Mar. Sep 22nd, 2020

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Juntos llegamos más lejos

Santiago y El Rufo

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Cuando nací, ya todo tenía dueño
Por. Santiago Heyser Beltrán
Cuando nací, ya todo tenía dueño  
En la India construyeron un pueblito que: cada año
destruyen los elefantes al pasar, y lo vuelven a construir.
R- Grrr, mi Santias, ¿de dónde sacaron Uds. los
humanos que se podían apropiar del planeta?
S- Pues no hay claridad de ello, mi Rufo, parece que
el concepto de propiedad fue cambiando con el tiempo; te puedo decir, por
ejemplo, que ya en la Edad Media los reyes, nobles y religiosos se consideraban
dueños de las tierras, por ello cobraban “impuestos” por su uso y por una
supuesta protección (acordémonos de Robin Hood), pero ya desde antes, la gente
poseía bienes y riquezas, cosas de recordar a romanos y anteriores; aunque no
se hablaba del concepto propiedad en los términos modernos; cito de Wikipedia:
Propiedad privada son los derechos de las personas y empresas de obtener,
poseer, controlar, emplear, disponer de, y dejar en herencia tierra, capital,
cosas y otros bienes.
R- Grrr, no me convences ni de la legalidad ni del
derecho mi Santias, recuerda que en Europa había reyes y la gente reconocía la
propiedad privada, pero abusivos los mal llamados conquistadores, que no eran
sino una bola de vándalos, mal vivientes y ladrones, se vinieron a agandallar
lo que era de los indios americanos. En otras palabras, muy lindos estos
méndigos, de los cuales traigo mezcla de sangre, consideraron que lo de ellos
era propiedad y lo de los demás era botín; casi como la clase política y el
crimen organizado y desorganizado en México.
S- Pues ya visto en esos términos ¡Tienes razón!, la
visión de conquistadores españoles, ingleses, portugueses, holandeses y de
otras nacionalidades, era la misma que la de nuestra clase política actual,
salvo algunas excepciones muy excepcionales.
R- Grrr, pues lo dirás de Chía pero es de Horchata,
eso es ni más ni menos el concepto “desvío de recursos” o de “moche, mordida o
comisión” que inventó el PRI, perfeccionó el Verde y usufructúan el PRD y el
PAN, solapado este último por el niño maravilla, Ricardo Anaya, que no se ha
atrevido a señalar y/o correr a ninguno de los muchos corruptos apuntados por
Ernesto Cordero ¿verdad Villarreal?, mientras se anuncia como el adalid de la
honestidad y la transparencia y se promueve como precandidato presidencial.
S- Bueno, visto así tampoco Cordero se animó a
presentar denuncias y dar nombres completos, a pesar de tener representación
popular siendo congresista, solo gritó ¡Al ladrón!, ¿cobarde o cómplice?, no lo
sé; pero esos son otros López, diría mi abuela, el tema hoy es el de la
propiedad privada, perro…
 R- Auuu,
concepto que en mi perruna opinión ha dejado de ser vigente por el uso y abuso
del mismo, me explico: que alguien sea dueño de su casa y un terreno para
trabajarlo y subsistir, parece razonable, pero que otro sea dueño de cientos de
hectáreas o de millones de pesos o de los bienes de producción y tenga bajo su
control el trabajo de sus semejantes, normalmente mal pagado, estableciendo
diferencias que ofenden a la moralidad y a la justicia y conforman un modelo de
esclavitud moderna, ese es otro cantar.
S- ¿Y tú que propondrías, perro?
R- Guarf, guarf, guarf, creíste que me ibas a agarrar
desprevenido, pero no; yo propondría un modelo como el de la Isla más alejada
de continentes: Tristán de Acuña, un paraíso de origen volcánico perdido en la
mitad del Atlántico, entre América y África, en donde todos los habitantes son
pescadores y agricultores y comparten tierras comunales, mientras son dueños de
sus casitas, pocos son los que tienen un trabajo subordinado, como el
responsable de correos, o el guía de los pocos turistas que les visitan, por lo
que todos se ayudan para sobrevivir viviendo en comunidad, cooperando unos con
otros conscientes de que la unión y el mutuo apoyo es lo que les permite salir
avante ante los fuertes vientos y la escases de agua y energéticos.
S- Lo que estás proponiendo, perro es ¡Una utopía!,
que vivamos como personas, que no abusemos del prójimo, que nos ayudemos y
respetemos, que vivamos con normas morales básicas como no robar, no abusar y
no mentir. Pides que dejemos de lado la avaricia, la soberbia, la envidia
¡Estás loco, mi Rufo!, está sugiriendo que olvidemos lo aprendido con la
“modernidad” y el “progreso” al que le hemos construido un andamiaje jurídico
impúdico, quieres que volvamos a lo básico, a vivir juntos para ayudarnos en
nuestra fragilidad humana… ¿Te imaginas?, con tu propuesta, nunca se hubieran
construido las pirámides de Egipto, no sin esclavos; tampoco hubieran existido
imperios como el romano o el español, el británico o el portugués, sustentados
en la esclavitud, el robo y la explotación del diferente.
R- Auuu, ¡Pues sí!, debo estar loco mi Santias, pido
perdón, simplemente se me ocurrió que si los perros vivimos como perros, los
humanos pudieran vivir como humanos o cuando menos, como dijo Benito Juárez:
“Entre los hombres como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la
paz.”, es decir: si no se ayudan, cuando menos respétense y no se jodan los
unos a los otros; el problema es que el derecho, con las leyes actuales, es
abusivo, acumulativo, excluyente, y gandaya ¡Urge cambiarlo!, porque ya el
concepto de propiedad y propiedad privada es caduco e inmoral… ¡Así de
sencillo!
 Un saludo, una reflexión.  
Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

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