Sáb. Sep 26th, 2020

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Problemas Económicos Y Políticos

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(El fracaso de la “Reforma Energética”)
 
El economo
Tercera parte:
       Esta última y
tercera parte va enfocada a entender los resultados de la “política económica”
en el que denominaríamos el “mundo real”, el mundo que percibimos todos los
días en nuestra vida ordinaria, unido a nuestra actividad económica “normal”.
Para entender lo que vemos todos los días debemos saber que nuestra sociedad
está determinada en última instancia por el proceso de producción, es decir,
este proceso condiciona las formas de distribución de la riqueza, y esta
riqueza proviene obviamente de la producción de bienes y servicios de las
grandes empresas extranjeras y nacionales principalmente, viene también, como
segunda fuerza, de las micro, pequeñas y medianas empresas, aunque esta que
llamamos “segunda fuerza” es la que da más empleo a la mayoría de la gente, ya
después hablamos de otra diferencia como “economía formal” y economía
informal”, que es la que más predomina. Bueno, así, es una primera interpretación
de la economía a nivel nacional, pero esta “realidad” que acabamos de mencionar
es lo que percibimos como información oficial del gobierno y de algunos
sectores de la iniciativa privada, y está información nos refleja una
estructura macroeconómica del país que se puede calificar como “buena” o como
“mala”, cifras de INEGI y del Banco de México principalmente, también nos
mencionan a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), “puntos a la alza o puntos a la
baja”. Toda esta información aparentemente nos sirve de referencia para
“calificar” nuestra aparente “situación económica”, sin embargo, parece que
toda esa interpretación de cifras y resultados no concuerda con nuestra
realidad inmediata que vivimos todos los días, hay algo extraño en el “mundo
real” que parece no coincidir.
       Salimos a la
calle, no tenemos que ir muy lejos, puede ser el centro de Celaya, el centro de
Irapuato, puede ser el centro de la ciudad de México, etc., etc., vemos
viejitos y viejitas pidiendo limosna, que pueden ser padres abandonados en la
calle porque estorban en sus casas y ya dejaron de ser productivos, vemos
cantantes, gente joven y de mediana edad pidiendo también limosna o tratando de
vender algo, gente que sólo camina buscando algo. En resumen, vemos mucha gente
que “parece” que no trabaja, de todas las edades, no estudian ni trabajan
(“ninis”), obviamente esta gente se convierte en una carga social y van en
aumento con el crecimiento demográfico. En este grupo de los “ninis” no podemos
incluir a los viejitos abandonados en la calle. También percibimos a otros
grupos de jóvenes que trabajan para compañías telefónicas como promotores,
jóvenes que se emplean en zapaterías, neverías, meseros, etc., etc., con
sueldos de hambre que sólo sirven para sus gastos menores, vemos músicos y
payasos en los camiones, etc., etc., toda esta parte del pueblo que mencionamos
pareciere que no está dentro del proceso de la producción, muchos de ellos
están el proceso de distribución, pero en un lugar que parece muy marginal del
resto de la economía. Notar que un gran porcentaje de la población está en la
actividad de la distribución de mercancías y servicios y que está actividad se
divide en sus dos formas, en trabajo formal e informal, predominando el
informal.
       Observa querido
lector un fenómeno socio económico que parece ocultar la información oficial,
vemos un gran mundo de mercancías y servicios en el mercado, sobre todo los
productos de abarrotes, abundan las abarroteras llenas de mercancías en su
mayoría de productos de las grandes transnacionales como Bimbo, Sabritas,
Pepsi, Coca, Productos Nextle, etc., ahí están grandes cantidades de
mercancías, lo mismo ocurre en las grandes distribuidoras como Aurrera,
Walmart, Soriana, Liverpool, Suburbia, etc., tiendas llenas de mercancías
provenientes de grandes, medianas y pequeñas empresas, todas ella luchando por
ganar al cliente y dando grandes ofertas, de seguro estas grandes
distribuidoras tienen sus bodegas llenas de grandes saldos, incluyendo
productos electrónicos, etc., etc. Este fenómeno económico se llama “crisis de
sobreproducción”, pues la restricción de los salarios y el denominado “mercado
interno” no corresponden a la oferta productiva. Esto significa que mucha gente
sobra y que queda fuera del “Sistema Económico”, es un porcentaje muy grande de
la población, pese a que vemos a mucha gente activa y con coches último modelo
en la calle, pues ya somos más de 120 millones de habitantes y la población
sobrante va en aumento acelerado. Esta población tiene otra percepción de la realidad
y los resultados conllevan al incremento de la delincuencia y la violencia, no
nada más de estos grupos sino también del Estado y su Gobierno que se ve
imposibilitado de cumplir con sus “promesas”, el neoliberalismo nos está
llevando cada vez más a un estado de barbarie. Sin embargo, la solución está en
nosotros mismo, empezando con un cambio de actitud hacia esta “realidad”. Ya
debemos empezar por el fin de los “partidos políticos”, ya no funcionan, pues
ya no hay política, solo negocios perversos, como el transporte público aquí en
Celaya.

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