27 octubre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

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3 minutos de lectura
Mexit

Por.- L.
Antonio Lavín Maldonado
Los
británicos han puesto de moda el referéndum con su decisión de dejar la Unión
Europea, una idea que a muchos no les pareció, pero a la mayoría convenció, así
el pasado 23 de junio votaron por decirle: “thank you, bye” a la UE. Recordemos
que de todos los países de dicha unión, el que más ventajas tuvo fue
Inglaterra, ellos mantuvieron su libra esterlina sin cambiar al euro, entre
otros privilegios. El llamado Brexit, ha causado incertidumbre en los mercados
de valores, sin embargo creo que hay algo más de lo que nos dicen; Inglaterra
ha sido uno de los bastiones más importantes cuando del nuevo orden se refiere,
incluso la misma Unión Europea es un pequeño modelo del nuevo orden mundial
llevado a la praxis, donde ya vimos consecuencias sufridas por países pobres
como Grecia, España o Portugal, que les tocó bailar con la más fea dentro de
esta dinámica político-económica. Como siempre los más ricos y poderosos llevan
las de ganar y los pobres pagan los platos. Ahora, astutamente Inglaterra se
sale del barco, veremos si otros países siguen su ejemplo.
México
debería seguir su ejemplo en cuanto a la práctica del referéndum. Imaginen que
un día se convocara a referéndum para decidir la salida del país de la
partidocracia; un referéndum para votar por la desaparición de los partidos
políticos más nocivos que tenemos actualmente. Sería realmente significativo,
además de útil,   desprendernos de estos
lastres que nos cuestan miles de millones y para colmo su presencia en
congresos y gobiernos está resultando contraproducente para el bienestar del
pueblo. Urge emplear un instrumento democrático con las facultades  necesarias para hacer valer la voluntad de la
gente de manera legal, sin plantones, ni manifestaciones y mucho menos
violencia.
O que tal si
las reformas “destructurales” de Peña y sus vende patrias neoliberales fueran
sometidas a referéndum. Se vale soñar, pero es más útil despertar. Ya  hemos visto iniciativas ciudadanas bien
intencionadas que terminan siendo tergiversadas 
para mantener la corrupción 
solapada, un ejemplo reciente es 
la Ley 3 de 3, que fue  un tiro
por la culata, pues los políticos se hicieron guajes cuando se les exigió  dar cuentas de sus intereses y patrimonios.
Al  final 
le pasaron la bolita a la iniciativa privada, creando  con ella una especie de suicido político,
pues ahora no sólo el pueblo está molesto; muchos empresarios (otrora
simpatizantes del gobierno) también se han manifestado disconformes con la
manera en que el actual sistema está hundiendo a México. Si no permiten que por
medios legales sean escuchadas las exigencias de justicia, están obligando
a   la gente a salir a la calle para
demandar lo que por derecho es suyo: una vida digna, sana y libre. ¿Necesitamos
uno (o más)  “Mex-exit” para salir de las
garras de la clase política y desaparecerles sus privilegios? ¿Usted qué opina?

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