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G. Saúl García Cornejo.

Como saben estimados lectores, invito en forma invariable o al menos eso intento en cada colaboración en este periódico electrónico “Voces Laja-Bajío”, a que lleguemos a una sana reflexión sobre los temas abordados.
Y sostengo que precisamente, una buena reflexión proviene de preguntar en forma correcta, para así obtener una respuesta igualmente correcta.
Incluso, si pensamos más a fondo, la mayoría de las situaciones cotidianas merecen una buena pregunta que indague por qué vamos o llegamos a un punto.
¿Por qué? Me preguntan las personas que me encuentro, refiriéndose a mi nueva apuesta política: La candidatura a la diputación local por el décimo quinto distrito electoral, que comprende la parte sur de Celaya y culmina en Tarimoro.
Soy honesto con la respuesta solicitada: Porque creo que se presenta una coyuntura de participación, sin sesgos, en mi caso particular, sin el nefasto “dedazo”. Porque al igual que muchos ciudadanos oriundos o avecindados de ambos municipios –Celaya y Tarimoro- que venimos sufriendo diversos latrocinios sociales y políticos, estoy, como dijo el poeta Sicilia, “hasta la madre” (perdón por el español coloquial). 
No puedo evitar la molestia que causan los gobiernos actuales en todos sus ámbitos de competencia, en donde el ciudadano, el habitante, las familias (¡Miles!) vemos pasar oportunidades, trabajos, mejores salarios, inseguridad. En una palabra desgobierno.
Como ustedes saben, casi siempre soy crítico del sistema neoliberal, de la ingobernabilidad provocada por corrupción e impunidad, de la pobreza –en todos sentidos- que tenemos que paliar día con día, mientras la alta burocracia vive con grandes e inmerecidos sueldos y por supuesto, además con inmenso desdén por la población.
Eso, entre otras muchas razones, me ha puesto en la lucha electoral. Por supuesto que sé a lo que me enfrento, no soy ingenuo, aunque no pierdo la esperanza –razonable- de que junto con ustedes, podemos hacer que nuestra situación cambie, por poco o mucho que logremos, un “centímetro de éxito” que fuera, vale. Peor son los retrocesos o los “números negativos” y más todavía, quejarse y no hacer nada.
Tengo también la convicción de que no estoy solo, que sumaremos voluntades y que por ahora, es la única forma de hacer presión y avanzar, porque al no estar organizados, al no hacer como es debido las reclamaciones y exigencias a la autoridad de que se trate, estamos como estamos.
¿Por qué, con la coalición “Juntos Haremos Historia? También me preguntan. La liga de MORENA-PT, para empezar no es nueva. Recodemos que desde que AMLO decidió dejar al PRD, el único Partido Político formal que lo acompañó y sigue, ha sido el PT. En cuanto al PES, los conozco “de vista”, son nuevos, van aprendiendo a caminar y la verdad, resulta una liga no muy congruente que digamos, con los dos primeros. Pero, a mí no me toca decir mayor cosa en ése particular punto. Quieren trabajar, pues adelante.
La candidatura me fue ofrecida por la dirigencia del PT, a quienes conozco desde el 2009, cuando fui candidato a la presidencia municipal de esta ciudad. Y el proceso selectivo fue mediante una encuesta –así me lo dijeron- la cual obvio, gané.
Más allá de los colores políticos, creo que contamos las personas y en mi caso –sin falsas modestias- tengo el perfil para fungir si gano, como diputado. Primero por mi profesión de abogado y que en la trinchera del litigio he adquirido fortaleza y conocimiento directo de situaciones sociales, culturales, económicas y por supuesto, jurídicas y de las leyes formales, mi formación familiar ha sido siempre de sensibilidad social. Así nos formó mi padre, el Lic. Jaime García Tavera, al que todavía recuerdan las personas.
Qué entiendo bien el proceso legislativo, que sé que la sola ley no es suficiente sobre todo aquélla que es nacida desde un escritorio, lejos de las calles, las colonias, el campo, las familias y las personas, sobre todo, las personas.
Por ello tengo un lema: Es la hora de Guanajuato, votas por ti.
Porque los diputados deben ser el puente entre las personas y el Poder, y los electores deben votar por ellos, por sus familias, sus vecinos, no estrictamente por los candidatos. Hay que romper ese paradigma, ése modelo anacrónico y disfuncional: Que los políticos van solos. Por eso mis estimados, es excepcional la oportunidad de trabajar brazo a brazo, paso a paso, ni atrás, ni adelante, sino al mismo nivel y eso sólo se da si los candidatos son como los demás ciudadanos, de carne y huesos, que viven y sufren o gozan las mismas situaciones cotidianas.

Espero haber contestado.

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