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G. Saúl García Cornejo.

De nuevo en el frente de batalla política. Y veo que las cosas no han cambiado como se supone. Qué la incursión o infiltración de personas que se dicen acordes con el Proyecto de AMLO, no lo entienden, no les importa o simplemente su ignorancia en el quehacer político, los limita.

Como decía don Jesús Reyes Heroles –ése “garbanzo de una libra”- hay: “Quienes con afinidad ideológica entre sí, no pueden unificarse por divergencias tácticas, estratégicas o, lo que es más lamentable, diferencias personalistas o de intereses, son autores de su propia infecundidad política.”

Y eso está pasando en la coalición “Juntos Haremos Historia”, que como saben ustedes estimados lectores, la componen MORENA, PT y PES.

Para algunos el simple comentario de que existe la lucha sorda, intestina, resultará ofensiva o perniciosa o desleal. Sin embargo, olvidan que la corrupción –también lo es, cuando se trabaja en contra, con acciones u omisiones- es el germen destructivo de cualquier intensión o acción saludable, en este caso del Proyecto AMLISTA.

Los promotores o mejor dicho la promotora de escisión de la coalición, padece de lo que se podría tasar como avaricia política. Fracasó en su intento de ser candidata, y perdió además del piso, el poco capital logrado en una precampaña errática y ahora quiere deshacerse del PT. Olvidando o peor, ignorando que el Partido del Trabajo hizo posible el nacimiento del Movimiento de Regeneración Nacional, dando apoyo integral e incondicional a López Obrador. Tal vez sea que su “origen político” venga del PRD ahora acérrimo enemigo de AMLO.

Tales circunstancias pueden llevar a que en Guanajuato, no se vea culminada la visión de Andrés Manuel, con ello sumando que hay reticencias locales muy añejas a todo lo que vaya contra el conservadurismo –léase: Yunque- Y si dicha persona no está con éste, lo ayuda mucho con construir divisionismos.

Las dirigencias deben poner orden y no dejar tan sueltas a personas como la aludida ex-candidata. Que no abona al proyecto de la coalición y pretende acuciosamente que “todos” voten sólo por MORENA.

En  mi caso particular, debo decir que ni me va, ni me viene la pretensión de ruptura que comento, pues estoy claro en lo que tengo que hacer y es trabajar para que los mayores segmentos sociales intervengan lo más directo posible en las propuestas finales que de ganar, llevaré ante la Cámara de Diputados, dejando de lado la politiquería. Y contestando a un cuestionamiento que me han hecho en un medio radiofónico: “Candidato, de ganar que hará si va usted solo y los demás diputados no lo apoyan en alguna iniciativa de Ley”. No estaré solo, si la propuesta salió del Pueblo, éste me apoyará para empujar que la iniciativa se concrete, porque los demás diputados no podrán decirle que no al Pueblo.

Por ello es muy relevante que las propuestas e iniciativas surjan del Pueblo, de la Sociedad Civil, no de una sórdida oficina, ni de negociaciones bajo la mesa.

¿No lo creen así, estimados lectores?

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