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Hace unos días la presidente municipal de nuestra otrora tranquila y dulce Celaya salió a decir a los medios de comunicación que los índices de delincuencia en la ciudad han disminuido, esta declaración sin duda arrancó sonoras carcajadas no solo a los reporteros de la fuente, sino a nosotros los ciudadanos que leímos las notas de los compañeros, de los diferentes medios tanto escritos como radiofónicos y televisivos, algunos verdaderamente críticos.

Retomando la idea que nos motivó a escribir estas líneas, creo que nuestra primera edil, no ha salido sola a la calle para exponerse a las garras de la delincuencia que pulula por todos las calles y colonias de Celaya, para muestra basta un botón, el robo de vehículos con lujo de violencia está a la orden del día, los malosos prefieren camionetas de cualquier tipo o modelo, no importa que sean del año o años anteriores, pues seguramente les sirven para ejercer la actividad que está de moda, el huachicol, o bien para cometer cualquier clase de ilícito, como transportar cadáveres de ejecutados para tirarlos en cualquier camino o comunidad, o para realizar cualquier tipo de asalto.

Los robos a casa habitación no han disminuido señora presidenta, las extorsiones están a la orden del día, ahora también se han puesto de moda los moto-ratones, me ha tocado ver, desgraciadamente, “atorado” en medio de varios vehículos, asaltos en los que tres individuos en motocicleta les quitaron, con lujo de violencia y amenazando a las víctimas con arma blanca, los teléfonos celulares y otras pertenencias que seguramente a los afectados les costó mucho esfuerzo hacerse de sus pertenencias, para que malandrines sin ningún trabajo les arrebatan para después malbaratarlos.

Cristalazos, robos de baterías, etcétera, y muchos etcéteras más, las cifras que le proporciona su “flamante” Secretario de Seguridad Ciudadana y su “dilecto” Director de Seguridad Pública, no concuerdan con la realidad. Que no le cuenten cuentos y exija que le den cifras reales, no maquilladas, porque esas informaciones, sinceramente dan risa o hacen pensar que hay colusión de las autoridades con los malandrines. La policía sabe quiénes son los delincuentes y dónde están, lo curioso de todo esto es que hacen nada para apresarlos y si los apresan, ahora con las nuevas leyes que no sé a qué ineptos representantes populares se les ocurrió hacer las modificaciones que hicieron, y quelo único que se logra es que, si los detienen a las pocas horas los dejan en libertad, lo anterior sólo ha provocado que la ciudadanía comience a despertar y a hacer justicia por su propia mano.

Por otro lado, le quiero preguntar señora presidente, en materia de Tránsito y vialidad la “flamante” Directora, que de tránsito sabe lo que mi abuelita de japonés, es decir, nada, porque ella misma lo expresó a los medios, no se ha visto que aplique ninguno de los reglamentos, pues en las vialidades no es raro ver a conductores haciendo uso del teléfono celular, tampoco es raro ver motociclistas y ciclistas circular en sentido contrario en calles con o sin vialidades hecha exprofeso para ciclistas y enfrente de uniformados que están más preocupados por enviar o recibir mensajes en su teléfono celular, lo cual debía de prohibirse, principalmente si se encuentran en servicio, o bien galaneando, situación que se presenta también con los policías, o vehículos en doble o tercera fila o también ocupando lugares para personas con capacidades especiales, lo que hace ver que esos conductores son discapacitados, pero mentales; vehículos obstruyendo cocheras, motociclistas que llevan a toda la familia a bordo pero sin casco, o en el caso de los moto-ratones tres ocupantes del vehículo y todos sin casco, y muchos etcéteras más.

No sé a qué sesudo funcionario se le ocurrió la brillante idea de conjuntar la mayoría de las rutas del servicio urbano y suburbano en la “parada” del mercado Hidalgo lo cual provoca un terrible congestionamiento pues se convierte en un tremendo cuello de botella ocasionando que los autobuses de este servicio ocupen prácticamente dos de los tres carriles con los que cuenta el boulevard López Mateos dejando sólo uno libre. Mi estimado Lic. Director de Movilidad ya es tiempo de que ponga orden a los mencionados autobuses, urbanos y suburbanos, que aplique las reglas de movilidad que los rigen, que no circulen en carriles centrales, que circulen a una velocidad moderada pues ponen en riesgo no sólo la integridad del pasaje que llevan sino también la de los ciudadanos de a pie y vehículos que osan con obstruirles la vialidad, busque otras alternativas pues con esos cafres del volante no pasamos de seguir siendo un pueblote en el ue impera la ley del más fuerte,

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