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Héctor
Gómez De La Cortina Guerrero
Se Consumó La Farsa
El domingo pasado por la
noche, se dio a conocer el resultado de la consulta popular que definió el
destino del Nuevo Aeropuerto. Por “abrumadora mayoría”, el pueblo sabio, avispado
y conocedor profundo de temas aeronáuticos, decidió que lo mejor era construir
dos pistas en la base aérea militar de Santa Lucía, reacondicionar el
aeropuerto actual y darle más movimiento al de Toluca. Se consumó el circo, la
farsa, la puesta en escena y el mitote para que López Obrador acatara la
decisión del pueblo.
Habíamos dicho aquí la
semana pasada que la consulta popular era totalmente ilegítima porque no reunía
ninguno de los requisitos establecidos en el artículo 35 de la Constitución. No
podía considerarse representativa cuando no votaron ni siquiera un millón de
personas y nuestro padrón electoral es de 90 millones. No tenía sentido que se
nos preguntara sobre un tema técnico que la inmensa mayoría ignora; no hubo
ningún control en la votación pues se comprobó que se podía sufragar varias
veces. Parecía una consulta de kermes y si el asunto no fuera tan importante,
sería de risa loca todo lo ocurrido. Desafortunadamente no lo es.
Atrás quedó el López
Obrador magnánimo que de manera institucional y civilizada se reunió con el
presidente Peña Nieto y luego con el sector empresarial. Ofreció certidumbre y
confianza. Algunos comenzamos a creer que AMLO había aterrizado ya en la
realidad y había dejado atrás el belicoso discurso y las ocurrencias de la
campaña. La consulta muestra todo lo contrario. El López Obrador intolerante a
la crítica, ocurrente y necio no se fue nunca. El López Obrador que ofrece
cumplir promesas de campaña como si se tratara de regalar dulces está presente.
Es una desgracia que no haya asumido aun la titularidad del Poder Ejecutivo y
haya tomado una decisión que ahuyenta los capitales y que genera una enorme
desconfianza hacia el futuro. Lo que es peor, resulta una mentada de madre que
piense que nos tragamos el cuento de que “el pueblo decidió”. El asunto estaba
decidido por él y solo por él. Resulta de una enorme mezquindad y bajeza
cancelar una obra con el afán de borrar el legado de tu antecesor.
Ahora bien, ¿dónde
demonios está la oposición? ¿Dónde está el PAN que durante muchos años fue un
partido responsable y señaló con precisión los abusos del gobierno en turno?
¿Dónde está el PRI?
En retrospectiva, para
AMLO resultó mejor haber ganado en este 2018 que en 2006. Hace doce años
hubiera sido un presidente mucho más acotado y con un país dividido. Los
contrapesos en las Cámaras bien pudieron frenarlo. A partir de 2018 AMLO
gobernará con un inmenso poder. Amo y señor del Ejecutivo y del Legislativo.
Querrá serlo también del Judicial, último reducto autónomo de los poderes
constituidos.
El estado todo, el poder
omnímodo. ¡Bienvenidos a la transformación de cuarta!
Twitter: @gomez_cortina

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