Por. Pedro Salmerón.
Un país que permite el asesinato sistemático de jóvenes
“sobrantes”
(125 mil en un sexenio; 60 mil en lo que va del presente)
no es un país libre.
Un país donde la administración de justicia tiene precio
y los corruptos y los ricos pasean su impunidad
no es un país libre.
Un país donde la impunidad tiene índices del 90%
(y 99% si eres rico y poderoso, o junior o gobernante)
no es un país libre
Un país donde hay 400 presos políticos
y donde hay desaparecidos políticos
no es un país libre.
Un país en el que si violan por sistema los derechos humanos
y se hostiga y amenaza a sus defensores
no es un país libre.
Un país cuyos policías y soldados pueden impunemente
ejecutar a maansalva y con tiro de gracia
No es un país libre.
Un país en el que pierden su trabajo y son mediáticamente
linchados
quienes demuestran la corrupción del presidente
no es un país libre.
Un país con fraudes electorales masivos (1988 y 2006, al
menos)
en el que no existe la democracia
no es un país libre
Un país donde se persigue y se encarcela
a quienes defienden sus tierras y sus recursos
no es un país libre.
Un país donde campean la trata de personas, el abuso sexual,
El feminicidio y la discriminación de género
No es un país libre.
Un país en el que en un solo estado han sido asesinados
19 periodistas
no es un país libre.
Un país en el que campean el cinismo de los poderosos
y la pobreza de las mayorías.
no es un país libre.
Un país de fosas clandestinas, muertos anónimos
y esqueletos de niños, de niños, de niños
no es un país libre.
No, yo no vivo en un país libre. Vivo en un país donde la
gente tiene miedo de salir a la calle o al bar o a la playa, las mujeres de
usar minifalda, los periodistas de hacer su trabajo, los pequeños empresarios
de ser secuestrados, los disidentes de disentir. Los mexicanos, de ser
mexicanos.
No, no vivo en un país libre.

Twitter: @HistoriaPedro