lo mismo y manipula el
pensamiento de la colectividad de acuerdo a sus intereses creados. El gobierno
enseña lo que le conviene y la educación en las escuelas se ajusta de acuerdo a
esa “verdad” histórica que les conviene. La verdad no la enseñan, porque le
tienen miedo y además porque no les conviene. Eso pasa lo mismo en la religión
y en la política. Los intereses creados se imponen y no permiten que se sepa lo
que no les conviene, porque quieren seguir esclavizando a la gente por medio de
dogmas, engaños y falsas suposiciones. Para poner un ejemplo e ilustrar lo que
aquí digo, voy a poner un ejemplo. Yo tuve un programa de radio en Radio
Tecnológico que se llamaba: “Comentarios y Entrevistas” y como no había
presupuesto para hacer el programa, lo que yo hacía era comprar el periódico y
les decía a los radioescuchas que exploráramos la verdad detrás de la noticia
oficial que daba el gobierno. Yo daba mi punto de vista y permitía que los
demás dijeran, a teléfono abierto, que opinaban de ello. Empezaban las llamadas
y seguíamos comentando, porque cada llamada traía caminos que había que
explorar. Tuvo tanto éxito este programa que dicen aquellos expertos que
hicieron encuestas cruzadas, que de un precario auditorio de 3 mil personas, se
llegó a tener una audiencia de más de un millón de radioescuchas. La verdad, yo
tomo con escepticismo esas cifras, pero lo que sí puedo afirmar es que nuestro
auditorio no dejaba de llamar y había personas que hablaban de diferentes
ciudades, como Querétaro, Irapuato, Salamanca, Morelia, etc.    
 
Yo creo que la razón del éxito del programa se debe a que la
gente está ansiosa de conocer la verdad. 
¿Por qué desapareció el programa a los
tres años y medio? Yo creo que precisamente por eso: por atrevernos a explorar
la verdad. El gobierno y las autoridades educativas del Tecno, no soportaron la
verdad, sobre todo en época de elecciones, porque pudimos influir en un cambio
de rumbo electoral. 
La razón de la salida del programa del aire fue porque les
dio miedo el éxito tan grande que llegamos a tener y al pueblo lo quieren
seguir tratando como a un bebé y que no se entere de sus tranzas.
Decía el filósofo Griego Terencio: “Veritas, odium parit”.
O, la Verdad Engendra Odio. Por eso dicen que la verdad no peca, pero incomoda.
La verdad de lo que pasó en la Independencia y la Revolución dista mucho de la
verdad oficial. A los héroes patrios los pintan como si hubieran sido santos y
distaron mucho de serlo, sobre todo Pancho Villa. Muchos de ellos eran
bandoleros y forajidos que iban detrás del oro, no de ayudar a la gente. Y en
relación a la religión, pasa lo mismo. Los franciscanos llegaron conjuntamente
con los conquistadores para moldearles la mente a los indios y que se dejaran
colonizar y esclavizar porque “esa era la voluntad divina”. Y la gran
manipulación de las masas es decirles que el dinero es malo y citan fuera de
contexto, los clérigos, y distorsionándola, la frase bíblica de “es más fácil
que un camello entre por el agujero de una aguja a que un rico se salve”. Esa
frase se refiere a los ricos en egos y soberbia, pero así como hay pobres
soberbios, hay ricos humildes. Pero eso no lo aclaran, porque son medios de control
de los poderosos. La burguesía fue y sigue siendo aliada del clero (lo vemos en
la actualidad con los conservadores panistas) y esta actuaba de acuerdo a los
intereses de aquellos. A los ricos les convenía que los pobres se resignaran
con su pobreza y no entraran a disputarles las riquezas a los poderosos. Y el
clero que siempre se ha vendido al mejor postor, acataba dócilmente las
consignas de los poderosos. Estos intereses creados subsisten en la actualidad
y se niegan a desaparecer. ¿Cómo los podemos desaparecer? Simplemente siendo
exploradores de la verdad. Esta semana santa puede ser un motivo para ello.
Debemos atrevernos a cuestionar y no seguir con una fe a ciegas, sino analítica
y razonable.
POSDATA UNO.- ¿Qué hay detrás o la verdad del préstamo de
350 millones de pesos que quiere gestionar el alcalde Ramón Lemus? Este dice
que es para eliminar el rezago de las comunidades rurales, pero ¿no será peor
el remedio que la enfermedad? De hecho endeudarse para actividades no
productivas es contraproducente y un boomerang que tarde o temprano resulta
peor que lo que pretende remediar, porque se pagan intereses y se llevan años
para pagar el adeudo y para desviar esos recursos a los pagos de intereses y
capital, se descuidan las necesidades de los más necesitados y entonces resulta
peor el remedio que lo que se pretende remediar.
Y eso siendo optimistas de que se va a aplicar el dinero
para lo que se dice que se pide prestado, pero muchas veces se desvía, una
buena parte, a los bolsillos de los funcionarios corruptos. Lo mejor es
gestionar con el Estado y la Federación esos recursos en lugar de pedirlos
prestados. Para el municipio es mucho, pero para el Estado y la Federación es
poco. Por todo eso y más esperamos que, por el bien de Celaya, el Congreso no
autorice este adeudo a este gobierno municipal.
POSDATA DOS.- FELICES VACACIONES DE SEMANA SANTA Y PASCUA
PARA MIS ESTIMADOS LECTORES.
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@gonzalezmelecio  

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