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Carlos
Aranda Portal
¿Falta de
Confianza en México?
A partir de
que Andrés Manuel López Obrador, en lo sucesivo AMLO, decidió cancelar el
aeropuerto que se está construyendo en lo que fue el antiguo Lago de Texcoco,
con base en la “encuesta” a todas luces ilegal, porque no reunía los requisitos
que marca nuestra Constitución, aún vigente, y digo lo anterior, porque tiene
el suficiente poder para modificarla a su antojo.
Así como
llevó a cabo la “encuesta” con los dados cargados hacia el aeropuerto de Santa
Lucía, podrá hacer todas las que le vengan en gana. No tomaron en cuenta, que
éste actualmente, es un campo de aterrizaje para el ejército y además vivienda
para los propios militares y habrá que reubicarlos, lo que costará dinero. La
realidad es que la decisión ya había sido tomada con mucha anticipación por
AMLO y sólo lo quiso justificar “como la voluntad del pueblo”, cuestión que
todos conocemos que fue una simple justificación, pues desde la campaña lo
venía diciendo.
A partir de
la toma de dicha decisión, hay varias entidades que han reaccionado y de manera
fuerte. Están por un lado los empresarios directamente afectados, por los
contratos que tenían firmados, mismos que establecen penalizaciones en caso de
detener la obra.
Sin embargo,
Javier Jiménez Espriú, quien será el nuevo Secretario de Comunicaciones, en la
administración que tomará posesión, el próximo primero de diciembre, dijo que
los contratistas, “no perderán dinero, de ninguna manera, por lo que han
invertido en la magna obra”, pues serán reembolsados, de acuerdo con lo que
marcan los propios contratos, aunque no habrá indemnizaciones, – siempre y
cuando no haya demandas remarco en lo personal- según afirmó.
En
entrevista con Adela Micha, esgrimió muchos argumentos de tipo técnico, pues
demostró conocimientos profundos de la aviación, ya que, en algún tiempo, fue
el presidente de Mexicana de Aviación, que después fue declarada en quiebra.
Uno de los
argumentos, fue el impacto ambiental que ocasionaría el aeropuerto de Texcoco,
además de que sólo se tomó en cuenta, la superficie superior, cuando en lo más
profundo de dicho terreno, pueden pasar corrientes subterráneas que no fueron
solicitadas en el estudio realizado y que pueden representar un peligro según
él.
No tomaron
en cuenta, AMLO y su equipo, los miles de horas y el costo que se deberán
emplear los pasajeros, para trasladarse de la ciudad de México a Toluca o al
propio Santa Lucía, que por cierto carece de un estudio al respecto y según
Gonzales Espriú, ya están trabajando en él. 
Además de
que se afirma, que la decisión no se tomó de forma apresurada, sino muy
meditada. En donde lo vi, no tener una respuesta adecuada, porque no la existe
o no la puede expresar, fue en la pregunta que de manera directa le hizo Adela:
Ingeniero, ¿usted recomendó al presidente electo, que cancelara el proyecto de
Texcoco?
Pregunta a
la que nunca respondió en forma tajante, aduciendo miles de cosas.
Otros de los
que reaccionaron y también fuerte, fueron los agentes económicos, pues el dólar
subió respecto al peso, el que se depreció a más de 20 pesos por cada dólar.
También
reaccionaron las calificadoras internacionales, aunque se mostraron prudentes,
demostraron más falta de confianza en México, disminuyendo la calificación a
nuestro país, lo que implicará alzas en las tasas con que se pagará la deuda
pública, pues es muy importante su incremento, lo que disminuirá los recursos
que de otra manera se podrían destinar a proyectos sociales. Si hay un impacto
ambiental en Texcoco, también lo habrá en Santa Lucía.
Tampoco se
mencionó que nos costarán las inversiones y los reembolsos en que hay que
incurrir debido a la cancelación de esa obra magna, $120 mil millones de pesos
aproximadamente que prometió AMLO que se pagarán puntualmente y que se tiran a
la basura, pues el proyecto ya llevaba Un 31.5% de avance y más de 170,000
millones de pesos que ya se encuentran contratados, según indicó el Grupo
Aeroportuario de la ciudad de México los que tendremos que absorber de una
manera u otra, todos los Mexicanos Asimismo no sé qué harán con los 44,000
empleos que se perderán por la cancelación mencionada.   AMLO prometió, que habrá un equilibrio magno
en 2019, y afirmó que: “no vamos a gastar mas de lo que se ingrese, no vamos a
endeudar al país, no va a crecer la deuda en términos reales” lo que está en
duda y se aclarará con el presupuesto que su equipo ayudados por ejecutivos
actuales llevan a cabo, y que deberán entregar en pocos días.
De lo que
existe duda, es si echará mano de las reservas internacionales del Banco de
México, mediante otra “consulta” por el estilo o bien la reforma a la
constitución que le permita hacerlo, porque a este señor, no se le puede creer
nada, ya que no se sabe que es lo que hará en un futuro. Lo que sí es un hecho,
es la desconfianza internacional que se creó con este asunto y que trata de ser
minimizada por AMLO, ya que dijo que la tormenta financiera que implicó su
decisión, ya había amainado, además de que dicen los expertos, que no son
compatibles los aeropuertos, el actual de la ciudad de México que se va a
remodelar, con el de Santa Lucía, pero de lo que estamos seguros, es que si
afectó la decisión tomada y arroja una mala señal de lo que podrá venir en el
futuro.

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