Lun. Sep 21st, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Tecnología y desempleo

4 minutos de lectura
Por.-
Santiago Heyser Beltrán
El
mundo está mal… pues se va a poner peor si no nos preparamos… Hace unos días
con curiosidad e interés leí el artículo de J. Jesús Rangel en Milenio, donde
describe que el principal problema del desempleo en USA no es el TLC como
afirman Hillary y Trump, sino la pérdida de empleos por avances tecnológicos e
innovación que trae como resultado la automatización; lo que en mi opinión trae
aparejadas dos grandes pandemias: 1.- La deshumanización (El ser humano ya es
desechable, cosa de ver fosas clandestinas en México o las guerritas entre
Rusia y USA en Siria, y antes en Iraq y Pakistán o la eterna explotación humana
en China, Taiwan y muchos otros países, México incluido.) y 2.- El deterioro
del planeta tierra al acabarnos los recursos naturales y contaminar todo  (aire, tierra y agua) por vivir en una
sociedad de consumo que, cual niño que corre pendiente abajo, no se puede
detener.
Decía
que el tema me apasiona porque es un reto a nuestra moralidad, a nuestra
inteligencia y a nuestra humanidad el encontrar propuestas y soluciones antes
de que nos lleve el carajo.
Un
informe de la Casa Blanca (gobierno de USA), refleja como el empleo ha
disminuido desde hace 60 años, cito. “En 1954, el 98% de los hombres de entre
25 y 54 años formaban parte de la fuerza laboral. Hoy, esa cifra es del 88%.
(En adición) Los salarios medios ya no están al nivel del PIB de Estados
Unidos, por lo que la clase media se está reduciendo. El 1% de los más ricos
acapara cada vez más riquezas. El dinero se concentra en un grupo de personas
cada vez más reducido.” Preocupación a la que se suma el Presidente de USA al
declarar una alerta por el futuro desempleo, cito a Matt McFarland (CNNMoney):
“El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se sumó a las filas de quienes
advierten de las posibles desventajas de la inteligencia artificial (IA).
En
entrevista con la revista Wired, Obama habló del rediseño del contrato social y
de abrir el diálogo sobre los salarios (y subsidios) justos…” En otras
palabras, estamos en camino de tener un mundo sin empleos y en un descuido, sin
clase trabajadora y campesina en donde el ser humano será desechable para una
élite financiera, tecnológica y política.
50
millones de pobres y contando es la cifra en la que se mueve México, de los
cuales cerca de la mitad tienen hambre, ya que con cruzadas, programas y otras
vaciladas, lo único que se ha obtenido es una estrategia electoral y el
lucimiento de algunos (as) funcionarios (as) ¡Pero no abatir la pobreza!; lo
mismo con los programas de empleo y autoempleo que solo pretenden reducir
cifras para que México se vea internacionalmente bien, pero que no resuelven
nada, ya que esas cifras no describen los salarios de hambre ni la explotación,
a la par que ensalzan el comercio ilegal que ahora pretende legalizar el bodrio
de Constitución que están haciendo en la CDMX.
Bien
amigo lector, ya tienes el panorama… ¿Ahora qué hacemos? En mi opinión, como
dicen los gringos: “Back to basics”, es decir, volver a lo básico; por ejemplo:
a priorizar la producción de alimentos y el cuidado de recursos naturales, a
vivir en solidaridad y de forma comunitaria ayudándonos, a desarrollar
capacidades en función de vocaciones, a reproducirnos con responsabilidad, a
priorizar el ahorro sobre el consumo dando énfasis a la sobriedad como diría
José Mújica ex presidente de Uruguay y sobre todo a recordar que somos una
sociedad de personas, no de cosas ni de ganancias. Aparejado a ello, comprender
que tenemos dos maneras de ver a las personas marginadas. 1.- Como un lastre o
plaga que hay que erradicar, o 2.- Como capital humano que al sumarlo y darle
las herramientas adecuadas puede ser parte de la solución… ¡La decisión es
nuestra!, seguimos con la estúpida e inmoral política de ver a nuestros
semejantes pobres como entes desechables a los que hay que evitar, ignorar o
suprimir, o los tratamos como lo que son: personas que merecen el mismo trato
de dignidad y respeto que pedimos para nosotros. La respuesta es sencilla una
vez definido que tipo de personas somos, ¿no lo crees?; o somos humanistas o
somos ojetes; o sopa de fideo o de jodeo;… donde debemos reconocer la urgente
necesidad de dejar de reproducirnos como conejos, porque entonces no habrá
solución posible ya que el planeta es redondo, finito, limitado y cada vez más
reducido por el deterioro ambiental y climático, por lo que simplemente no
puede soportar un crecimiento humano y un consumo al infinito.
Una
vez dicho lo anterior, mi propuesta sería: mediante un nuevo modelo educativo
que privilegie el formar personas pensantes, con economías sustentadas en lo
agropecuario y basadas en un modelo de economía solidaria, regresar a
comunidades autosustentables responsables con el medio ambiente y el cuidado de
recursos naturales (ciudades pequeñas, pueblos o comunidades), en donde todo
individuo pueda vivir con la dignidad de persona con un trabajo de ocho horas
en un ambiente de colaboración y de corresponsabilidad entre la sociedad y sus
gobiernos para alcanzar el tan ansiado desarrollo social y humano con equidad y
justicia, mientras damos viabilidad a la vida, hoy en peligro…
¡Así
de sencillo! Un saludo, una reflexión.  
Escritor
y soñador

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