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G. Saúl García Cornejo.

En la segunda reunión pública de los integrantes del ayuntamiento municipal de Celaya, algunos ciudadanos pudimos observar la actuación de los regidores –considerados de oposición, según la lógica política, deducida de sus posturas- y tener una primera impresión.

Muchos han creído que dichos representantes que emergieron de MORENA y del ala independiente, en la pasada contienda electoral, constituirían la “oposición” en dicho órgano colegiado. Sin bien, a la vista o en la superficie, al menos no surgían de acción nacional.

Sería la novatez de la mayoría de MORENA y de los independientes, incluso del que representa al PRI, pero fue notable que fueran, como se dice coloquialmente, “chamaqueados” por la presidente municipal, un poco más experimentada en ésas lides. ¿Por qué?

En primer lugar los nominados como miembros del “gabinete”, fueron realmente designados por la señora Paniagua, por sí o por instrucciones de alguien más. Por desgracia, en la reunión pública del ayuntamiento, no hubo ninguna información de antecedentes, consideraciones y resolutivos, que llevaron a la decisión final, que por cierto, permeo la “unanimidad”. Podemos suponer que hubo alguna discusión previa y que ya en la reunión colegiada, todos los regidores estuvieron de acuerdo en que se omitiera la lectura de las actas en que debieron constar tales acuerdos, dejando a los ciudadanos que ahí estaban –aunque en calidad de “observadores”- peor de cómo llegaron.

El regidor Mauricio Hernández, quiso marcar su raya independiente, diciendo que no daba “cheque en blanco” a las propuestas de Elvira Paniagua –así se entendió tácitamente- sin embargo, voto en favor de todas los acuerdos, así como su “bancada”, lo que equivale a una contradicción, o se trató de una engañifa digna de su mentor, tras la puerta, para los que ignoren de quien se trata: El candidato “independiente” a la alcaldía.

Por su parte, la regidora MORENISTA, Bárbara Varela, se quejó de exclusión, de imposición de las élites –aunque se guardó nombres o grupos- y hasta de inequidad de género en los nombramientos de las personas incluidas en el gabinete municipal, pero igual, salvo dos ocasiones, voto, en favor de dichas propuestas.

¿Qué decir del regidor priísta? Bueno, para empezar está solo, aunque lo acompaña su alma política. Pero igual, voto por unanimidad.

Para los bien pensados, esto apenas empieza y la “oposición” irá marcando línea. Y los maliciosos o desconfiados, dirán que es más de lo mismo, que ya se vendieron, que les quedó grande el chaco, etc.

Podemos decir con toda objetividad –dentro de lo subjetivo de cada quien- que hay varias razones: 1.- Sí hay inexperiencia de casi todos los regidores de la llamada “oposición”; 2.- El secretario del ayuntamiento, tiene buen “colmillo” para el manejo de la situación, sabe bien de cabildeo; 3.- Aunque han tenido sus encuentros, se nota que los regidores que no son oficialmente del PAN, no encuentran todavía el hilo conductor y menos unificador; 4.- La diversidad de criterios, de posturas políticas –sin menoscabo de ideología, que bien se ve es difusa y no hay uniformidad en ninguna facción política- y sobre todo del ansia de reflectores mediáticos, impiden concretar una real oposición; etc.

Así que hay que saber esperar el acomodo, el surgimiento de liderazgos y sobre todo, la aceptación de éstos nuevos personajes en la vida política municipal, de que deben hacer equipo y qué requieren objetivos, planes muy concretos y buen manejo de su representatividad. Tienen todavía a su favor, una alta expectativa de quienes hayan votado, aunque haya sido indirectamente, por ellos.

¿Ustedes que opinan estimados lectores?

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