23 noviembre, 2020

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Los nombres del dinero

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Enrique R. Soriano Valencia

El idioma hablado no se limita a las palabras del diccionario, es mucho más rico. En el lenguaje cotidiano usamos más palabras de las que están admitidas oficialmente. Muchos elementos de la realidad tienen más de un nombre no oficial, acorde a regiones o de grupos que las formulan. Uno de esos es el dinero. En México tenemos una gran variedad de formas para nombrarlo.

Dinero procede del latín denarius, nombre de una moneda con valor de diez ases (deni significa diez). En la Edad Media, la palabra dinero se utilizaba para nombrar la moneda circulante en Aragón, Castilla y Cataluña. Después, pasó a denominar cualquier tipo de circulante que sirviera para el intercambio o referente de mercancías.

En el Diccionario de la lengua española, DLE, también aparece la palabra parné de uso muy común en la Ciudad de México. Esa obra la señala como un vulgarismo del caló. Otro nombre más es marmaja. Esta voz procedente del griego y se aplicaba para algo brillante. Las monedas a lo largo de la historia han tenido por peculiaridad general tener brillo, por el tipo de metal. Por ello, no es extraño que se haya asociado al dinero. En otros países hispanoamericanos marmaja se usa para dinero en cantidad grande.

Solo en México tiene acepción de dinero en metálico la voz pachocha. Esta, según el Diccionario de americanismos de las Academias de la Lengua se usa en Cuba, Colombia, Venezuela, Perú y Chile, con sentido de lentitud, tranquilidad para hacer algo. Aquí para la lentitud usamos pachorro.

Procedente del inglés money, es común la voz moni para el dinero en general. Cheinich, también anglicismo de change, cambio, se usa para referirse a las monedas.

Como sinónimo de la palabra peso tenemos varo. En algunos comercios populares se suele escuchar: «A diez varos, llévelo, llévelo». También se le usa en diminutivo, varito y trastocado como varítono (por su similitud fonética con barítono) e incluso como varómetro: «´Ta pobre el varómetro».

Un estilo más de llamar al dinero es por la figura del billete: un benito, lo usan en algunos lados para referirse a veinte pesos. También es común trastocar la denominación: un ciego para cien pesos; un milagro o milanesa para mil.

Otras formas menos comunes son: morralla, aceptada por el DLE para monedas de escaso valor, se usa de manera formal para referirse a las monedas, no al billete. También tenemos firulilla para monedas.

El más común es lana como sinónimo de dinero. También aplica luz y efe, este último es apócope de efectivo; tenemos por otra parte, tlaco (del náhuatl mitad; en la Colonia era el nombre de una moneda de cobre con valor de media cuartilla, octava parte de un real; es voz admitida como mexicanismo sinónima de dinero en el DLE). Poco común, pero en algunos lugares usan mosca porque seguramente, como el dinero, vuela rápidamente.

Cuando existieron, las monedas de cinco centavos se les llamaban quintos o josefitas (por la figura de Josefa Ortiz). También se llega a usar sal, por ser apócope de salario; y, finalmente, plata para el dinero en general, pues en otros tiempos las monedas eran de ese metal.

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