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Santiago Heyser Beltrán

En su mensaje, donde reconoció Ricardo Anaya el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, ofertó ser una oposición leal COMPARTIR facebook twitter google plus Correo Linked in whatsApp Santiago Heyser

 En su mensaje, donde reconoció Ricardo Anaya el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, ofertó ser una oposición leal.

R- Guauuu, mi Santias, ¿qué es ser una oposición leal?

S- Para no regarla, perro, cito a Ricardo Anaya: “Desde aquí le digo al próximo Presidente de la República: en las causas que nos son comunes, contará con nuestro apoyo, en la agenda con la que disentimos encontrará en nosotros una oposición tan firme y frontal como institucional y democrática”. Oposición leal es la que fundamenta sus acciones, no en la descalificación “per se” mi Rufo, sino en el razonamiento, teniendo como objetivo el bien común y lo mejor para México, así la entiendo.

R- Guau, pues suena bien.

S- ¡Sí!, suena bien,… pero suena mal; la expresión suena de nuevo a una imposición de liderazgo por parte de Ricardo Anaya, lo que ya le hizo mucho daño al Partido Acción Nacional. Anaya no tiene la dirección del partido (no es el Presidente), no debe asumirse como vocero, que no lo es y no debe verse como líder de la “oposición leal” porque tampoco lo es (recordemos que 7 gobernadores del PAN asumieron un papel protagónico en su contra, lo que lesionó la imagen de “su” candidato al final de la campaña). Anaya es un expresidente del PAN que se agandayó la candidatura de su partido “inventando” un Frente antinatura cuyo resultado fue perder la elección a Presidente y perder la elección a Jefe de Gobierno en CdMx, punto. No es un líder, ni un ejemplo a seguir.

R- Auuu, mi Santias, ¿no será un intento del chamaco maravilla para no quedarse fuera de todo?

S- En mi opinión eso es todo; el ego parece ser el que dirige las acciones del imberbe político, mezclado con dos cucharaditas de ambición. Lo que para nada ayuda al partido. Como en el fútbol, mi Rufo, en los partidos políticos se debe jugar en equipo y eso no se le da al chamaco; ante ello, los panistas, los de verdad, los que todavía apuestan a la ética y a los valores fundacionales cimentados en una democracia interna y un actuar en beneficio de México, deben hacer un trabajo de introspección para analizar errores sustentados en el pragmatismo y agandaye de sus líderes; cosa de recordar a Manuel Espino y Germán Martínez, hoy con el Peje o a Fox aplaudiendo a Meade y a EPN o a Felipe construyendo una candidatura familiar alterna y dividiendo al partido, para entender que urge una refundación con nuevos líderes, para evitar la refundición. Lo bueno, es que tienen la oportunidad de verse en el espejo del PRD o del PRI, dos fuerzas políticas que se convirtieron en entelequia por privilegiar la corrupción política en diversas formas, desde la división en tribus y abandono de principios, hasta el agandaye de candidaturas por parte de sus líderazgos o de grupos con intereses ajenos al partido,… llámense Atlacomulco o Chuchos.

R- Entiendo mi Santias, pero no convendría al PAN sumar fuerzas y continuar con el Frente para tener mayor representación en el Congreso.

S- No tienes idea de lo que dices, mi Rufo; en el congreso no existen las alianzas, existen los intereses. Además, las organizaciones políticas humanas deben tener una característica: Tener una ideología y ser congruentes, de otra manera son masas amorfas en búsqueda de poder y la posibilidad de hacer negocios con cargo al erario, mismas que no ofertan nada a la ciudadanía y por definición son corruptas; lo que puedes constatar con el “Frente por México” del PAN, PRD y MC y “Todos por México” del PRI, Verde y Nueva Alianza… Deja y te comparto algo que no recuerdo si escribí: Para esta elección, estaba seguro de que el PAN recuperaría la presidencia, los negativos y el rechazo a AMLO eran enormes y la corrupción del PRI de Peña Nieto lo tenía en la lona, correspondía a Acción Nacional refrendar la alternancia y ganar la presidencia, pero,… pero se atravesó la soberbia, prepotencia y avaricia de su entonces presidente, Ricardo Anaya, que imaginó un subterfugio para evitar la elección dentro del partido en donde las cosas no le pintaban favorables: ¡Formar un Frente que eligiera un candidato común, evitando una elección interna!, para ello necesitaba de líderes políticos “flexibles” o abiertamente corruptos, y estos habitaban en el PRD,… y así se construyó la historia del rompimiento interno del PAN, que tuvo como primera baja a Margarita Zavala, apoyada por su iracundo y ambicioso maridín.

Conclusión: si el PAN quiere ser una oposición leal, lo primero que urge es que siga existiendo como fuerza política y en eso Anaya es lastre, segundo, urge de congruencia, no puede ser oposición leal contaminado por el oportunismo de sus “socios” del PRD o MC, tercero, urge del regreso a su ética política y a sus valores fundacionales, hoy inexistentes o archivados. El PAN tenía un prestigio, aun ante sus adversarios, y tenía un propósito: el bien común y el bien de México; no el poder como objetivo de grupos de ambiciosos, muchos de ellos deshonestos. Ojalá los azules decidan bien, pues México urge de una oposición honesta con ciudadanos y políticos comprometidos con la República, está en sus manos… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.

Escritor y soñador

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