20 octubre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Palabras al Viento: Tras bambalinas

7 minutos de lectura
En
esta ocasión tuvimos la oportunidad de entrevistar a uno de los organizadores
del Festival Palabras al Viento, aquí les dejamos nuestra agradable charla con
Walter Díaz:
¿Cómo comienza Palabras Vientos?

“Empieza gracias a un proceso que
armó Laura Casillas de muchos años de estar contando cuentos en escuelas,
comunidades y por un proyecto llamado Cuentos en Bola donde Laura incluyó a
otros artistas para narrar cuentos de forma permanente y gratuita, de esta
forma comienza un proceso de formación de público… Yo conocí a Laura Casillas
hace muchos años en Bolivia en un Festival Internacional de Cuentacuentos y ahí
nos platicó de su proceso; yo coordina la Red Latinoamericana de Festivales y
en una reunión en Argentina de la Red expresó su inquietud para armar un
festival como proceso de todos sus años de trabajo y ahí se le incluyó en la
Red Latinoamericana, fue entonces que surgió el 1° Festival Internacional de
Cuentacuentos, trayendo narradores de otros países.”
¿Cómo te
integras a la organización de Palabras al Viento?

“Yo apoyaba el festival porque
coordinaba y asesoraba la Red Latinoamericana, después de eso existió la
posibilidad de un proyecto a dos años por la invitación de la Universidad de
Guanajuato y estando acá en Celaya, Laura me siguió invitando a su festival,
con mi experiencia en gestión de festivales y el tiempo empezamos a crear
vínculos laborales más organizacionales… Primero empecé como participante y
colaborador, después Laura me invita a trabajar codo a codo y ahora soy el
subdirector.”
Desde los
inicios del festival a la fecha ¿cómo ha sido la formación y el crecimiento del
público?
“Una de las anotaciones más claras y
recurrentes de todos los narradores que han venido al festival es que el público
es maravilloso. Creo que hay un público formado para festival que asume los
distintos formatos que tiene el festival, las galas como cuentos de horror,
infantiles, eróticos, y el público llega con la disposición a escuchar y no
creo que sea un público conformista, porque es exigente y respetuoso, que se
queda en su porcentaje más alto hasta el final y te dice si le gustó o no, y
eso es un público que uno agradece. Celaya tiene público exquisito para
cuentos… Sí hemos tenido un crecimiento, respecto a los datos estadísticos año
con año hay incremento, este año hubo un aumento de cerca de cinco mil
personas, aproximadamente el total de público en el festival fue de treinta y
ocho mil.”
¿Cuántos
narradores participaron en esta 8va. Edición del Festival y de dónde vienen?

“Estuvieron representantes de ocho
países, España trajo cuatro, Argentina con dos, México fueron siete estados,
del Estado de Guanajuato fueron otros 25. En total puedo decirte que más de 30
narradores participaron entre México, España, Argentina, Paraguay, Chile,
Colombia, Venezuela y Bolivia. Todos distribuidos en diferentes foros, en la
sede Celaya y las subsedes como Comonfort y Salvatierra, además de que contamos
cuentos este año en nueve municipios.”
¿Cuáles han sido los apoyos que ha tenido
el festival?

“Se han rotado dependiendo los años,
una cosa que tiene clarísimo el festival es que no les pedimos que den el apoyo
y muchas gracias, sino que recibimos el apoyo a cambio de funciones; buscamos y
soñamos que el festival sea autosustentable, hoy podemos hablar de que el
festival se sostiene en un 60% por medio de la autogestión. Recibimos apoyo de
distintas dependencias tanto gubernamentales como privadas, pero la fuente
grande son los niños que pagan $10 la función. Algunos años Desarrollo Social
nos apoya con la compra de funciones a precio especial para presentarnos en
comunidades; otro apoyo muy interesante que hemos tenido es el SISMACC por un
lado al cubrir parte del hospedaje y alimentos de los narradores invitados y
por otro lado al brindarnos la logística del festival y el préstamo del
Auditorio Tresguerras. Turismo nos ha apoyado también, este año económicamente
tuvimos el apoyo de dos diputados y de empresas privadas al comprarnos
funciones… Aunque nos gustaría tener un apoyo más contundente, porque sabemos
que cualquier proyecto independiente sufre año con año por empezar desde cero
con la administración… En esta emisión el festival costó $625 000 pesos.”
¿Qué
necesitaría Palabras al Viento para establecerse, sin tener año con año que
gestionar desde cero todo el proyecto?

“Este año logramos meter un proyecto
para que de alguna forma se institucionalizara el festival como un proyecto
cultural del municipio, de tal forma que por parte de Presidencia, año con año
ya se tenga un presupuesto fijo y digno, esperando que se resuelva para el
próximo año… aclarando que no nos interesa depender del gobierno sino que
queremos continuar como movimiento independiente y autogestivo… porque creemos
y apostamos que los artista necesitan soltar ese sentimiento paternalista de
gobierno para crear empresas culturales claras, para ello es evidente que
necesitamos políticas culturales transparentes de gobierno, en eso sí siento
que Celaya está muy atrasado al no tener estas políticas para el reconocimiento
y apoyo de espacios o movimientos culturales… que no estoy muy seguro de
cuántos artistas han logrado consolidarse como movimientos
artísticos-culturales firmes, profesionales y sólidos.”
Nos queda
claro que a los narradores invitados les cubren sus viáticos y se les paga la
función ¿la situación es igualitaria con los narradores locales o aplican la
típica “por amor al arte en pro de la cultura local”?

“Tenemos políticas muy claras en
donde se les paga conforme a su trayectoria, por mil razones no le voy a pagar
lo mismo a alguien que está iniciando como narrador a alguien que tiene todas
las tablas, la experiencia y la trayectoria, mismo que respalda su trabajo; y
no tiene nada qué ver si son locales, nacionales o internacionales. Sin
embargo, todos reciben una compensación. Palabras al Viento no solo es un
espacio donde vienes a trabajar y vender funciones, sino es un foro donde
vienes a exponer tu trabajo y se ha convertido en una plataforma para proyectar
narradores, mismos que después tienen la oportunidad de presentarse en otros
festivales.”
Palabras al
Viento es una muestra de diversos niveles profesionales, en tu opinión ¿qué
aporta tanto a los narradores locales como foráneos y a la sociedad de Celaya?

“Principalmente a los locales,
sueños, el sueño de llegar a ciertos niveles y poder representar a su país en
otros foros internacionales. Quedan con la necesidad de seguirse formando y
ganan relaciones con narradores profesionales… ¿Qué aporta a la sociedad? Hoy
puedo decir que satisfactoriamente, como colectivo social (pueblo), empieza a
tener conciencia de que en Celaya también se ofertan eventos culturales dignos
y de calidad… ya se debe cambiar la mentalidad de que para disfrutar un evento
de calidad, hay que viajar a otras ciudades como Querétaro, Guanajuato, San
Miguel Allende… También le queda a Celaya ser un referente en el mundo de la
Cuentería a nivel Internacional, una derrama económica pues viene gente a la
ciudad exclusivamente a ver el festival, le queda a Celaya creerse que con el
arte y la cultura podemos invadir la ciudad quitándole espacio a la violencia y
a la inseguridad; también empezamos a genera un proyecto para generar
presupuesto y mandar a narradores locales a representar a su país en otros
festivales del mundo.”
¿Crees que
el Festival Palabras al Viento es pionero al abrir paso a otros movimientos
culturales autogestivos que pretendan tener un impacto social
de mayor alcance?

“Hay microproyectos chéveres que
quedan cansados por falta de presupuesto, por falta de planeación, porque el
artista lo hizo un año pero al otro se fue por una oferta laboral en otro lado,
entonces quedan medios cojos por ese lado, son mil razones las que hacen que un
festival funcione o no… Pero sí, en muchas formas el gobierno como tal, las
organizaciones independientes y la sociedad de Celaya reconocen que el único y
real Festival Internacional que tiene Celaya es “Palabras al Viento”, de esta
talla. Aunque sí existen actividades culturales pequeñas gastronómicas,
deportivas internacionales y nacionales, pero festival como tal, sólo Palabras
al Viento.”
Para
finalizar, ¿qué le hace falta al Festival?

“Tenemos un engranaje perfecto, un
gran equipo de trabajo que no solo es Laura Casillas y yo, sino muchos otros
colaboradores que han puesto de su parte para que este proyecto funcione, así
como la participación del público que enriquece nuestro trabajo, pero creemos
que al continuar creciendo de esta manera, necesitamos formar como tal, un
equipo de trabajo, que nos permita hacer a un lado las multifunciones que
tenemos todos para construir un equipo de funciones específicas y así continuar
creciendo.”
ç
Agradecemos a Walter Díaz el tiempo
prestado y a todo el equipo que conforma el Festival Internacional Palabras al
Viento, les deseamos lo mejor, esperando que su proyecto pueda convertirse en
algo mucho más grande.
Felicitaciones por su gran esfuerzo
en pro a la cultura de la ciudad.

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