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21
DE MARZO Y OTRAS NOTAS GRAVES
                     (El imperio del terror y
la inseguridad)        
Celso Rico Rivera
“21
de marzo (señala el calendario) Aniversario 210 Natalicio Benito Juárez”.

A doscientos diez años (se cumplen
mañana) ¿Qué imagen conservamos de Benito Juárez; cuando ya ningún mexicano se
reconoce indio? ¿En qué sentido se
mueve su figura en el estado?

Acaso debemos reconocer (con pesar) que el
aliento de autoafirmación patriótica que nos legó, permanece tan solo en
algunos núcleos, mientras para la mayoría, el héroe solo es una fecha del
calendario cívico.
Ciertamente en nuestros días la
situación nacional es distinta a la del siglo XIX, pues se ha operado desde una
suerte de cinismo histórico, por
medio del cual desaparece la lucha entre lo blanco y lo negro de la moral, para
fundirse en una soterrada grisura donde todo cabe sabiéndolo acomodar. (Es
decir que, institucionalizados los contrarios, se ha podido entregar
imperceptiblemente el país a uno de ellos, enarbolando las banderas del otro).
En esa especie de cinismo la mayoría
vivimos convencidos de que (como decía alguna publicidad) Nada es para tanto, ya que la historia misma nos habría persuadido
de la inutilidad de la pasión social, hoy que todas padecen condenadas al
fracaso. Por ello la obra de los pronombres (Juárez entre ellos), llega a sonar
estéril a muchos que nacieron con (dándolos por hecho) el simultaneo triunfo de
la derrota (diríamos gratuitos ante sus ojos) que el tiempo ha impuesto
fatalmente sobre toda gesta.
¿Qué nos queda del Benemérito? Un símbolo central de identidad, sí, pero que
pareciera, a veces creado por la tv; para consumo de una fantasía despiadadamente anti fantástica. Nos queda de Juárez una
figura distante, ajena…
Juárez es pretexto para ceremonias
oficiales donde funcionarios se proyectan
o curan en salud. De trasnochados
masones que aun culpan del oscurantismo de hoy al clero, de munícipes caciquiles
que ese dia son blanca paloma. El 21 de marzo se redime al gobierno. Su
gravedad histórica del momento, al obligarlo a ser flexible en todo sin serlo
en nada. (Menuda circunspección); hoy se mira como solemnidad, y el racismo de
concederle al indomestizo algún valor solo si practica la moral renunciataria,
como hacen aparecer el héroe.
Noble excepción: los libros de texto
gratuitos resaltando aquella firmeza para esgrimir la legalidad en pro razones
de la patria. Sin embargo, ¿Cuál legalidad verán en su vida estos educandos
esgrimir a favor de que razones, de cual idea de la patria?
Aunque permanece vigente lo de Entre los individuos como entre las
naciones…
, cada quien lo interpreta a su modo, y curiosamente en la
geografía nacional se transforma en prácticas opuestas: en tenue defensa nacionalista
al norte, pero a menudo se interpreta como arrogancia patriotera al sur.
Aun así sería necio negar que en varios
ámbitos, sobre todo escolares, persiste como una pálida esperanza ante la
claudicación. (Quizá maleficio del simbolismo) solo nos queda de Juárez un
danzón con letra incompleta, y las ruinas dolientes de aquella que pudo ser el ombligo de México y el mundo.
Con dependencias locales, las
autoridades unieron en un frente común que en su reestructuración crearon la
nueva Secretaria de Seguridad Ciudadana, como respuesta, sin duda alguna, a la
exigencia de la ciudadanía y de un sin número de organizaciones que ya no siente
lo duro sino lo tupido por el daño físico, moral y económica y todas las
secuelas que deja la inseguridad en esta ciudad de Celaya.
Así, el Presidente Municipal Ramón Lemus
Muñoz Ledo, personalmente se comprometió a redoblar esfuerzos para combatir
todo tipo de ilícitos, el crimen y el robo en que los últimos días ha tenido
repunte catastrófico. Como casi todos los escribanos de esta sección lo hemos
comentado alguna vez, el gran flagelo, casi apocalíptico, de nuestros días lo
es el crimen organizado o no, que hace estragos en la vida social, en la
economía del municipio y en la política.
Si en los días recientes ha estado usted
en el centro de la ciudad, ya habrá atestiguado las dos novedades que saltan a
la vista: de pronto los vendedores ambulantes
se han vuelto una rareza y, a cambio, la cantidad de policías por metro
cuadrado se ha ido incrementado de tal manera que es preciso tener cuidado al
caminar para no pisar por accidente a alguno.
Esta idea de llenar el centro histórico
con policías para restaurar el orden y garantizar la seguridad ciudadana no es
nada original; antes, en administraciones de aciago recuerdo, otros
funcionarios decidieron hacer exactamente lo mismo, y los resultados fueron tan
malos como se merecía la mala idea de hacer que decenas de policías ocupen los
lugares que los vendedores ambulantes usan habitualmente para ofrecer sus
mercancías, con el propósito de amedrentarlos a ellos y, de paso, al hampa que
por ahí hace de las suyas.
No hace falta ser muy listo para
describir los motivos del fracaso en esta iniciativa que (como no es una
solución de fondo sino temporal porque no es posible mantener mucho tiempo a un
regimiento de policías estorbando mientras cuidan que no lleguen otros a
estorbar) puede calificarse como inútil.
Saber que cada ocho horas muere una
persona atropellada en el municipio de Celaya (según reportes presentados) es
un dato alarmante, no solo por el hecho de que este rebasa casi tres veces el
índice de muertes por accidentes viales, el cual apenas supera los
fallecimientos por diversos sucesos como colisión de vehículos, choques contra árboles,
postes o muros de contención, volcaduras, etcétera, sino porque es el resultado
de un problema que tiene diversas causas que no deben verse de manera aislada.
Por un lado está la irresponsabilidad de
muchos conductores, quienes (como verdaderos cafres del volante y presas de la
neurosis citadina) rebasan los excesos en los límites de velocidad, no respetan
semáforos ni demás señalamientos de transito o bien, en el caso más grave,
manejan en estado de ebriedad.
Por otro lado, están los transeúntes como
falta de precaución, quienes, en vez de cruzar las avenidas y calles en las
esquinas a la altura del semáforo, o bien en lugar de usar los puentes
peatonales prefieren correr al pasar cerca del temario peatón.
Pero el problema no se resume a saber quién
tiene mayor culpa, si el peatón o el conductor, un vistazo aunque sea breve
superficial nos lleva a pensar en algunas causas cotidianas que generan estos
accidentes. Muchos conductores de bicicleta manejan sin respetar el sentido de
vialidad; los muchachos de secundaria son los responsables, pues caminan a
media calle cuando salen de las escuelas y no les importa que vengan carros
detrás de ellos e incluso no se quitan cuando tocan el claxon; los excesivos
puestos de ambulantes que invaden las banquetas obligan a las personas a
caminar por las orillas de las calles, entre otras muchas causas que ya se han
denunciado… al sol.

Trapitos
al sol
A pesar de los mensajes optimistas de las
autoridades, lo cierto es que en Celaya, la violencia va en aumento. Todos los
días se registran crímenes, incluso de representantes de la ley, quienes en
muchas ocasiones, se hacen cómplices de la delincuencia organizada que con
ellos compran impunidad. Mientras esto ocurra nada evitara, ni las millonarias
inversiones, que nuestro municipio este bajo el imperio del terror y la
inseguridad… al sol.

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