El Doctor Antonio Chaurand ¿Al Sismacc?
“el juego del hombre” en el mav y muchas cosas más 
                
Celso Rico Rivera

Antes de ensayar una definición de la cultura pretensión que
quizás no tenga caso alguno, probaremos a señalar el significado que en estos
tiempos posee la palabra cultura a un nivel más o menos popular. La referencia
más elemental la obtenemos cuando escuchamos a alguien quejarse de otro
diciendo que no tiene cultura ¿Qué quiere decir con ello? Lo primero que se me
ocurre es que le quiere decir vulgar.

Si tú no tienes cultura es que eres un vulgar o, un sentido
aún más estricto, eres un bárbaro sin oportunidades para cualquiera espiración
de cultura. Se le dice inculto también al que no lee o al que no ha sido
educado en determinado saber, lo cual quiere decir que la lectura, a un nivel
de significación popular tiene mucho que ver con la cultura. Si no has logrado
cultivarte es que, como una bestia, te has dejado llevar por tus primarios
impulsos dejando a un lado el Espíritu.

Si no tienes cultura eres igual a las bestias. Esta sería la
interpretación más elemental a la que podemos llegar empíricamente sin la
necesidad de una reflexión histórica. Ahora veamos una de tantas definiciones
al respecto de la palabreja. En palabras de Octavio paz: la cultura es el
conjunto de objetos, instituciones, conceptos, ideas, costumbres, creencias e
imágenes que distinguen cada sociedad.
En otras palabras la cultura es el conjunto de obras reales
e imaginarias que el hombre a construido a través del tiempo. Si uno actúa como
si nada de eso existiera, es un bárbaro, puede por lo tanto considerarse un
hombre culto.
El hombre civilizado no es siempre un hombre culto aunque la
civilización sea uno de los frutos más importantes de la cultura. Esto hay que
decirlo porque no es suficiente tener modales civiles para dejar de ser una
bestia. Quiero decir, usted puede conocer el reglamento de tránsito al dedillo
utilizar cubiertos y estar más o menos enterado de cuáles son los
acontecimientos políticos más recientes de su comunidad, y eso no le quita lo
bestia.
Y no se lo quita porque la cultura es conciencia de la
diversidad, y conocimiento de la existencia de lo otro, de lo que no es uno y
sin embargo lo modifica e incluye. Está conciencia de lo diferente es el efecto
fundamental de la cultura, si tal conciencia no se presenta, entonces a lo más
que puede llegar un hombre es ser civilizado, o lo que es lo mismo, un animal
con modales.
Todo esto porque hoy en día la cultura se encuentra muy
ambicionada. Incluso uno debe de avergonzarse de quienes la pretenden y pedir
perdón a los barbaros. Es la época y como ha sido el dominio público en los
últimos días se ha discutido con la seriedad que el tema amerita la selección
de la persona para conducir el SISMACC (Sistema Municipal de  Arte y Cultura de Celaya).
La cultura es inherente a cualquier pensamiento de la
comunidad de Celaya, por tanto debe interesar a todos, cual orden religiosa. Se
tendrá que hilar muy delgado con los diferentes grupos de creadores, artistas,
con los especialistas pero más con las mafias, si buscamos el real mejoramiento
de nuestro patrimonio cultural y en este sentido, todos debemos actuar
positivamente, en busca de que la cultura salga de su palacio de cristal donde
se dice que a veces se guardan de las miradas profanas.
El gobierno de Celaya cumpliendo con su responsabilidad de
garantizar los cauces a la pluralidad cultural del municipio, ha decidido que
el SISMACC tenga un representante que ofrezca la posibilidad para que muchos de
los grupos se acerquen a la Casa de la Cultura o que esta se les acerque al
paso.

Por supuesto que me adhiero a la propuesto de don Ramón
Lemus Muñoz Ledo, de que el doctor Antonio Chaurand Arzate sea quien dirija al
SISMACC, y es de suponer que una gran parte de la comunidad artística y
cultural estará de acuerdo conmigo. ¿Quién puede decir, como se ha dicho, que
un aspirante es mejor que otro; que éste se lo merece más que aquel? Quizá los
eternos detractores, aquellos que están en desacuerdo porque ellos no la
alcanzaron. En cuestiones de arte los criterios de mercado no cuentan.

La aceptación de tal propuesta es importante porque
contribuirá a que los creadores locales tengan presencia en otros foros,
espacios y festivales que se realicen y salgan a los barrios, colonias
populares y comunidades. ¿Es la intención, mi presi?, cumpliendo con la misión
de acercarse al patrimonio de la cultura.

En este orden de ideas hay una responsabilidad indeclinable
por porte de Ramón Lemus Muñoz Ledo hacia el trabajo del creador y la
conservación de la memoria histórica a través del patrimonio. Al calce una
propuesta: se debe programar decididamente las artes, específicamente en
actividades de exposiciones, conciertos, representaciones teatrales y
dancísticas; conferencias, lecturas entre otras que se realicen en toda la
ciudad.

Proyectos importantes serán las culturas populares,
estímulos a la creación de las diferentes disciplinas que ofrece Casa de la
Cultura y Casa del Diezmo a nuevas generaciones. Por lo demás, esa flexibilidad
está y estará presente siempre que una institución gubernamental meta las
manos: cumple con eso una de las obligaciones que en el caso referido es la
difusión de la cultura… al Sol.
Trapitos… al sol

No cabe duda de que uno de los más grandes inventos
deportivos del ser humano es el futbol (el de acá, de este lado); basta ver
como ciudades enteras se paralizan mientras once señores vestidos de pantalones
cortos se disputan una pelota con otros once para meterla en la portería rival.
¿Sería necesario recordar que hasta guerras ha habido a causa del futbol? No en
balde Ángel Fernández lo llamo el juego el hombre.

Contra todo lo que pudiesen alegar los aficionados a otros
deportes, el futbol es el más espectacular y querido de cuantos existen en el
mundo, de manera que no debe extrañar que las artes se ocupen de este asunto
una y otra vez; la literatura no tenía que ser la excepción, por eso se han
escrito infinidad de cuentos, crónicas, novelas, y hasta poemas dedicados a
ellos; hacer un recuento de ejemplos rebasaría los límites de esta y otras
páginas de Opinión.

Traigo a colación lo anterior porque hoy TODOS CON LOS TOROS
destaca la información deportiva: Celaya va por semifinales de clausura 2016
del ascenso MX.

Los toros del Celaya quieren DOMAR a un potro de hierro del
Atlante. Son Fans que se parten el alma y otras cosas por lo que hagan o dejan
de hacer los potros, los prietitos vestidos de color azul grana, esos que dejan
de dormir y comer si su equipo pierde (o gana o empata), los mismos que han
hecho del amor al uniforme toda una religión (y esto no es exagerado) y luego
del partido (o antes, o durante) se van al otro juego, al de diario, al de la
vida, y lo enfrentan con el mismo ardor con el que lo hicieron en las tribunas
del estadio.

Y los que le van a los TOROS irradian un amor sin límites
por la vida, por el amor, y es conmocionante estar junto a ellos en su guarida,
rodeados de sus musas, hipotéticas y reales, desgarrándose otras camisetas, las
que no se ven, las de dentro; es también encantador meternos en sus sueños, en
sus apetencias sobretodo de su líder súper fut. Es el juego del hombre, si,
pero muchas cosas más… al Sol.