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Borrar la historia otra vez

Héctor Gómez
De La Cortina Guerrero
Hace pocos días leí una
nota en internet en la que se informaba que una estatua de Cristóbal Colón
había sido retirada de Grand Park en
el centro de la ciudad de Los Ángeles, California. Hilda Solís, supervisora del
condado de Los Ángeles, dijo que “la estatua de Colón reescribe un capítulo
manchado de la historia e idealiza la expansión de los imperios europeos y la
explotación de los recursos naturales y los seres humanos”. Por su parte, el
concejal Mitch O’Farrell dijo que “el mismo Colón fue responsable de
atrocidades y sus actos contribuyeron al mayor genocidio jamás registrado”.
Estamos de nueva cuenta
ante una interpretación de la historia que me parece sesgada y extremista. El
único pecado de Colón habría sido despertar la voracidad de la corona española
que en poco tiempo ordenaría exploraciones que tuvieran como finalidad la
colonización y por ende, la explotación de las riquezas en las nuevas tierras.
Es cierto también que en nombre de Dios, se cometieron infinidad de atrocidades
en el continente y que el indígena fue en buena parte, esclavizado y mal
tratado por los nuevos amos del territorio. Pero culpar a Colón de los abusos
de los conquistadores es como culpar al inventor de la pólvora de todas y cada
una de las muertes provocadas por el uso de esta.
El retiro de la estatua
tiene como finalidad el reivindicar a los pueblos originarios ante de la
llegada de los imperios colonizadores, pero vuelvo a insistir en que se cae en
extremos. En el caso de México, arrastramos una tremenda orfandad por que se
nos educa de manera contradictoria cuando en la escuela te enseñan el periodo
de la conquista. Por un lado destacan las virtudes de las civilizaciones
precolombinas pero critican los rituales sanguinarios que los caracterizaban,
alaban la modernidad que trajeron consigo los españoles pero se nos hace
tratarlos con recelo por la esclavización del pueblo. Lo seguimos viviendo a
diario. La palabra indio tiene un sentido peyorativo. Y por una parte decimos
que qué bueno que vinieran los españoles porque así evitaron que siguiéramos
sacrificando gente, pero por otra parte, los maldecimos porque solo vinieron a
traer enfermedades y a terminar con una raza admirable.
Es preciso encontrar el
justo medio de las cosas. He de confesar que de niño aborrecía la figura de
Cortés, pero luego de leer algunas biografías, reconsideré. Se trata de un
personaje interesantísimo, lleno de luces y sombras como todos.
Colón en su
circunstancia, hizo lo que cualquier viajero de su tiempo: viajar. Aventurarse
para descubrir un mundo nuevo, un mundo con promesas de riqueza y un pasaporte
a la inmortalidad. Si no era Colón, hubiera sido otro. Nuestras tierras no iban
a permanecer ocultas mucho tiempo más.
Twitter: @gomez_cortina

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