25 octubre, 2020

Voces Laja Bajío

Juntos llegamos más lejos

Trapitos … al Sol

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El futbol se volvió política en estadio Miguel Alemán Valdés…                 

(Obregón
que tiró la piedra y escondió la mano)                                     

Por.- Celso
Rico Rivera

 Lamentablemente
una vez más hay ocasión para ocuparse de “esa inacabable” inseguridad y de que
las estadísticas nos lo estén recordando cada día, como las difundidas hace
unos días por el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública: “441 casos de homicidios dolosos en Guanajuato sólo en el mes de Julio”.
A pesar de la abundancia diaria de noticias
espeluznantes, casi siempre atribuido al crimen organizado y al narcotráfico,
no debemos desarrollar esa especie de indiferencia que produce la costumbre.
Cada delito, cada herido, cada muerto debiera sacudir a la opinión pública lo
suficiente como para exigir a las autoridades resultado inmediatos en su “lucha
contra la inseguridad”.
Se trata indudablemente de exigencias justas
en una ciudad en la que, en promedio, se comenten muchos más delitos que los denunciados
cada 24 horas; donde la impunidad es la característica, toda vez que sólo  se resuelven favorablemente de 7 a 9 por
ciento de las denuncias en las que el uso de armas de fuego es cada vez más
común.
También hay que decirlo: la militarización
de las fuerzas del orden público tampoco ha logrado frenar o revertir un
fenómeno que genera inestabilidad e incertidumbre, que fortalece el ejercicio
de la justicia por propia mano; que perturba la paz y la tranquilidad social;
que afecta al bienestar, la seguridad y el patrimonio de las familias, y que,
en no pocas ocasiones, lesiona irreparablemente la integridad o la vida de
muchos ciudadanos, siendo esto último lo más preocupante de todo.
“No afecta operativos de seguridad, la
renuncia del director:” Lemus.
“Me 
niego aceptar aquellas voces que quieren ver un Guanajuato de rodillas”:
Miguel Marquez. Los pobres resultados no justifican la enorme cantidad de
recursos gastados por los gobiernos municipal-estatal y dependencias encargadas
de darnos protección y seguridad contra la delincuencia. El robo de
automóviles, los asaltos a casa habitación, despojos en las calles y los
secuestros llamados sprés incrementan diariamente las estadísticas, a pesar de
las optimistas declaraciones a los medios de comunicación.
Pero entre todos los delitos que se
comenten a diario, destacan los que afectan a la parte más noble y sensible de
la sociedad. La agresión más repugnante y dolorosa es la perpetrada por esos
grupos criminales que dañan a la infancia mediante una ejecución ante sus ojos,
ver a su padre y madre asesinados… es un despropósito demencial.
Al gobierno se le ha hecho bolas el
engrudo, esto es, ya no son los grandes problemas nacionales como la
injusticia, la pobreza, el desempleo, el transporte, la destrucción ambiental,
etcétera, en los que debe (Lemus) concentrar su atención y capacidades. No.
Ahora el gobierno tiene urgencias en asuntos mayores en los que la ciudadanía
ya no está dispuesta a aceptar cualquier solución o que se posponga
indefinidamente.
Es decir, la inseguridad es un tema que si
no se resuelve como prioritaria, el pueblo está dispuesto a no acatar más los
dictados de la autoridad. El riesgo es la ingobernabilidad. Nunca en los
tiempos anteriores había habido tal cumulo de problemas en Celaya como los que
produce la inseguridad, por lo que don Ramón está obligado a priorizar los que
ponen en riesgo de crisis a la gobernabilidad misma de “Celayamable”… al Sol.
TRAPITOS… al Sol

Se dice que una de las principales causas
por las que se está desatando tanta violencia por parte de algunos niños en la
escuelas de educación básica, se debe principalmente –según algunos analistas-
de la psicología- a los programas excesivamente violentos de la televisión.
Observamos en dichos programas que alguien mata a sangre fría con sólo apretar
el gatillo, y todo sigue igual.
Sabemos que la televisión tiene una gran
influencia determinante en las conciencias de las personas. Asi, si los niños
crecen sin límites, creyendo que pueden hacer lo que les dé la gana, repetirán
lo que la televisión les enseña, por lo cual se harán sumamente agresivos.
Los padres deberían alertarles y vigilar
más la programación televisiva de sus hijos, o de inventar otras actividades en
estas vacaciones de verano, mejor que ver la televisión. Esto por su puesto,
depende de que la madre quiera entretener a sus hijos, con juegos o paseos,
pero a lo mejor se aburre con ellos y prefiere que vean la televisión.
Un segundo aspecto que determina la
violencia infantil es que los niños ya no son vigilados por su madre, que
muchas asisten al trabajo para contribuir a la economía familiar o para
desarrollarse profesionalmente, lo cual, por supuesto, es paradójico, ya que
han luchado durante muchos años para que las mujeres salgan de lo doméstico y
se desarrollen en la política o como empresarias.
Sin embargo, es verdad que el trabajo fuera
de casa está dejando sin atención a los niños. Por eso es mejor planear (dice
una publicidad de la salud) si no se va a atender a los hijos, es preferible no
procrearlos, pues…
A los niños se les tiene que educar también
sabiéndoles decir no, cuando hay razones para negar un permiso o un deseo. El
“No” es formador de la madurez, pues los límites hacen que el niño busque
respuestas a cómo superar un “no”, y eso desarrolla su personalidad. No tener
autoridad con los hijos les produce violencia, aunque parezca lo contrario.
Dice la psicología que las madres, por lo
general, quisieran desvivirse por sus críos, y darles gusto en todo, sin
embargo, eso es sumamente violento.
Otra sugerencia que hace la misma
psicología, para aminorar la violencia en los niños, es que hay que cuidar su
alimentación. Cuando el niño ingiere demasiada comida “chatarra”, abundante en
carbohidratos, genera también violencia, pues es un niño subalimentado, que,
por supuesto, no puede pensar bien, ya que su organismo no recibe la
alimentación requerida.
También un punto de vista de la psicología
sobre la violencia infantil es _se sabe_ que todo lo que los niños observan lo
imitarán al crecer. De este modo, si también ven a sus padres pelear
constantemente, se generarán en su interior rencores y odios, y solo sabrán
desplegar violencia hacia los otros… al Sol.

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