0 15 mins 3 años

Víctor Manuel García Flores

     El primer óseo antiguo que se encontró en México, por encontrarlo en 1947, fue el “hombre” de Tepexpan, que después resultó que fue una mujer. De 1947 a 2014 han encontrado más esqueletos antiguos en Estado de México, en la Ciudad de México, en Puebla, en Chihuahua y en Quintana Roo y otros más; y, podrán encontrar después otros más. De momento, el encuentro de óseo más cercano, de 2014, es el esqueleto más antiguo de México, de hace 13,600 años, la mujer Naian de Tulum.

El “hombre” de Tepexpan en 1947

     El denominado hombre de Tepexpan, con nombre oficial Tepexpan 1, es un esqueleto de época precolombina, descubierto por el arqueólogo Helmut de Terra en febrero de 1947, a orillas del antiguo lago de Texcoco en el centro de México, en el Estado de México. El esqueleto fue encontrado cerca de restos de mamut y se pensó, en un primer momento, que al menos tenía una edad de 10 000 años por lo que fue caprichosamente aclamado por la revista Time como «el soldado más antiguo de México», aunque en 2009 un equipo de investigación propuso que el esqueleto debía estar fechado en alrededor de 4700 años, basado en geocronología por uranio, después de que una datación por radiocarbono le atribuyese una edad de solo 2000 años (con una muestra contaminada, como se demostró posteriormente). Investigaciones realizadas por el antropólogo hispano-mexicano Santiago Genovés en 2004, sugieren que el hombre de Tepexpan tiene en realidad siete mil años de antigüedad, según una publicación que hizo en el American Journal of Physical Anthropology. Asimismo, con base en el análisis de ADN, Genovés propuso que el «hombre de Tepexpan» era en realidad una mujer.

El hombre de San Vicente Chicoloapan en 1955

     El hombre de San Vicente Chicoloapan, este cráneo se encontró en el pueblo de San Vicente Chicoloapan, Estado de México en 1955. Se trata de un hallazgo fortuito. El cráneo corresponde a un individuo de seco masculino, adulto joven, con una edad entre los 20 y 25 años. Su antigüedad de 4, 500 años.

La mujer del Peñón en 1959

     La mujer del Peñón es el nombre con el que se conoce a los restos fosilizados de un humano femenino encontrados en la localidad de Peñón de los Baños en la Ciudad de México, en el año 1959. La relevancia de este hallazgo arqueológico consiste en que el fechamiento mediante radiocarbono 14 de los restos indica una antigüedad de alrededor de los 13,000 años, lo cual contradecía la hipótesis vigente hasta entonces de que el hombre llegó tempranamente a América procedente de Asia, durante la última glaciación hace 11,500 años. Se ha logrado extraer ADN mitocondrial de los molares de la mujer, lo que reveló que esta tenía herencia genética asiática.

El hombre de Texcal en 1964

     El hombre de Texcal, este espécimen se localizó en el año de 1964, durante la segunda temporada de exploraciones en la Cueva de Tescal Valsequillo, Estado de Puebla. Los restos corresponden a un individuo de sexo masculino, adulto de una edad que oscila entre los 35 y 45 años con una estatura de 1.52 metros. Su antigüedad es de 7,480.

El hombre de Tlapacoya en 1966

     El hombre de Tlapacoya fue descubierto en el año 1966 durante la construcción de la carretera que une la ciudad de México a Puebla, en el Estado de México, fueron descubiertos en un montículo conocido como Cerro de Tlapacoya, cerca de las orillas de un lago antiguo llamado Chalco, los restos de huesos humanos y de animales: equinos, osos, ciervos grandes, mamuts, el Smilodon o tigre dientes de sable, artefactos de obsidiana y el cuarzo reunidos alrededor de un fogón (restos de carbón vegetal). Los restos humanos del hombre de Tlapacoya fueron también analizados. El cráneo estaba incompleta, sin embargo, toda la parte inferior del cráneo reveló que las características craneológicos son dolicocéfalos, lo que indica un origen no mongoloide, sino posiblemente europoide o australoide (como la Mujer del Peñón). Los huesos del hombre de Tlapacoya datan de hace unos 11,000 años. El hombre tenía 35 años cuando murió.

El hombre de Balderas en 1968

     El hombre de Balderas fue hallado durante los trabajo de la inmensa obra en la construcción del Metro de la Ciudad de México, a finales de los años sesenta, en 1968, el esqueleto de un hombre fue descubierto durante la excavación de la estación correspondencia a la calle Balderas de las futuras líneas 1 y 3 del metro. Lo apodaron «El hombre del metro Balderas» y los investigadores estadounidenses lo llamaban simplemente «Hombre de Balderas». Los huesos de este paleo americano fue identificado y comparados con los de la Mujer del Peñón. Este individuo fue enterrado en la ceniza volcánica del volcán Nevado de Toluca, que entró en una erupción pliniana hace 10,500 años atrás.

 El hombre de Chimalhuacán en 1984

     El hombre de Chimalhuacán fue descubierto en el año 1984 en el Estado de México. El Valle de México, ubicada a 2,250 metros sobre el nivel del mar, es rico en yacimientos prehistóricos. Durante el último periodo del plesitoceno, pueblos paléoaméricanos cazadores-recolectores vivían cerca de un lago amplio y poco profundo en torno al cual se encontraban los animales y plantas de subsistencia. El esqueleto encontrado en la comunidad de Chimalhuacán, fue datado en carbono 14 C y fechado en 10,500 años de antigüedad. Su descubrimiento permitió comparaciones con otros restos óseos antiguos como el hombre de Balderas, que se encontró en la segunda mitad de los años sesenta, durante la construcción de la estación de transferencia del Metro Balderas en México. El hombre de Chimalhuacán habitó la región central de la actual CDMX y habría perecido debido a la erupción del volcán Nevada de Toluca, que también habría eliminado a los animales prehistóricos que habitaban cerca al lago. A diferencia de los huesos del hombre de Balderas que fue identificado y comparado con los de la mujer del Peñón, los restos (incluyendo el cráneo), el hombre de Chimalhuacán dirigió una discusión sobre el origen de sus antepasados. Algunos arqueólogos lo han colocado en la línea de Metro Balderas y de la mujer del Peñón, mientras que otros lo ven como un ancestro nativo americano. La investigación futura podrá clasificar con mayor claridad a este individuo.

La mujer de Texcala en 1988

     San Antonio Texcala está situado en el Municipio de Zapotitlán (en el Estado de Puebla). Hay 1,328 habitantes. San Antonio Texcala está a 1,647 metros de altitud. Muy cerca de Tehuacán, en el Municipio de Zapotitlán, está San Antonio Texcala, un pueblecito con humildes casas, pero con una riqueza artesanal invaluable. En la pequeña comunidad de menos de dos mil habitantes, las familias se sustentan de dos fuentes, la migración hacia Estados Unidos, principalmente hacia Nueva York, y la producción de artesanías de ónix y mármol. En 1988 se encontraron los esqueletos completos, aún sin confirmar por el método de carbono 14 de la mujer de Texcala de hace aproximadamente 7,200 años, ésta junto con huesos desarticulados que también se encontraron asociados.

La mujer Eva de Naharon en 2000

     Vivió hace más de 13,000 años en lo que hoy es territorio de México. Y casi dos décadas después de que sus restos fueran hallados en las profundidades de una cueva, el rostro de Eva de Naharon, la mujer más antigua de América, fue revelado. La reconstrucción digital de las facciones de la joven fue encargada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH), al diseñador brasileño Cícero Moraes, célebre por recrear virtualmente los rostros de personajes históricos. Tuvieron que pasar dos décadas desde el primer encuentro que hubo con los restos fósiles de Eva de Naharon en el interior de la cueva y más de 13,600 años para finalmente poder conocer su rostro. Investigación dicha a BBC Mundo el espeleólogo e investigador subacuático Octavio del Río, investigador del INAH y líder del equipo que descubrió los huesos en el año 2000. En ese momento, del Río no sospechaba la antigüedad de los fragmentos óseos que había encontrado. Los fechamientos fueron elaborados en tres laboratorios diferentes, coincidiendo todos en una antigüedad de 13,600 años, lo que coloca a Eva de Naharon como el primer y más antiguo fósil humano encontrado en la península de Yucatán, en el Estado de Quintana Roo, y en el resto de América. Los análisis antropológicos realizados por el doctor Alejandro Terrazas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señalaron que el esqueleto encontrado contenía cerca del 80% de la estructura original de una mujer que medía 1,41 metros de altura, y que tenía entre 20 y 25 años de edad al momento de su muerte. Los restos de Naharon se encontraron en un lugar remoto dentro de la cueva, una cueva majestuosa e imponentemente oscura». El camino se bifurca en muchos otros túneles, cual venas de la tierra. Todo es muy confuso, las sombras que provocan las antorchas van y vienen, hay rocas colapsadas por todos lados».

La mujer de Las Palmas en 2006

     Mujer de Las Palmas es el nombre con el que se conoce a los restos fosilizados de un humano cuyo esqueleto arqueológico (probablemente con origen en el pleistoceno) fue hallado en una cueva inundada (cenote) cerca de Tulum, Quintana Roo, México, el año 2006 y que data de hace aproximadamente 10,000 años, esto es, de la denominada «edad del hielo».

El hombre de El Gigante en 2011

     Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) hallaron dos cuerpos humanos parcialmente momificados y un esqueleto de ancestros rarámuri, en la Cueva El Gigante, ubicada en el municipio de Guerrero, en la Sierra Tarahumara, Chihuahua. El par de momias se suman a otras ocho que se descubrieron en el mismo sitio a finales del año pasado. De acuerdo con los especialistas, el hallazgo de los individuos momificados, cuya antigüedad se estima entre 800 y 1,000 años, corresponde a un cementerio prehispánico, toda vez que entre 2010 y 2011 , en la misma cueva se han contabilizado 10 momias y 13 esqueletos.

 El hombre de Santa María en 2014

     Tres microscópicos fragmentos de diente de un joven de 12 a 15 años de edad al morir, cuyo esqueleto fue descubierto en el sitio arqueológico Rancho Santa María II, en el municipio de Galeana, Chihuahua, han sido fechados por análisis de colágeno en 1,100-1,200 años a. de C. Dicho resultado determina que se trata de los restos humanos más antiguos del Estado de Chihuahua.

La mujer Naia de Tulum en 2014

     El INAH aseguró que la mujer podría ser el eslabón faltante para confirmar el vínculo que existe entre los primeros pobladores de América. Un esqueleto humano encontrado en una cueva en Tulum, Quintana Roo tiene una antigüedad de entre 13,000 y 12,000 años, con lo que se convierte en los restos más antiguos y completos encontrados en el continente americano. El INAH dio a conocer más detalles sobre este descubrimiento en la zona arqueológica de Hoyo Negro, estudiado por especialistas nacionales y extranjeros en los últimos tres años. La dependencia cultural señaló que Naia, como se bautizó a este hallazgo, representa el eslabón que faltaba para confirmar el vínculo que existe entre los primeros pobladores de América y los grupos indígenas contemporáneos en el continente. La edad del esqueleto se determinó con un análisis de ADN mitocondrial —en cuyo código genético se pueden rastrear linajes muy antiguos en el tiempo—, Carbono 14 y Uranio/Torio. El INAH informó que se trata de una joven de origen asiático (Beringio) de entre 15 y 16 años identificado con las migraciones que llegaron a América desde Siberia. La cueva en la que murió quedó inundada después de la última glaciación que finalizó hace unos 10,000 años, según apuntó el INAH. Para Octavio del Río, la reconstrucción forense de una mujer que vivió hace 13,600 años «es un evento único y muy emocionante».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *