29 octubre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Los Campesinos Levantaron la Mano

3 minutos de lectura
Por.-Jesús Sosa León
Y ahora han sido los campesinos los
que  levantaron la mano para pedir la
atención de un Gobierno Federal que ve cómo se abre un nuevo frente, cuando aún
no cierra los que ya están abiertos; ahora son los campesinos los que  expresaron los reclamos acumulados por muchos
años y aunque malamente  permitieron que
el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Mancera y el secretario de
Agricultura José Calzada subieran a tribuna, desvirtuando el momento, las
demandas campesinas siguen siendo auténticas y ancestrales.
En esta manifestación, motivada por el
137 aniversario del natalicio de Emiliano Zapata, participaron organizaciones
independientes que demandan que se asignen más apoyos económicos al sector
agrícola del país. Las políticas públicas aplicadas hasta ahora, dicen, han
agravado la crisis en el campo. Por ello piden aumentar los recursos asignados
a la actividad de los agricultores, en lugar de aplicar recortes en el
presupuesto.
Analistas financieros como Leticia
Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del Tec. de Monterrey,  advierte que en los últimos veinte años, la
dependencia alimentaria de México se ha incrementado de modo sustancial, al
mismo tiempo que 20 millones de mexicanos padecen de  carencia alimentaria.
 En los últimos años, esta situación se ha
agravado. Datos de la Secretaría de Agricultura señalan que  tan sólo en 2012, la importación de maíz
alcanzó 9.5 millones de toneladas, que provinieron casi en 90% de Estados
Unidos y representaron cerca de 27,000 millones de pesos… Así, de ese tamaño.
Los líderes de las organizaciones
campesinas participantes, señalaron que esperan del gobierno federal, que en su
próxima propuesta de reforma se marquen políticas  que impulsen el apoyo de la banca de
desarrollo para financiar la modernización del sector. Sin embargo, ésta es una
reforma que nuevamente guarda la esperanza de cambiar la situación del campo
mexicano, pero que también tiene el peligro de tan sólo entregar de apoyos
económicos que perpetúen la situación actual de la agricultura y la ganadería.
En cuestión de prestaciones, no le va
mejor al campesino: una parte mínima de los trabajadores del campo tienen
acceso a atención médica. Esto es  apenas
17 de cada 100 trabajadores; la situación de jornaleros y peones es mucho peor,
pues solo cuatro de cada 100 tiene acceso a atención médica.
Respecto a condiciones laborales,  14 de cada 100 agricultores tienen un
contrato, lo que significa que la gran mayoría no tiene prestaciones, carece de
acceso a seguridad social y no tienen ningún otro tipo de beneficio a cambio de
su trabajo.
El gobierno de México, a través de la
Sagarpa, marca un objetivo ambicioso: “Actualmente, México es el decimosegundo
país productor de alimentos del mundo y el reto es ubicarlo dentro de los 10
principales”.
Sin embargo, vienen meses eminentemente
electorales y, por desgracia, en México se privilegia la política sobre la cuestión
social y la clase política que nos gobierna, ha demostrado con creces que su
objetivo y su credo es escalar posiciones y acumular riqueza. El bienestar de
los mexicanos, para nuestros políticos, es solo retorica y engaño. Una mentira
que deja de  tener sentido cuando consiguen
el objetivo de ganar una elección.
Por eso, el campo puede arder si no se
le hace caso cuando los que lo trabajan levantaban la mano.

Deja un comentario